Los bancos centrales observan, esperan y se preparan para cualquier escenario

Los acontecimientos en Oriente Próximo han modificado sustancialmente la postura de los bancos centrales respecto a sus anteriores reuniones. El Banco de Inglaterra (BoE) volvió a mantener el tipo en el 3,75%, aunque con un tono contrario al de su anterior reunión, en la que insinuó bajadas de tipos a medio plazo. El Banco de Japón (BoJ), por otro lado, mantuvo el tipo en el 0,75% y prevé reanudar las subidas próximamente. Además, el Banco de Suiza (SNB) y el Riksbank también mantuvieron sus tipos de interés, en el 0% y el 1,75%, respectivamente.

El BCE aguanta los tipos y endurece el tono

El BCE mantuvo los tipos de interés (depo en el 2,00%) pero traslució preocupación por el potencial estanflacionario del conflicto en Oriente Próximo, con un incremento de la inflación esperada y una rebaja en la previsión del crecimiento económico. Lagarde describió un escenario cambiante, ante un shock “importante” y “severo” que “está desplegándose” y en el que la respuesta dependerá de la intensidad y la duración de las tensiones y la propagación de sus efectos económicos. Los escenarios presentados por el BCE muestran que el conflicto puede ir desde un cambio de décimas en las perspectivas de la eurozona a un repunte inflacionario relevante. Todo ello refuerza el cambio de expectativas de los mercados, que tras la reunión cotizan plenamente dos subidas de tipos en 2026 (la primera entre abril y junio, la segunda entre julio y septiembre) y valoran un tercer incremento (depo en el 2,75% en diciembre con un 75% de probabilidad).