Tras un 2024 marcado por una tendencia alcista, los datos del 1T de este año han confirmado que el mercado inmobiliario se encuentra en plena fase expansiva del ciclo, lo que nos ha llevado a revisar al alza nuestro escenario de previsiones.
Resultados de la búsqueda
El año 2023 empezó con unos pronósticos poco optimistas y cargados de temores. Al final, el balance ha sido claramente más positivo. ¿Sucederá lo mismo en 2024?
En 2024, el mercado inmobiliario español mostró una notable recuperación, con un aumento significativo del precio de la vivienda y de las compraventas. Factores como el crecimiento de la renta bruta disponible, la demanda extranjera y la bajada de tipos impulsaron esta tendencia. En este artículo, desvelamos nuestras previsiones para 2025 y explicamos por qué esperamos que continúe esta dinámica expansiva.
Los mercados iniciaron el 2024 con apetito por el riesgo, apoyados en la retórica del aterrizaje suave en las principales economías avanzadas y en una valoración positiva de los datos macroeconómicos.
El reloj inmobiliario de CaixaBank Research muestra la evolución del precio de la vivienda y de las compraventas en España a lo largo del ciclo. En 2024, el «reloj» se mantendrá en zona de desaceleración para dar paso a un 2025 en el que prevemos que el mercado de la vivienda vuelva a la zona expansiva.
La economía internacional mostró una notable resiliencia en 2024 y los datos disponibles sugieren que el PIB mundial podría haber crecido ligeramente por encima del 3%. Los vientos de cola que apoyaron la actividad probablemente seguirán soplando a favor en 2025, aunque con menos fuerza y con desafíos exigentes.
Los buenos datos de crecimiento de la economía española en el tramo final de 2024 nos llevan a revisar al alza la previsión de crecimiento del PIB para 2025. Sin embargo, la mayor probabilidad de tensiones arancelarias entre EE. UU. y la UE nos invita a la prudencia. De este modo, prevemos que la economía crezca un 2,5% en 2025, por encima del 2,3% que preveíamos anteriormente, aunque algo por debajo de la revisión que podríamos haber realizado en ausencia de este factor de incertidumbre.
En este artículo repasamos brevemente los principales factores que nos llevan a revisar ligeramente el escenario macroeconómico previsto para 2024 y 2025.
La economía española ha vuelto a superar nuestras expectativas en los primeros meses de 2024. Si el dato de crecimiento del PIB del último trimestre de 2023 sorprendió al alza, el del primer trimestre confirma la buena marcha de la economía española y nos lleva a revisar nuestras previsiones al alza. Volvemos a examinar los principales factores que condicionan el escenario para la economía de España, tras incorporar la nueva información disponible.
Sin duda, las dos preguntas clave en la mente de los inversores y el hilo conductor de los mercados financieros durante gran parte del año, y claramente en el último mes, han sido cuándo bajarán el BCE y la Fed los tipos de interés y cuántas veces lo harán en 2024. Así, mayo y el inicio de junio experimentaron idas y venidas en la cotización de los activos financieros a medida que los inversores trataron de esclarecer las futuras decisiones de los bancos centrales.
Según la nueva estimación realizada por el INE, el PIB creció un 0,8% intertrimestral en el 1T 2024, un 0,1 p. p. más de lo estimado originalmente. Explican el buen comportamiento el buen desempeño del mercado laboral, el impulso de unos flujos de inmigración dinámicos y los buenos datos de turismo internacional, que vuelven a superar las expectativas.
En la mayoría de los países desarrollados, para los cuales disponemos de datos hasta 2022, la desigualdad sigue presentando una tendencia al alza a largo plazo. En cambio, para España disponemos de datos hasta noviembre de 2024 y el mensaje, afortunadamente, es muy distinto.
En 2024, la economía mundial se mostró resiliente a un entorno de condiciones financieras restrictivas y las grandes economías internacionales lograron crecer en general más de lo previsto. Sin embargo, 2025 no deja de presentarse como un año exigente: al mapa de riesgos se le suma la amenaza de una mayor fragmentación económica, con un incremento de las barreras comerciales y de la incertidumbre.
En este primer artículo del Dossier "Solidaridad en España: radiografía de una sociedad comprometida" se examinan las actitudes sociales y el comportamiento filantrópico de la población española mediante la encuesta representativa que encargó el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” en 2024.
Esta vuelta del verano ha sido distinta a la de otros años: la economía española está donde la dejamos o incluso algo mejor de lo que nos pensábamos, lo cual nos obligará a revisar ligeramente al alza la previsión de crecimiento del PIB para 2024.
La economía española enfila el cierre de 2024 manteniendo un tono robusto. El mercado laboral mantiene un buen comportamiento a pesar de la ligera desaceleración de noviembre; la inflación repunta por los componentes más volátiles; prosigue el aumento del superávit por cuenta corriente, y la compraventa de viviendas se dispara.
La actividad muestra signos de desaceleración y la inflación desciende por debajo del 2% en marzo, por primera vez desde agosto de 2024.
La devastación de la DANA podría restar entre 1 y 2 décimas al PIB español del 4T 2024, una estimación sujeta a un alto grado de incertidumbre, que asume un elevado grado de afectación en el sector primario valenciano, y una afectación moderada en la industria y más leve en el comercio. La estimación para 2025 dependerá en gran medida de la magnitud de esfuerzo inversor en reconstrucción y reposición del capital destruido, así como de las medidas de apoyo que se implementen.
A partir de datos internos y técnicas big data, analizamos el consumo de agua de los hogares catalanes entre 2021 y 2024, tras la declaración de sequía.
En 2024, todos los sectores de actividad de la economía española han estado creciendo de forma generalizada, con pocas excepciones. Además, el número de sectores en situación de debilidad se ha reducido y han aumentado los sectores en expansión. Las perspectivas para 2025 son igualmente prometedoras, aunque se anticipa una ligera moderación en algunos casos.