La inflación europea, con el dato en el 2% y el ojo en Oriente Próximo
La inflación general de la eurozona subió al 1,9% interanual en febrero (+0,2 p. p. respecto a enero), mientras que la núcleo repuntó al 2,4% (+0,2 p. p.). En los datos, algo más elevados de lo previsto, destacó el rebote de los componentes núcleo, tanto en los bienes industriales no energéticos como en los servicios. El desglose completo que se conocerá en dos semanas permitirá saber si estos aumentos responden a los habituales reajustes de algunos precios a principios de año. Más relevante para el futuro de la inflación y las decisiones del BCE es el recrudecimiento del conflicto entre Irán, Israel y EE. UU. y el encarecimiento de los precios energéticos en los últimos días. Estimamos que la tensión de precios energéticos que recogen los futuros en los mercados financieros podría añadir 0,4 p. p. a la inflación europea en 2026, algo que no alteraría la hoja de ruta del BCE (la inflación no se alejaría del objetivo y las expectativas seguirían ancladas). El impacto, sin embargo, dependerá de la duración y el alcance geográfico de las tensiones, lo que refuerza que el BCE adopte una toma de decisiones «reunión a reunión» pero sin «hipercalibrar» la política monetaria a cada pequeña variación en los datos (los mercados cotizan con un 99% que no haya cambios en la próxima reunión del 19 de marzo).









