El Banco de Inglaterra (BoE) recortó el tipo de interés de referencia en 25 p. b., hasta el 3,75%, en una votación que recibió 5 votos a favor del recorte y 4 votos a favor de mantener el tipo en el 4%. El gobernador del banco, Andrew Bailey, volvió a ser decisivo para decantar la balanza, pues todos los miembros del comité mantuvieron sus votos respecto al mes pasado (cuando se decidió mantener los tipos) menos él.
Search results
La inflación general de la eurozona disminuyó al 2,0% interanual en diciembre (–0,1 p. p. respecto a noviembre), con una bajada bastante generalizada por países, mientras que la núcleo bajó al 2,3% (–0,1 p. p.). Los datos fueron acordes con lo esperado y dibujan una inflación virtualmente en el objetivo del 2%, pero con una dispersión entre componentes que recoge la multiplicidad de riesgos que rodean el escenario. Todo ello respalda la estrategia del BCE, que mantiene los tipos en un nivel neutral (depo en el 2,00%) y se guarda el potencial de tocar los tipos solo si hay un cambio relevante de perspectivas. Los mercados hicieron una lectura dovish de los datos de inflación de diciembre y las expectativas implícitas de los inversores han recuperado un leve sesgo bajista (cotizan con cerca de un 20% de probabilidad la posibilidad de un recorte de tipos en 2026).
La inflación general de la eurozona disminuyó al 1,7% interanual en enero (–0,3 p. p. respecto a diciembre), mientras que la núcleo bajó al 2,2% (–0,1 p. p.) empujada por una moderación de los servicios. Los datos fueron acordes con lo esperado y no alteran la hoja de ruta de un BCE que se siente cómodo con su estrategia de «esperar y ver» y para el que no se prevén cambios en su reunión del próximo jueves (los mercados cotizan un depo estable en el 2,00% con un 99% de probabilidad).
La inflación general de la eurozona subió al 1,9% interanual en febrero (+0,2 p. p. respecto a enero), mientras que la núcleo repuntó al 2,4% (+0,2 p. p.). En los datos, algo más elevados de lo previsto, destacó el rebote de los componentes núcleo, tanto en los bienes industriales no energéticos como en los servicios. El desglose completo que se conocerá en dos semanas permitirá saber si estos aumentos responden a los habituales reajustes de algunos precios a principios de año. Más relevante para el futuro de la inflación y las decisiones del BCE es el recrudecimiento del conflicto entre Irán, Israel y EE. UU. y el encarecimiento de los precios energéticos en los últimos días. Estimamos que la tensión de precios energéticos que recogen los futuros en los mercados financieros podría añadir 0,4 p. p. a la inflación europea en 2026, algo que no alteraría la hoja de ruta del BCE (la inflación no se alejaría del objetivo y las expectativas seguirían ancladas). El impacto, sin embargo, dependerá de la duración y el alcance geográfico de las tensiones, lo que refuerza que el BCE adopte una toma de decisiones «reunión a reunión» pero sin «hipercalibrar» la política monetaria a cada pequeña variación en los datos (los mercados cotizan con un 99% que no haya cambios en la próxima reunión del 19 de marzo).
La inflación general de la eurozona subió al 2,5% en marzo, en un rebote previsible ante el encarecimiento de los precios energéticos derivado del conflicto en Oriente Próximo, mientras que la núcleo bajó al 2,3%. Este dato todavía es demasiado prematuro para alterar la hoja de ruta del BCE y decantar una posible subida de tipos en la reunión del próximo 30 de abril. La clave es la propagación del encarecimiento de la energía al resto de precios de la cesta. La incertidumbre es muy elevada y favorece una actitud de «espera en alerta» por parte del BCE, con los riesgos sesgados hacia alguna subida de tipos, pero a la expectativa de acumular información sobre la propagación del shock energético. Los mercados cotizan subidas de tipos graduales en 2026 (+75 p. b. casi al 100%), pero sin urgencias (la probabilidad de un incremento de 25 p. b. en abril es del 50%).
El incremento de la inflación fue acorde con lo previsto (el consenso de Bloomberg pronosticaba exactamente un 3,0% de la general y un 2,2% de la núcleo). Dos grandes fuerzas hacían prever estos movimientos. Por un lado, el persistente encarecimiento energético a raíz del conflicto en Oriente Próximo. Por el otro, el efecto calendario de Semana Santa, que cada año distorsiona alguna décima los datos de primavera, y seguramente contribuyó a moderar la última cifra de inflación núcleo.
Monthly analysis of Spain’s economic and financial outlook and its long-term prospects.
Monthly analysis of Portugal’s economic and financial outlook and its long-term prospects. Available in English.
The German economy is heading towards another year of weak growth. During the first half of the year, the pace of the economy was very volatile, shaped by decisions made in anticipation of the impact of Trump's tariffs.
France appears to be performing strongly despite being in the midst of a political crisis. The growth recorded by the French economy up to Q3 2025 is attributable to patterns that are either unsustainable (such as high inventory accumulation in Q2) or temporary in nature (strong export momentum in Q3 due to orders for aeronautical equipment), which mask the underlying weakness of the French economy.
Like its main euro area partners, the performance of the Italian economy was very volatile in the first half of the year, as a result of agents' decisions to bring forward purchases to avoid the impact of Trump's tariffs on final prices.
La inflación de julio evolucionó según lo previsto. Si bien la inflación subyacente avanzó una décima, apoyada en la recuperación de la demanda doméstica, la caída del precio de los carburantes ha mantenido estancada la inflación general.
La eurozona reduce su ritmo de crecimiento hasta el 0,3% intertrimestral en el 2T, una décima menos que el trimestre precedente y dos décimas menos que nuestra previsión.
Sorprende que la tasa de inflación se mantenga estable: la inflación debería haberse situado en niveles inferiores a nuestra previsión debido a la recaída del precio del petróleo, pero se vio compensada por el aumento del precio de los alimentos frescos y de los bienes industriales no energéticos.
El IPCA se sitúa en terreno negativo debido a la importante reducción en el precio de la energía (del 8,9%), algo mayor de lo esperado, prolongando los efectos ya observados en el mes anterior.
El ritmo de crecimiento de la eurozona se reduce ligeramente en el 3T hasta el 0,3% intertrimestral, una décima menos que el trimestre precedente y que nuestra previsión.
La inflación se estabilizó en el 0,1% como resultado de la actuación de dos fuerzas opuestas, que se compensaron entre sí.
La inflación se estabilizó en el 0,2% como resultado de la actuación de dos fuerzas opuestas, que se compensaron entre sí.
La inflación alcanzó el 0,4% en enero como resultado de la actuación de dos fuerzas significativas.
La inflación se contrajo significativamente en febrero, hasta el -0,2%. Los motivos de esta reducción son, por un lado, la mayor caída del precio de la energía de los últimos cuatro meses (del -8% interanual) y, por otro lado, un menor avance del precio de los alimentos no elaborados (del 1,4% interanual en enero al 0,3% interanual en febrero).