El mercado inmobiliario español se está desacelerando, pero a un ritmo más moderado de lo previsto en el escenario que publicamos en el Informe Sectorial Inmobiliario de diciembre.
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La economía española ha alcanzado ya el punto de inflexión que tanto estábamos esperando. Todos los indicadores económicos del 2T 2021 muestran un notable rebote de la actividad económica al levantarse gran parte de las restricciones a la actividad y la movilidad gracias a la aceleración de la campaña de vacunación.
El sector agroalimentario español se caracteriza por su elevada propensión exportadora: la gama de productos que exporta cada vez es más amplia y abarca más destinos. Sin embargo, hay otra dimensión que conviene tener en cuenta: la complejidad exportadora, un concepto que mide la intensidad de conocimiento necesario para producir los bienes exportados. Porque no solo importa exportar mucho, sino también lo que se exporta.
Los datos más recientes del mercado inmobiliario muestran que la tendencia alcista de la demanda y del precio de la vivienda se ha acentuado en los primeros compases de 2022, en sintonía con la inercia positiva que ha mantenido la economía española pese al contexto adverso. Sin embargo, a medio plazo la perspectiva es que el mercado inmobiliario tienda a ralentizarse.
Después del extraordinario crecimiento de los flujos turísticos de los últimos años, en 2018 el crecimiento del número de turistas internacionales se moderó en todas las regiones del mundo, a excepción de Oriente Próximo, donde aumentó con vigor.
La oferta de vivienda continúa siendo insuficiente para absorber una demanda que sigue creciendo con fuerza por la formación de nuevos hogares. Este déficit de vivienda y la presión que ejerce sobre los precios subraya la necesidad de acelerar la construcción de vivienda asequible.
El crecimiento de turistas internacionales se ha contenido en 2019 debido al contexto económico mundial y a la recuperación de los competidores en el Mediterráneo, pero el sector turístico muestra una gran resiliencia apoyada en el consumo del turismo residente y en la apuesta por el turismo de calidad.
El sector turístico sigue siendo uno de los motores clave de la economía española, con un crecimiento previsto del PIB turístico del 2,7%, por encima del conjunto de España. Sin embargo, ha entrado en una nueva etapa de crecimiento más moderado tras los años de fuerte expansión impulsados por la recuperación pospandemia.
La pandemia de coronavirus tomó al mundo por sorpresa y paralizó el turismo internacional casi por completo. Las primeras etapas de una cierta recuperación están pasando por la reinstauración de la conectividad entre los países emisores y destinos turísticos que hayan controlado la expansión del nuevo coronavirus. No obstante, el sector deberá acometer una profunda y rápida transformación para adaptarse a un nuevo perfil de turista internacional pos-COVID-19, mucho más preocupado por recibir un servicio personalizado, flexible y, sobre todo, más seguro.
El sector agroalimentario español mantiene un tono expansivo en 2025, favorecido por la mejora de las condiciones meteorológicas, la contención de los costes de producción y el aumento de la demanda. Todo ello se traduce en un gradual incremento de la producción y de las exportaciones, que ya han recuperado los niveles prepandemia, así como en un mercado laboral más dinámico, con generación de empleo y reducción de la temporalidad. Las perspectivas para los próximos trimestres son positivas, aunque persisten retos de gran relevancia, como el aumento de los aranceles con EE. UU. o el creciente impacto de fenómenos climáticos extremos, tales como inundaciones, sequías e incendios.
El episodio inflacionista que está viviendo la economía española ha tenido su origen en un importante shock de costes. Si bien el foco se lo ha llevado el alza de precios de las materias primas energéticas y agrícolas, desde mediados del año 2021 un gran número de materias primas y bienes intermedios clave en multitud de procesos de producción también se han encarecido ostensiblemente. Este artículo muestra cómo el encarecimiento de dichos productos ha afectado los costes operativos de la industria manufacturera, que se ha visto obligada a transmitir una parte de ese incremento a sus clientes para no comprometer su viabilidad económica.
La sequía de este invierno ha realzado uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta el sector agroalimentario español: mejorar el uso de los recursos hídricos ante una perspectiva de mayor escasez de agua.
El sector agroalimentario aporta un gran valor a la economía española, con una contribución del 5,8% del PIB, un 11% si se incluyen todas las actividades de la cadena alimentaria. Además, destaca por su elevado potencial exportador y por una resiliencia que históricamente le ha permitido capear los vaivenes de la economía. Así, aunque los principales mercados de destino de las exportaciones agroalimentarias españolas se han ralentizado por el incremento de las tensiones comerciales y la incertidumbre por el brexit, los indicadores de actividad disponibles muestran que por el momento el sector está resistiendo el envite razonablemente bien.
El mercado inmobiliario es una de las principales correas de transmisión de la política monetaria a la economía real. El endurecimiento de las condiciones financieras se traslada a los tipos de interés hipotecarios y enfría la demanda de vivienda. Dado el notable endurecimiento de la política monetaria en el último año en gran parte de las economías avanzadas, en este artículo documentamos el cambio de tendencia que han experimentado los mercados inmobiliarios internacionales y analizamos la magnitud del ajuste que podría quedar por delante. Este artículo es una versión del artículo homónimo publicado en el IM04/2023.
La economía española afronta la primera mitad de 2026 desde una posición de solidez, aunque con señales de normalización tras el crecimiento excepcional de 2025 y bajo la amenaza de un nuevo shock internacional.
El sector turístico ha cerrado la temporada de verano de este año en muy buena forma. Las llegadas de turistas internacionales se han acercado mucho a los registros de 2019, un año que fue extremadamente positivo para el sector. Además, el turismo doméstico ha seguido mostrando muy buenas cifras.
CaixaBank Research ha desarrollado unos nuevos modelos de previsión del precio de la vivienda a nivel provincial usando grandes cantidades de información (big data) y aplicando técnicas de machine learning. Según estos modelos, el precio de la vivienda disminuirá en 7 de cada 10 provincias españolas en 2021 y crecerá de forma muy moderada en el resto. Comparando las previsiones actuales con las que proyectaban los modelos antes de la pandemia, observamos una notable corrección del crecimiento previsto en el precio de la vivienda a un año vista, de unos 4 p. p. en promedio. Dicha corrección ha sido más acusada en las provincias con una mayor concentración urbana y una mayor dependencia del turismo extranjero, aunque, a pesar de ello, estas zonas siguen siendo las más dinámicas.
El sector español de la automoción intenta encontrar su lugar en el nuevo ecosistema mundial, una vez superado el entorno adverso de los últimos años, marcado por los problemas de aprovisionamiento en los mercados internacionales de inputs esenciales como microchips y semiconductores, y los aumentos de precios y tipos de interés.