Escasos movimientos en los mercados con las principales referencias macroeconómicas de un dato de PIB en China ligeramente por encima de lo esperado, y un dato de inflación en la eurozona según lo previsto.
Resultats de la cerca
Tal y como se anticipaba, la Fed mantiene el tipo de interés oficial sin cambios y sigue atenta a la evolución de la inflación y del entorno global.
Junto con una menor previsión de inflación, M. Draghi anunció un recorte de 5 p.b. en el tipo refi y la facilidad marginal de crédito, hasta el 0,00% y el 0,25% respectivamente.
Mario Draghi reiteró ante el Parlamento Europeo la disposición del BCE "para actuar" en caso de que las turbulencias financieras o el descenso de los precios energéticos intensifiquen los riesgos bajistas sobre la inflación.
El sector turístic espanyol està donant grans mostres de resiliència: la demanda manté el pols davant l’entorn inflacionista i el creixement ha sorprès molt positivament en la primera meitat de l’any. La segona meitat quedarà molt marcada pels mesos d’estiu, per a aquells que esperem notícies especialment positives. Al final del 2023 i començament del 2024, preveiem que el to del sector canviï lleugerament i es torni menys pròsper.
Signo mixto en las bolsas desarrolladas, que pusieron la atención en el dato de inflación en EE. UU.
Prosigue la dinámica de repuntes de los tipos a largo plazo de la deuda pública y de las expectativas de inflación en los mercados desarrollados.
Tras los últimos datos de inflación, el BCE ha decidido mantener sus parámetros de política monetaria, con el tipo de referencia en el 0,0% y la tasa de depósitos en el -0,4%.
La Fed no movió ficha y se mantiene a la espera de disponer de "algo más de evidencia" sobre la consecución del objetivo de inflación antes de efectuar una nueva subida de tipos.
Jornada de importantes subidas con los datos de inflación y los resultados empresariales como principales protagonistas.
La tasa de inflación de la eurozona sorprendió ligeramente al alza y volvió a territorio positivo en junio con un avance del 0,1% interanual (mayo: -0,1%).
La inflación general subió hasta el 6,7% en diciembre (5,5% en noviembre), de nuevo tratándose de su nivel más alto desde septiembre de 1992. Por su parte, la inflación subyacente siguió repuntando y alcanzó el 2,1% (1,7% en noviembre).
La inflación en la eurozona continúa aumentando y en diciembre registró un nuevo máximo histórico (5,0%) impulsada por los precios de los alimentos, que más que compensaron una leve caída del componente energético (–1,5 p. p. hasta el 26%). Por su parte, la inflación subyacente se mantuvo estable en el 2,6%; la mayor subida en los precios de bienes industriales fue contrarrestada por la moderación en los precios de los servicios. De este modo, la inflación media del 2021 en la eurozona se ubicó en el 2,6% para la inflación general y en el 1,5% para la subyacente.
En línea con los datos de inflación publicados esta semana en las principales economías de la eurozona, el IPCA en el agregado de la región volvió a sorprender al alza en marzo, con un ascenso del 7,5% interanual, muy por encima de nuestras previsiones y del consenso de analistas (6,7% según Bloomberg). En España, Alemania, Italia y Francia, el dato de marzo situó la inflación en el 9,8%, 7,6%, 7,0% y 5,1%, respectivamente.
La inflación estadounidense volvió a aumentar en marzo de 2022: hasta el 8,5% interanual la general y hasta el 6,5% la subyacente. El fuerte aumento en el componente energético explica buena parte del incremento mensual del índice de precios, puesto que el índice subyacente avanzó a un ritmo mensual más contenido que en meses anteriores. Con todo, el impacto del conflicto de Ucrania en los precios de las materias primas, los nuevos cierres en China ante los rebrotes de COVID y la robustez del mercado laboral estadounidense favorecen el mantenimiento de estas presiones inflacionistas durante buena parte de 2022. No obstante, es probable que en los próximos meses veamos cierta moderación en el ritmo de subida de los precios.
La inflación general aumentó hasta el 9,8% en marzo (7,6% en febrero), tal y como había adelantado el INE el pasado día 30 de marzo. Se trata de su nivel más alto desde mayo de 1985. Por su parte, la inflación subyacente (la general sin energía ni alimentos no elaborados) avanzó hasta el 3,4%. También ha aumentado la proporción de los bienes que presentan una tasa de inflación elevada: el 75% de la cesta ya exhibe tasas de inflación por encima del 2% mientras que un 36% de la cesta ya se encuentra por encima del 5% (véase la sección “El sémaforo de la inflación”). A pesar de que es probable que la inflación subyacente siga aumentando levemente a corto plazo, pensamos que la inflación general puede haber tocado techo, o estar muy cerca de él, este mes de marzo.
La inflación general se moderó hasta el 8,9% en septiembre (10,5% en agosto), 1 décima por debajo del dato adelantado del INE, gracias a la fuerte moderación en los precios de la energía, entre los que destaca la caída intermensual en los precios de la electricidad. La inflación subyacente (la general sin energía ni alimentos no elaborados) también cayó, aunque en menor medida, hasta el 6,2% (6,4% en agosto), debido a la moderación en el crecimiento de los precios de bienes industriales y servicios, que más que compensaron el alza en los precios de los alimentos elaborados.
El crecimiento del PIB en la eurozona en el 3T 2022 ha sido mejor de lo esperado (+0,2% intertrimestral), tanto por el consenso de analistas como por CaixaBank Research. En este sentido, la economía de la eurozona se encuentra en una posición algo más robusta para afrontar las consecuencias de la crisis energética durante el invierno. De hecho, la probabilidad de ver retrocesos de la actividad en los próximos meses es significativa, tal y como apunta el fuerte deterioro de los principales indicadores de clima y opinión empresarial. Una inflación en máximos (10,7%) y unas condiciones financieras tensionadas seguirán deprimiendo la demanda interna.
La inflación general estadounidense descendió en octubre 0,5 p. p. hasta el 7,7%, un registro por debajo de las expectativas del consenso de analistas (7,9%) y claramente inferior al máximo alcanzado en junio (9,1%). Asimismo, la inflación subyacente descendió, aunque de forma más contenida (–0,3 p. p. hasta el 6,3%), todavía afectada por algunos componentes muy inerciales y con un peso elevado en la canasta, como es el de los alquileres. En balance, el dato podría confirmar la senda a la baja de la inflación, aunque se trata todavía de niveles elevados.
La inflación general se moderó hasta el 7,3% en octubre (8,9% en septiembre), gracias a la fuerte caída en los precios de la electricidad. La inflación subyacente (excluye energía y alimentos no elaborados) se mantuvo en el 6,2% (mismo dato que en septiembre). Por su parte, la inflación núcleo (excluye energía y todos los alimentos) se moderó hasta el 4,2% (4,4% hace un mes) gracias al menor avance de los precios de bienes industriales.