Un BCE satisfecho con las medidas desplegadas hasta la fecha mantiene el rumbo

Tal y como preveíamos, el BCE no anunció cambios significativos en su política monetaria y reiteró la intención de mantener unas condiciones financieras muy acomodaticias para apoyar la recuperación de la economía en la eurozona.

10 de septiembre de 2020
bce
Puntos clave
  • Tal y como preveíamos, el BCE no anunció cambios significativos en su política monetaria y reiteró la intención de mantener unas condiciones financieras muy acomodaticias para apoyar la recuperación de la economía en la eurozona.
  • Este mensaje de continuidad responde, según la propia Presidenta del BCE Christine Lagarde, a un desempeño económico de la eurozona en línea con lo esperado por el BCE. De hecho, los pequeños ajustes que el BCE ha introducido en su cuadro de previsiones son ligeramente positivos.
  • Sin embargo, son diversos los riesgos que amenazan a la economía y, tal como reconoció Lagarde, la evolución de la pandemia de la COVID-19 y las medidas destinadas a contenerla marcarán la senda de la recuperación.
  • Ante este escenario tan incierto y exigente, el BCE recordó que está dispuesto a ofrecer estímulos adicionales en caso que fuese necesario. En este sentido, creemos que la inflación continuará mostrándose débil i que la recuperación económica permanecerá incompleta y, en cualquier caso, será muy gradual. Por ello es probable que el BCE anuncie aumentos en los programas de compras de activos antes de marzo 2021, tanto en volumen como extendiéndolos en el tiempo.
  • En cuanto a la apreciación del euro, un tema que había despertado mucho interés mediáticamente, Lagarde le quitó importancia asegurando que el banco central no tiene ningún objetivo en cuanto a la divisa común. Sin embargo reconoció que al tener un impacto en la inflación, es un aspecto que el Consejo de Gobierno monitoriza.
Valoración de la situación económica
  • La actividad económica sigue operando por debajo de los niveles prepandemia, aunque está rebotando con fuerza en el 3T, en línea con las expectativas que el BCE manejaba. De hecho, la actualización de las previsiones macroeconómicas (véase la siguiente tabla), ha incluido pocas modificaciones. Mientras la caída prevista del PIB en 2020 es 0,7 p. p. inferior a lo proyectado en junio, el BCE ha rebajado el crecimiento en 2021 y 2022 tímidamente a la baja.
  • En cuanto a los precios, Lagarde no se mostró preocupada ante el último dato de inflación (-0,2% en agosto) y aseguró que se debe a lastres temporales (como la rebaja del IVA en Alemania) y a la debilidad de los precios energéticos (un componente volátil). En este sentido, el BCE considera que no hay riesgo de deflación, aunque espera que la inflación general permanezca en valores negativos hasta principios de 2021. En los próximos meses, la reciente apreciación del euro, la moderación del crecimiento de los salarios y la holgura de la demanda pesarán sobre los precios, pero, de hecho, el BCE ha mejorado marginalmente sus proyecciones para la inflación subyacente a medio plazo.
  • Con todo, la incertidumbre continúa siendo muy elevada y los riesgos permanecen sesgados a la baja. Entre ellos, Lagarde destacó la evolución de la pandemia y el éxito que tengan las medidas destinadas a contenerla.
Actuación del BCE
  • En este contexto, el BCE está totalmente comprometido con ofrecer unas condiciones financieras altamente acomodaticias. Así, su comunicado de prensa fue prácticamente calcado al anterior y reiteró la intención de mantener los tipos de interés en el nivel actual o inferior hasta que la inflación dé muestras robustas de converger al objetivo (cerca, pero por debajo del 2%) dentro del horizonte de las previsiones macroeconómicas.
  • En cuanto a los programas de compras, Lagarde aseguró que el BCE hará pleno uso de los 1,35 billones del Pandemic Emergency Purchase Program (PEPP) y negó haber discutido la posibilidad de aumentar este programa en la reunión. Y es que el BCE considera que las medidas desplegadas hasta la fecha han sido eficaces en aplacar la tensiones generadas en los mercados financieros, ofrecer unas condiciones financieras acomodaticias y favorecer el flujo del crédito hacia el sector corporativo y los hogares. Sin embargo, el BCE mantuvo la puerta abierta a reforzar el estímulo monetario al señalar que continuará monitoreando los acontecimientos económicos, incluyendo la reciente apreciación del euro, y ajustará los instrumentos de política monetaria para conseguir su objetivo de inflación.
  • Por otro lado, Lagarde aplaudió las políticas fiscales desplegadas tanto por los estados miembro como por la Comisión Europea. Además, abogó por dirigirlas a los sectores y regiones más impactadas por la COVID-19 y contribuir así a una recuperación económica más coordinada y robusta.
  • Ya en el turno de preguntas, Lagarde no quiso desvelar pistas sobre la revisión estratégica del BCE. Por un lado, se limitó a asegurar que han tomado nota de las conclusiones de la revisión estratégica que la Fed anunció a finales de agosto. Por el otro, apuntó que entre las diversas dimensiones que tiene la revisión estratégica del BCE, será especialmente relevante la discusión sobre la correcta medición de la inflación y sobre como traducir el mandato de estabilidad de precios a un objetivo de inflación. 1
  • 1. Otros temas que se están tratando en la revisión estratégica incluyen la modelización de la economía de la eurozona, el impacto de la digitalización en la política monetaria (incluyendo las monedas digitales), el cambio climático, la estabilidad financiera, la comunicación de la política monetaria y la interacción entre la política fiscal y la monetaria.
Tipos de interés oficiales
  • El BCE mantuvo el tipo de interés de la facilidad de depósito en el –0,50%, el tipo refi en el 0,00% y el tipo de interés de la facilidad marginal de crédito en el 0,25%.
  • Además, reiteró que espera mantenerlos en los niveles actuales (o inferiores) hasta que la inflación de señales de converger al objetivo.
Reacción de los mercados

La reunión del BCE transcurrió en una sesión sin grandes sobresaltos en los mercados financieros. Así, los tipos de interés sobre la deuda soberana alemana flexionaron ligeramente al alza mientras que las primas de riesgo se estrecharon. En el mercado de renta variable, los principales índices bursátiles de la eurozona recogieron descensos inferiores al 1%. El euro, por su parte, se fortaleció ante una reunión en la que el BCE adoptó un tono menos agresivo de lo que probablemente esperaban (la reciente apreciación del euro frente al dólar era uno de los elementos que había centrado más la atención de los inversores antes de la reunión).