La inflación general de la eurozona (IPCA) disminuyó 0,1 p. p. hasta el 2,4% interanual en febrero y también la núcleo se redujo en 1 décima hasta el 2,6%, tras cinco meses consecutivos estancada en el 2,7%. Los datos fueron, en general, acordes con lo previsto, dado que se esperaba una reducción de la inflación hacia el objetivo del 2%, si bien la reducción fue algo menos intensa de lo que preveía el consenso de analistas. La moderación en los precios de los servicios impulsó la caída de la inflación, en un desempeño que será bienvenido por el BCE.
Resultados de la búsqueda
La inflación general de EE. UU. disminuyó 0,2 p. p. en febrero hasta el 2,8%, y la inflación núcleo cayó hasta el 3,1%. El dato de febrero muestra un panorama más alentador del que se observó el mes anterior, especialmente porque la moderación de la inflación se dio en gran parte por los servicios, el componente más persistente de la cesta de consumo. Sin embargo, no consideramos que este buen dato sea suficiente para convencer a la Fed de bajar los tipos en su próxima reunión de marzo. En primer lugar, porque los miembros del FOMC han sido claros en que se necesitan varios meses de buenos datos, y el de febrero es apenas el primero de ellos en cinco meses. Y, en segundo lugar, porque los riesgos alcistas de inflación siguen latentes, especialmente en un contexto de elevadas tensiones comerciales. Los mercados financieros esperan que la Fed continúe en pausa durante la primera mitad del año, para luego empezar a bajar tipos en verano.
El INE confirma el dato de inflación general de febrero del 3,0% interanual (0,1 p. p. más que en enero), pero revisa 1 décima al alza el de inflación subyacente hasta el 2,2% (0,2 p. p. menos que en enero). El dato de febrero supuso la quinta subida de la inflación desde septiembre, aunque esta se limitó a los componentes no subyacentes. El dato de inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no procesados, supone el registro más bajo de este indicador desde diciembre de 2021.
La inflación general cayó 7 décimas en marzo hasta situarse en el 2,3% y la inflación subyacente cayó 2 décimas hasta el 2,0%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. Esta caída de la inflación general responde al descenso de los precios de la electricidad. Asimismo, los precios de los carburantes y del ocio y la cultura también habrían contribuido a la baja. Tanto el dato de inflación general como el de inflación subyacente se encuentran en el rango esperado por CaixaBank Research.
Los datos publicados hoy fueron en general acordes con lo previsto (el consenso de Bloomberg esperaba una tasa de inflación general del 2,2% y una núcleo del 2,5%, por lo que esta última se habría reducido 1 décima más de lo esperado).
La inflación general de EE. UU. disminuyó -0,4 p. p. en marzo hasta el 2,4%, y la inflación núcleo, que excluye alimentos y energía, cayó -0,3 p. p. hasta el 2,8%, situándose por debajo de 3% por primer vez desde 2021. El desglose por componentes muestra cómo la caída de los precios energéticos, especialmente los de la gasolina, y la moderación de la inflación de los servicios, explican el descenso de la inflación. Si bien el dato de marzo es positivo, los riesgos están sesgados al alza por la entrada en vigor de los nuevos aranceles.
El INE confirma tanto el dato de inflación general de marzo del 2,3% (0,7 p. p. menos que en febrero) como el de inflación subyacente del 2,0% (0,2 p. p. menos que en febrero). El dato de marzo supuso el primer retroceso de la inflación general después de cinco meses de subidas marcadas por el precio de la energía. Durante este mismo periodo, la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no procesados, ha mantenido su tendencia a la baja y acumula 0,4 p. p. de caídas desde septiembre.
La inflación general cayó 1 décima en abril hasta situarse en el 2,2% y la inflación subyacente subió 4 décimas hasta el 2,4%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. Esta caída de la inflación general responde al descenso de los precios de la electricidad y de los carburantes. En sentido contrario, el aumento en los precios del ocio y la cultura habrían contribuido al alza. Tanto el dato de inflación general como el de inflación subyacente se encuentran en el rango esperado por CaixaBank Research.
Los datos publicados se situaron algo por encima de lo esperado, ya que el consenso de Bloomberg esperaba una tasa de inflación general del 2,1% interanual y una núcleo del 2,5%.
- La inflación general de EE. UU. disminuyó 0,1 p. p. en abril hasta el 2,3% interanual, y la inflación núcleo, que excluye alimentos y energía, se mantuvo en el 2,8%. El desglose por componentes repite el patrón de los meses anteriores: la caída de los precios energéticos (-3,7% interanual) y la moderación en la inflación de los servicios (del 3,7% al 3,6% interanual) explican el leve descenso de la inflación general. Por ahora, el ligero repunte de los precios de los bienes no energéticos se concentra en un par de categorías, mientras que los precios de los vehículos, partes de motores y ropa se moderaron, reflejando que, por ahora, el efecto de los aranceles sobre el índice general de precios es limitado.
La inflación general descendió hasta el 2,2% en abril (0,1 p. p. menos que en marzo), mientras que la inflación subyacente subió hasta el 2,4% (0,4 p. p. más que en marzo). El dato de abril muestra cómo poco a poco la inflación se va estabilizando en registros cercanos al 2% después del repunte de los precios energéticos que tuvo lugar entre finales del año pasado y principios de este año. Por otro lado, la subida de la inflación subyacente en abril responde a un efecto calendario provocado por la Semana Santa y, por lo tanto, debería ser puntual.
La inflación general cayó 3 décimas en mayo hasta situarse en el 1,9% y la inflación subyacente cayó 3 décimas hasta el 2,1%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. Este retroceso en la inflación general responde principalmente al descenso de los precios relacionados con el ocio y la cultura (que incluyen algunos servicios turísticos) y de los transportes (que incluyen carburantes).
La inflación general de la eurozona (IPCA) disminuyó hasta el 1,9% interanual en mayo (-0,3 p. p. respecto a abril), mientras que la núcleo bajó hasta el 2,3% (-0,4 p. p.). Según lo esperado, la bajada de la inflación estuvo dirigida por el desvanecimiento de un efecto calendario de Semana Santa (que en abril había hecho rebotar los servicios hasta el 4,0%). Pero la desaceleración fue incluso más allá y situó la inflación de los servicios en mínimos de tres años y la propia núcleo en mínimos desde otoño de 2021. Estos datos son particularmente positivos para dar confianza al BCE en su lucha final contra la inflación, pero no deberían alterar su hoja de ruta: se espera que, el próximo jueves, el BCE recorte los tipos en 25 p. b., pero que mantenga un tono de cautela ante el repunte de la incertidumbre geoeconómica.
La inflación general subió modestamente, después de tres meses cayendo, hasta el 2,4%, mientras que la núcleo se mantuvo sin cambios en el 2,8%, por tercer mes consecutivo. Estos datos se han comportado prácticamente en línea con lo esperado (2,5% para la general y 2,9% para la núcleo) y no modifican las tendencias que veníamos observando: tras unos meses cayendo, parece que tanto la inflación general como la núcleo están encontrando cierta resistencia para seguir descendiendo pero, de momento, no hay un cambio de tendencia.
La inflación general descendió hasta el 2,0% en mayo (0,2 p. p. menos que en abril) y la inflación subyacente cayó hasta el 2,2% (0,2 p. p. menos que en abril). El INE ha revisado al alza el dato de inflación general y el de inflación subyacente en 1 décima. El dato de mayo está marcado por la corrección de los precios turísticos, permitiendo así que la inflación subyacente retome su tendencia a la baja después del repunte provocado en abril por la Semana Santa.
La inflación general subió 2 décimas en junio hasta situarse en el 2,2% y la inflación subyacente se mantuvo en el 2,2%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. El aumento del indicador general responde a la subida del precio de los carburantes y, en menor medida, de los alimentos y las bebidas no alcohólicas. Así, el indicador general registra un leve repunte después de tres meses de bajadas, mientras que el indicador subyacente se mantiene estable. El dato de inflación subyacente se encuentra en el rango esperado por CaixaBank Research, mientras que el de inflación general se encuentra ligeramente por encima.
La inflación general de la eurozona fue del 2,0% interanual en junio (+0,1 p. p. respecto a mayo), mientras que la núcleo se mantuvo en el 2,3%. Estas cifras fueron según lo esperado y remarcan que la inflación está virtualmente en el objetivo del 2%. Así, facilitan que, en un entorno incierto, con riesgos tanto desinflacionistas como inflacionistas, el BCE mantenga un mensaje de paciencia y no modifique los tipos de interés en su próxima reunión del 24 de julio.
El INE revisa el dato de inflación general 1 décima al alza hasta el 2,3% en junio (0,3 p. p. más que en mayo), pero mantiene el de inflación subyacente en el 2,2%. El dato de junio está marcado por el incremento de los precios de los carburantes y, en menor medida, de los alimentos no elaborados. Por otro lado, la inflación subyacente se mantuvo estable.
La inflación general de EE. UU. subió en junio 0,3 p. p. hasta el 2,7% interanual (2,4% en mayo), mientras que la inflación núcleo, que excluye alimentos y energía, repuntó 0,1 p. p. hasta el 2,9%, tras haber estado estancada en el 2,8% los tres meses previos. La desagregación por componentes muestra que el incremento de la inflación se debió, en parte, a un repunte de los precios energéticos, a un estancamiento de los servicios que se resisten a bajar y a un ligero repunte de los bienes, partida en la cual se esperaría que empezara a notarse el aumento de los costes por los mayores aranceles. Sin embargo, una desagregación adicional muestra cómo el incremento de precios de bienes no ha sido generalizado y, de momento, se limita a una serie de categorías. No obstante, conviene mantener la cautela, ya que el mayor impacto podría empezar a notarse tras el verano y, por lo tanto, anticipamos que la Fed dejará los tipos de interés sin cambios en su reunión de finales de julio.
La inflación general subió 4 décimas en julio hasta situarse en el 2,7%, y la inflación subyacente subió 1 décima hasta el 2,3%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. El aumento del indicador general responde a la subida del precio de la electricidad y, en menor medida, de los carburantes. Así, el componente energético impulsa la inflación al alza por segundo mes consecutivo. Tanto el dato de inflación general como el de inflación subyacente se encuentran en el rango esperado por CaixaBank Research.