Inflación europea: radiografía tras el shock de Oriente Próximo
El conflicto en Oriente Próximo ha elevado la inflación europea a la región del 3% y ha sacado al BCE de su zona de confort. El pasado 11 de junio, el banco central subió tipos y tanto sus últimas comunicaciones como las cotizaciones de los mercados financieros apuntan a que lo volverá a hacer en los próximos meses. La cuestión principal no es el impacto directo del encarecimiento de la energía, sino el riesgo de que se propague al resto de los precios de la economía y desemboque en una inflación demasiado elevada y persistente. ¿Qué nos dicen los datos sobre esta propagación?








