El entorno global limita la reactivación de la industria manufacturera española

La economía española creció un 5,0% en 2021, un registro elevado en términos históricos, aunque levemente por debajo de lo que se esperaba, teniendo en cuenta que a comienzos de año se preveían tasas de crecimiento del PIB más próximas al 6,0%. Varios factores, tanto internos como externos, han restado vigor a esa reactivación de la economía. Entre los internos, destaca una activación del programa NGEU algo más lenta de lo previsto, que se tradujo en una recuperación modesta de la inversión. Entre los factores externos, sobresalen el encarecimiento de los costes energéticos y los problemas en las cadenas de suministros globales, ambos agravados significativamente por la guerra en Ucrania.

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19 de abril de 2022
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El sector manufacturero mantuvo un tono de progresiva recuperación en 2021, pero sus indicadores de actividad se mantienen por debajo de los niveles prepandemia

En este contexto general de gradual reactivación a lo largo del año 2021, el sector manufacturero ha mantenido una tendencia muy similar a la de la economía: el VAB de la industria manufacturera aumentó un 6% en 2021 (por encima de la media de la economía), una cifra elevada, aunque insuficiente como para compensar la fuerte caída que se produjo en 2020 (–12,1%). La evolución trimestral del VAB refleja que la reactivación del sector sufrió un parón en la primera mitad del año pasado (llegó a caer un 3,5%), perjudicado por tres razones: (i) el aumento de los precios de las materias primas, (ii) el encarecimiento de la factura energética y, sobre todo, (iii) los problemas en las cadenas de suministros. 

El balance de todos los indicadores de actividad disponibles para el sector ha sido positivo en 2021: la producción creció algo más del 8%, la afiliación aumentó un 1,3%, la cifra de negocios repuntó un 16% (acumulado hasta noviembre) y las exportaciones, cerca de un 20%. Sin embargo, de nuevo esta mejora en 2021 resulta insuficiente, ya que solo la cifra de negocios y las exportaciones se sitúan claramente por encima de los registros prepandémicos (véase el siguiente gráfico), si bien, en gran medida, gracias a un «efecto precio».

PIB real vs. VAB del sector manufacturero 

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:17

Indicadores de actividad del sector manufacturero

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:44
El encarecimiento de las materias primas presiona a la industria

La fuerte reactivación del ciclo global a lo largo de la primera mitad de 2021 y la debilidad relativa del dólar, además del efecto de los problemas de suministro por el lado de la oferta, dieron paso a un encarecimiento generalizado de las materias primas, y en particular de los metales industriales y las materias energéticas, más relacionados con el ciclo económico global. 

En lo que respecta a los metales, las cotizaciones del aluminio (+55% entre enero y octubre, hasta máximos desde 2008), del cobre (+34% entre enero y junio, marcando máximos históricos) y del níquel (+21% entre enero y septiembre), entre otros, se dispararon durante gran parte de 2021, según la Bolsa de Metales de Londres (LME por sus siglas en inglés).1 En cuanto a los precios energéticos, en 2021 el petróleo aumentó un 76%; el gas natural, un 340% y, por extensión, el precio de la electricidad creció un 370%.

El estallido de la guerra en Ucrania ha provocado que tanto los metales como las materias primas energéticas retomen la senda alcista, ya que Rusia es un productor y exportador dominante en petróleo (es el segundo mayor productor mundial) y en gas natural (provee el 40% del gas que consume la UE).2 También es un productor relevante en el caso de metales clave para la industria manufacturera como el aluminio (exporta algo más del 10% del total mundial) y el níquel (28%), cuya cotización se disparó un 200% en las semanas que siguieron al comienzo de la guerra. Se trata de metales muy polivalentes, que se emplean como inputs en multitud de industrias. Con ello, el fuerte repunte en sus precios supondrá un incremento sustancial en los costes de producción de la industria manufacturera. 

  • 1. La Bolsa de Metales de Londres es la referencia europea y, de hecho, el mayor mercado del mundo en opciones y contratos a futuro para los metales no ferrosos. El índice LMEX, referencia genérica para el mercado de los metales industriales, aumentó un 38% en el año 2021.
  • 2. Para un análisis más en profundidad del impacto del aumento en la factura energética véase el artículo «El encarecimiento de la energía y su impacto en la industria manufacturera: ¿a qué sectores está afectando más?» en este mismo Informe Sectorial.
Precio del contrato al contado de los principales metales industriales

Precio del aluminio 

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:19

Precio del cobre

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:19

Precio del níquel

Última actualización: 11 abril 2022 - 17:00
Los cuellos de botella complican la llegada de suministros clave para la industria

La última encuesta trimestral de la Comisión Europea para el sector industrial señala la escasez de materiales o de equipo como principal lastre para la producción en los últimos meses. De hecho, hasta un 25% de las empresas industriales españolas mencionan que un factor que limita su capacidad de producción es la escasez de materiales, cuando habitualmente tan solo entre un 2% y un 9% de las empresas señalan problemas de este tipo.3 A pesar de que el volumen de empresas con problemas de escasez de materiales en España es elevado, en otros países de nuestro entorno los problemas son más intensos. Concretamente, el 54% de las empresas industriales de la eurozona reportaron este tipo de dificultades, y en Alemania este registro se disparó hasta el 89%.

Entre las empresas industriales que más están sufriendo la escasez de materiales, la industria de la automoción destaca apreciablemente, debido a los grandes retrasos en el envío de piezas metálicas y a la escasez de semiconductores. En España, un 65% de las empresas de la automoción reportaron problemas de escasez, y la tendencia de los últimos meses no parece indicar que estén remitiendo (hace tres meses eran el 55%). Si bien la automoción es la rama de actividad que más sufre los cuellos de botella globales, hay muchas otras que también presentan problemas de escasez, tal y como se observa en la tabla a continuación.

  • 3. Para un análisis más detallado del impacto de los problemas en las cadenas de suministros y cómo está afectando al sector industrial español y europeo, véase el Focus «Cadenas de suministros: las disrupciones no arrecian» en el Informe Mensual de febrero de 2022.

Empresas de la industria manufacturera que reportan que la escasez de materiales está limitando su producción

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:22
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¿Cómo ha sido el comportamiento relativo de los sectores manufactureros?

Dado que la industria manufacturera está compuesta por subsectores muy diferentes entre sí, el alza en los precios de las materias primas y los cuellos de botella que han tenido lugar a lo largo de 2021 han afectado de manera muy desigual a las distintas actividades industriales. Para tratar de comprender estas diferencias, y situar la posición y la tendencia de cada subsector, recurrimos al indicador de producción industrial, que refleja la actividad real de cada industria, sin tener en cuenta el importante efecto precio que se está observando en la facturación y las exportaciones a raíz de los repuntes de precios industriales generados por los propios cuellos de botella y las alzas en los precios de la energía.

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Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos del INE.
La industria del automóvil, la más afectada por los problemas en las cadenas de suministros

La pérdida de vigor de la industria manufacturera a lo largo de 2021 se concentró claramente en la industria del automóvil, tal y como se observa en la tabla anterior, donde también se advierte un gap importante con respecto al nivel pre-COVID (–23% en el 4T 2021) que se ha ido agravando con el paso de los meses. 

En este caso, se trata de una industria que no ha parado de sortear obstáculos en los últimos años. Por un lado, lleva inmersa en un cambio de modelo de negocio y productivo desde el estallido del diesel gate en 2015 y la creciente concienciación medioambiental por parte de consumidores y reguladores. Por otro lado, la pandemia extendió el teletrabajo y redujo la movilidad de las personas, lo que moderó la necesidad de renovar el automóvil. Además, la persistente incertidumbre regulatoria y las dudas sobre hacia dónde se dirige el sector hacen que el potencial comprador de automóvil vacile ante qué tipo de vehículo es más conveniente comprar en estos momentos. A todo lo anterior se unen ahora los problemas de abastecimiento de determinados componentes, sobre todo por la escasez de oferta de semiconductores, cruciales para la producción de los nuevos modelos de la industria automovilística, lo que ha terminado por lastrar la producción en determinados momentos de 2021.

Producción en el sector manufacturero

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:23

Indicadores de actividad del sector automóvil

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:24

Otras ramas de la industria manufacturera también han mostrado un comportamiento relativamente débil los últimos meses. Destaca el caso de la fabricación de productos metálicos (CNAE 25), donde la producción aún se encuentra un 7% por debajo de los niveles pre-COVID, a pesar de su fuerte relación con el sector de la construcción, probablemente lastrada por el repunte en los precios de los metales industriales (suponen el 36% de su estructura de costes). Tampoco han recuperado el nivel de actividad previo a la pandemia la metalurgia (también lastrada por el repunte de sus costes), la textil (a causa una recuperación del consumo más débil de lo esperado), el refino de petróleo (la demanda no se está recuperando tan rápidamente debido al fuerte incremento de precios)4 o las artes gráficas (perjudicadas por el aumento del precio del papel y por la menor demanda de actividad publicitarias).

En el extremo opuesto se encuentran una serie de sectores que han recuperado los niveles precrisis y que permiten compensar parte de la debilidad de las industrias anteriores. En este sentido, están destacando de forma positiva las industrias de la alimentación (impulsada por el cambio de hábitos a raíz de la pandemia), la industria auxiliar de la construcción (productora de cemento y otros minerales no metálicos) y la química (muy ligada al impulso de la industria farmacéutica y de la alimentación), entre otras. En líneas generales, se trata de industrias apoyadas por la reactivación del ciclo y por las características del escenario posconfinamiento de los últimos meses, pero también destacan por estar algo menos afectadas por los problemas en las cadenas de suministros.

  • 4. El precio de los productos del refino repuntó un 44% en 2021, impulsado por el aumento registrado en el precio del petróleo.
¿Qué podemos esperar para la industria manufacturera en 2022?

La evolución del sector manufacturero a lo largo de este año está sujeta a una enorme incertidumbre, ya que el estallido del conflicto en Ucrania ha supuesto un incremento adicional a los problemas de encarecimiento de la factura energética, aumentando los costes del sector y, potencialmente, convirtiéndose en un factor que obstaculiza las cadenas globales de oferta.5

  • 5. Véase el artículo «España 2022, un año clave para consolidar la recuperación» en el Dossier del Informe Mensual de diciembre de 2021, para más detalle sobre el impacto del encarecimiento de la energía y los cuellos de botella sobre la economía española.
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Rusia es el segundo mayor productor de petróleo del mundo (responsable del 12,5% de las exportaciones mundiales) y uno de los principales productores de gas natural (el 6% del total), materias primas cuyo precio ha disparado el estallido del conflicto. Además, es uno de los principales exportadores de aluminio y, sobre todo, de níquel. La industria española no es una gran exportadora a ninguno de los dos países en conflicto, pero las importaciones sí son relevantes para la industria de la refinería, algunas industrias extractivas, la metalúrgica y la alimentación (Ucrania y Rusia concentran el 30% de las exportaciones de trigo).

Además de las relaciones comerciales directas con Rusia y Ucrania, el destacado papel de Rusia en los mercados de materias primas energéticas y metálicas supone una significativa presión sobre los precios que afectarán apreciablemente las estructuras de costes de algunas industrias manufactureras españolas. Las industrias más expuestas a este shock presionarán los precios de venta, lo que supondrá un menor dinamismo de la demanda. Según nuestros cálculos, la exposición a los precios de los inputs metálicos es considerablemente mayor a la de precios de la energía en el promedio de la industria manufacturera, si bien, tal y como se observa en el siguiente gráfico, hay un buen número de subsectores industriales con una exposición muy apreciable a ambos consumos.

Peso del consumo de energía y del gasto en inputs metálicos

% sobre la producción a precios básicos de cada industria

Consumo de productos energéticos

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:24

Consumo de metales y productos derivados

Última actualización: 11 abril 2022 - 16:25

En definitiva, de cara a este año, todo apunta a que la industria seguirá muy condicionada por el encarecimiento de varios de sus factores de producción claves y por la incertidumbre que conlleva el conflicto en Ucrania. Sin embargo, también cabe destacar que el sector seguirá contando con una demanda relativamente dinámica, gracias a la recuperación de la demanda de bienes finales y al esfuerzo por reponer los inventarios, como ya se ha observado en los últimos meses. Además, la moderación de la crisis sanitaria y la dinamización de los proyectos relacionados con el programa NGEU permitirá compensar parcialmente los lastres externos y ayudará a cimentar unas bases de crecimiento más sólidas a largo plazo.6

  • 6. La Política Industrial España 2030 (Componente XII de la 5.ª palanca tractora del Plan de Recuperación) pretende impulsar la modernización y la productividad del sector a través de la digitalización de la cadena de valor, el impulso de la productividad, la competitividad y la mejora de la eficiencia energética de los sectores estratégicos clave en la transición ecológica y la transformación digital. En total, el Plan Industrial movería 6.107 millones de euros, de los cuales, 3.782 millones se solicitarían bajo el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
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