La economía española encara este año y el siguiente con un sólido impulso expansivo, respaldado por una demanda interna robusta y por ventajas diferenciales frente a sus principales socios europeos. A pesar de un contexto internacional complejo, prevemos un crecimiento del PIB del 2,9% en 2025 y del 2,1% en 2026, apoyado, entre otros factores, en una situación financiera del sector privado globalmente favorable para que el consumo y la inversión sigan creciendo de forma dinámica, en el crecimiento demográfico y en unos costes energéticos relativamente más competitivos. El análisis sectorial revela también un ciclo expansivo ampliamente transversal, que abarca desde los sectores más pujantes como la construcción o la industria farmacéutica, hasta los que avanzarán a un ritmo más moderado, como el textil y el automovilístico.
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La llegada de la pandemia supuso un duro golpe para un sector que ya atravesaba una situación delicada derivada de las tensiones comerciales y las disrupciones en el sector del automóvil a nivel europeo. Así, la caída de la actividad manufacturera en el 2T 2020 fue más intensa que la del conjunto de la economía, si bien la recuperación posterior fue más vigorosa. Algunos sectores, como el textil, el calzado y las bebidas, o incluso el automóvil, se vieron muy impactados y se están recuperando más lentamente, mientras que otros sectores, como el farmacéutico o el de la alimentación, apenas sufrieron el shock. La relajación de las restricciones, los avances en el proceso de vacunación y la reducción de la incertidumbre contribuirán a reactivar el consumo y los flujos de turismo internacional, de vital importancia para nuestra economía, y ello apoyará, a su vez, la actividad del sector manufacturero.
El sector agroalimentario español mantiene un tono expansivo en 2025, favorecido por la mejora de las condiciones meteorológicas, la contención de los costes de producción y el aumento de la demanda. Todo ello se traduce en un gradual incremento de la producción y de las exportaciones, que ya han recuperado los niveles prepandemia, así como en un mercado laboral más dinámico, con generación de empleo y reducción de la temporalidad. Las perspectivas para los próximos trimestres son positivas, aunque persisten retos de gran relevancia, como el aumento de los aranceles con EE. UU. o el creciente impacto de fenómenos climáticos extremos, tales como inundaciones, sequías e incendios.
La economía española creció un 5,0% en 2021, un registro elevado en términos históricos, aunque levemente por debajo de lo que se esperaba, teniendo en cuenta que a comienzos de año se preveían tasas de crecimiento del PIB más próximas al 6,0%. Varios factores, tanto internos como externos, han restado vigor a esa reactivación de la economía. Entre los internos, destaca una activación del programa NGEU algo más lenta de lo previsto, que se tradujo en una recuperación modesta de la inversión. Entre los factores externos, sobresalen el encarecimiento de los costes energéticos y los problemas en las cadenas de suministros globales, ambos agravados significativamente por la guerra en Ucrania.
La sequía de este invierno ha realzado uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta el sector agroalimentario español: mejorar el uso de los recursos hídricos ante una perspectiva de mayor escasez de agua.
El sector citrícola es uno de los más importantes del sistema agroalimentario español y líder destacado en los mercados internacionales de exportación. Caracterizado por la atomización de las explotaciones, con las consiguientes dificultades para su modernización, debe afrontar importantes retos y desafíos. En particular, la fuerte competencia de terceros países, en un momento de intenso repunte de los costes de producción, acentuado por la prolongada sequía y la guerra de Ucrania. En todo caso, a la vista de las cifras, la citricultura española sigue siendo la más competitiva del mundo, gracias a la vitola, ganada a pulso, de producto de la más alta calidad y con las máximas garantías sanitarias.
Es inevitable que el sector promotor y el sector constructor, muy sensibles a las condiciones económicas y al clima de confianza, experimenten una notable contracción este año. Prevemos un notable descenso de los visados de obra nueva y un fuerte impacto en el empleo del sector de la construcción. Con todo, la naturaleza del shock y la situación en la que se encontraba el sector antes de la llegada de la COVID-19, mucho más favorable que hace una década, ofrece cierta confianza sobre su capacidad de recuperarse.
In yesterday’s session, the focus was still on monetary policy decisions, as the ECB decided to raise the official interest rates by 25 bp (depo and refi rate at 3.25% and 3.75%, respectively). Despite lowering the pace of rate increases, Lagarde clearly signaled that the ECB cannot pause rate hikes yet as inflation is still too much elevated.
The ECB lowered interest rates by 25bp and left the deposit rate at 3%. The central bank also removed a reference in its guidance to keeping interest rates sufficiently restrictive, a sign that further policy easing is probably coming. Following the meeting, the probability of a 50bp rate cut in January, instead of 25bp, has risen from 30% to above 60%.
Markets kept the positive tone on Tuesday, as Fed's Miran advocated for aggressive rate cuts. Separately, a flurry of US data suggested consumer fatigue (retail sales growth decelerated in September, and the Conference Board Consumer Confidence Index fell in November below expections), lifting expectations for a December rate cut and pushing Treasury yields lower.
Con un telón de fondo marcado por tensiones geopolíticas, negociaciones arancelarias inciertas y desequilibrios fiscales en economías clave, este número de verano del Informe Mensual analiza cómo la fragmentación comercial y la búsqueda de autonomía estratégica están redefiniendo el tablero económico internacional. A la vez, examina otros temas relevantes para la economía española, desde la relación entre el patrón de crecimiento del empleo y la productividad, hasta el impacto de eventos inesperados como el apagón de abril.
La economía española continúa sorprendiendo al alza en 2025, con un crecimiento sólido y equilibrado impulsado por la inversión y el consumo privado. Ese dinamismo también se observa con claridad en sus sectores de actividad: del total de los 22 analizados en este informe, 16 se sitúan en 2025 en plena fase expansiva, frente a los solamente dos de 2023. Entre ellos destaca por su vigor la industria, cuyo crecimiento es liderado por sus ramas extractiva, química, farmacéutica y refinería, gracias a una elevada inversión, ganancias de productividad y adaptación a la transición energética. También destacan positivamente la construcción y las actividades inmobiliarias, impulsadas por la demanda residencial. Aunque algunos sectores como la industria textil o la maderera enfrentan retos estructurales, el conjunto de la economía avanza hacia una fase de crecimiento más sostenible y diversificada. Este entorno, marcado por el buen tono del mercado laboral, la bajada de tipos de interés y el impulso de los fondos europeos, refuerza la resiliencia del tejido productivo español ante un marco internacional plagado de desafíos.
El aumento de los costes de producción a raíz de la guerra en Ucrania está afectando a todos los eslabones de la cadena alimentaria: producción, transformación, distribución y transporte. El impacto está siendo especialmente negativo en el sector primario, que también se ha visto perjudicado por unas condiciones meteorológicas poco favorables, en forma de sequía. El alza de los costes se está trasladando a los precios de los alimentos que paga el consumidor final, lo que está provocando un aumento del gasto en alimentación, en particular entre las familias de rentas más bajas. La nota más positiva la aporta el sector exterior: las exportaciones agroalimentarias siguen creciendo con fuerza en 2022 y los indicadores de competitividad no parecen haberse deteriorado a pesar del alza en los precios.
The Fed held its benchmark short-term interest rate and said it will continue to buy $80 billion in Treasury securities and $40 billion in mortgage-backed securities each month. Policymakers now see the first rate increase coming in 2023 instead of 2024.
China’s central bank triggered a risk-on mood in financial markets yesterday by introducing the largest stimulus package since the pandemic to support its faltering economy: it reduced reserve requirements for banks, cut a key repo rate, and lowered the mortgage rate for homeowners.
Stronger-than-expected retail sales and industrial production data in the US renewed expectations of a soft-landing for the economy, just as the Fed is expected to lower interest rates today. Rate futures are reflecting a 65% probability of a 50 bp rate cut and a total of -116 bp over the remaining three meetings this year.
Remarks by central bank officials took center stage in yesterday's session. From the ECB, Luis de Guindos reiterated that the ECB is on its path to cut interest rate as inflation data is on track to its 2% target. On the other hand, Fed Chairman Powell said there is no need to rush to lower rates given the strong economic backdrop in the US.
The Federal Reserve kicked off its monetary easing cycle with a 50 bp interest rate cut, taking the policy rate to 4.75%-5.00%. The FOMC cited "greater confidence" that inflation is moving sustainably to its 2% target and judged that the risks to its dual mandate are "roughly in balance". The committee sees rates falling another 50bp by year end.
The Federal Reserve left interest rates unchanged at 5.25-5.50%, as expected, and hinted that if inflation readings continue in the right direction, a September rate cut "could be on the table." Markets reaffirmed their expectation of three 25bp interest rate cuts for the remainder of 2024. Treasury yields fell by +10bp, and US equities rallied.
In yesterday's session, investors focused their attention on the Federal Reserve meeting, where interest rates were raised by 75bp to the 3.75%-4.00% target range. Crucially, president Jerome Powell explained that the pace of the upcoming hikes could moderate but that the terminal rate might be higher than previously anticipated.