La evolución del mercado laboral en diciembre fue mixta en medio de la situación de pandemia. La afiliación aumentó ligeramente tanto en términos brutos como desestacionalizados, y los ERTEs promedio descendieron hasta en 783 mil en diciembre (866 mil en noviembre). Asimismo, los afiliados que no están en ERTE descendieron un 5,9% interanual en diciembre, una ligera mejora respecto al -6,3% en noviembre. Sin embargo, el paro aumentó en 37 mil personas en diciembre, un mes en que tradicionalmente descendía por la campaña navideña, y muestra como las restricciones a la actividad siguen afectando al mercado laboral.
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La evolución del mercado laboral en noviembre fue más positiva de lo previsto inicialmente. La afiliación aumentó tanto en términos brutos como desestacionalizados, y solo aumentaron ligeramente los ERTEs totales. Los afiliados que no están en ERTE descendieron un 5,8% interanual en noviembre, el mismo ritmo que en octubre pero significativamente menor al -8,1% registrado en el 3T.
La inflación bajó 0,5 p. p. en octubre, hasta el –0,9%, e interrumpió la tónica de recuperación de los últimos meses, situándose a niveles de mayo. El dato es 0,4 p. p. menor que la previsión de CaixaBank Research (–0,5%).
La inflación aumentó 0,1 p. p. en septiembre, hasta el -0,4% y continuó la tónica de recuperación de los últimos meses, aunque permaneció en cotas negativas.
Oriol Aspachs (CaixaBank Research), Ruben Durante (ICREA-UPF, IPEG y Barcelona GSE), Alberto Graziano (CaixaBank Research), Josep Mestres (CaixaBank Research), Jose G. Montalvo (UPF, IPEG y Barcelona GSE) y Marta Reynal-Querol (ICREA-UPF, IPEG y Barcelona GSE).
Los datos consolidados de la ejecución presupuestaria hasta agosto apuntan a un superávit presupuestario equivalente al 0,3% del PIB (402,3 millones de euros).
La creación de empleo en el 3T fue muy vigorosa y en línea con lo esperado. La tasa de variación interanual se aceleró al 2,7% (2,4% en el 2T).
El elevado peso de los préstamos dudosos en los balances de los bancos italianos, especialmente en los casos de BMP y Popolare, en un contexto de bajo crecimiento económico y alta incertidumbre por el brexit provoca dudas sobre la solvencia de la banca italiana.