La incómoda espera del BCE
El BCE mantendrá los tipos sin cambios (depo en el 2,25%) en su última reunión antes de las vacaciones (23 de julio). Con el balón de oxígeno de unos datos económicos de la eurozona relativamente positivos dado el entorno, la incertidumbre que rodea el escenario sugiere que el BCE querrá esperar a tener más información y decidir, ya en septiembre, si vuelve a incrementar los tipos (movimiento por el que apuestan los mercados). La clave es evaluar si la ruptura de la tregua en Oriente Próximo es parte de los altibajos propios de una desescalada que ya se preveía frágil, o si realmente desplaza a la economía de escenario. En esa disyuntiva, en julio todo apunta a una «espera cauta» para el BCE.











