Una recesión económica global sin precedentes

La extensión del coronavirus a nivel global ha supuesto un shock sin precedentes para la economía mundial. La economía española se ha visto especialmente afectada, en parte por su mayor dependencia del turismo internacional. En el segundo semestre del año, prevemos que se afiance el proceso de recuperación económica gracias a la relajación de las medidas de distanciamiento social y al apoyo de la amplia batería de medidas fiscales y monetarias adoptada. Sin embargo, prevemos que la economía seguirá operando por debajo de su potencial durante los próximos años.

Contenido disponible en
Sismógrafo
La actividad mundial caerá fuertemente en 2020

A principios de año se manejaban previsiones que apuntaban a una continuidad de la senda expansiva del sector inmobiliario español en 2020, si bien a unos ritmos más moderados que en los años anteriores. Sin embargo, estos escenarios pronto quedaron superados por la extensión global del coronavirus. Aunque todavía es muy difícil calcular con exactitud las consecuencias económicas que acabará teniendo esta crisis (la incertidumbre sigue siendo muy elevada), muy probablemente serán de una intensidad inaudita, tanto para la economía mundial como para la española y, en particular, para el sector inmobiliario.

La actividad mundial caerá fuertemente en 2020 (en torno al 4%), un retroceso muy superior al experimentado durante la Gran Recesión de 2009, debido a los efectos que están teniendo sobre la economía las medidas de distanciamiento social implementadas por la mayoría de los países para contrarrestar el avance del virus. Para hacer frente a este fuerte impacto económico, se han desplegado rápidamente una batería de medidas fiscales y monetarias de una amplitud y un calado extraordinarios, con el objetivo de proteger los balances de los hogares y las empresas. Los principales bancos centrales están actuando con rapidez y contundencia, garantizando la abundancia de liquidez y el acceso favorable al crédito, y anclando un entorno de bajos tipos de interés. Estas medidas favorecerán que se afiance el proceso de recuperación de las economías a partir del segundo semestre de 2020, un proceso que debería culminar en un intenso crecimiento en 2021 que podría llegar a situarse por encima del 6% a nivel global.

La economía global y la española están experimentando una fortísima contracción que afectará al sector inmobiliario en 2020.

Las medidas económicas que se están implementando apoyarán el proceso de recuperación de la actividad.

La economía española acusó especialmente la caída de la actividad

La economía española se encuentra entre las economías desarrolladas que más acusó la caída de la actividad en el primer semestre de 2020, por el fuerte impacto de la pandemia y por la mayor importancia del turismo, un sector gravemente afectado por la crisis como consecuencia de las restricciones a la movilidad internacional de las personas. Así, tras un desplome del 5,2% intertrimestral (–4,1% interanual) en el primer trimestre del año (el mayor retroceso intertrimestral desde que empezó la serie histórica del INE en 1995), la información disponible apunta a que en el 2T la actividad habría sufrido un descenso claramente superior, puesto que las restricciones asociadas al estado de alarma han afectado a más semanas. No obstante, a partir de mayo, las fases iniciales del desconfinamiento trajeron consigo una reactivación progresiva de la actividad, tal y como muestran indicadores como el consumo de electricidad o el gasto con tarjetas. 

 

En el segundo semestre de 2020, la actividad económica seguirá remontando

Aunque la activivdad económica seguirá remontando en la segunda mitad de 2020, la incertidumbre que rodea el escenario de previsiones es excepcionalmente elevada, sobre todo por las incógnitas que rodean la futura evolución de la pandemia. Por ello, hemos optado por presentar un rango central de previsiones. Una de las hipótesis clave es que las medidas de distanciamiento social se tendrán que mantener hasta bien entrado el año que viene, hasta que se descubra una vacuna o un tratamiento efectivo contra la COVID-19. Durante este tiempo, es probable que se produzcan nuevos brotes de contagio, pero se asume que serán locales y puntuales, y que su control no requerirá volver a un confinamiento generalizado. Todo ello lastrará la capacidad de recuperación de la economía, que si bien esperamos que experimente un notable rebote en 2021, difícilmente podrá recuperar los niveles de actividad previos a la crisis antes de 2023.1

  • 1. Véase el artículo «La actividad empieza a reactivarse gradualmente con el desconfinamiento» disponible en https://www.caixabankresearch.com/es/economia-y-mercados/analisis-coyuntura/actividad-espana-empieza-reactivarse-gradualmente para una descripción detallada de los supuestos de este escenario y el cuadro macroeconómico completo.
p4
Etiquetas