Economía mundial: entre el ruido y la furia

Más de un mes después del inicio de la guerra en el Golfo Pérsico y a expensas del desenlace de la tregua, la incertidumbre continúa presidiendo cualquier diagnóstico sobre la duración y el alcance de la inestabilidad que domina en estos momentos el comportamiento de la economía mundial. La noticia positiva es que las expectativas de inflación a medio plazo continúan mostrando una elevada estabilidad a ambos lados del Atlántico, lo que ayuda a que las perturbaciones tengan un impacto moderado en el canal financiero.

La crisis en Irán: cuánto puede afectar a la economía española

La guerra en Oriente Próximo podría generar un nuevo shock económico a nivel global que también afectaría a la economía española. En este artículo, analizamos los tres principales canales a través de los cuales podría impactar: el primero es la inflación, a través del encarecimiento de la energía, de otros productos que provienen del Golfo Pérsico y del aumento de los costes del transporte marítimo; el segundo es la demanda externa, si el conflicto frena el crecimiento de nuestros socios comerciales; y el tercero es el canal financiero, en caso de que aumenten los tipos de interés y se endurezcan las condiciones financieras. A estos tres factores se añade el efecto de la política fiscal, sobre la que el Gobierno ya anunció una primera batería de medidas el pasado 20 de marzo para amortiguar el impacto del shock.