Aumento de la inflación general y moderación de la subyacente en EE. UU., mientras sigue el debate sobre el posible sobrecalentamiento de la economía

El incremento de la inflación general en febrero no ha sido una sorpresa. De hecho, en los próximos meses es de esperar un aumento de la inflación general hasta cotas que podrían superar el 3%, como consecuencia de un efecto base importante. Recuérdese que el índice de precios al consumo (el IPC) cayó de forma sustancial durante la primavera de 2020 como consecuencia de la COVID-19.

Notas breves sobre Estados Unidos
Dato
  • El IPC general de EE. UU. se emplazó en el 1,7% interanual en febrero, 3 décimas por encima del registro de enero.
  • El IPC subyacente se situó en el 1,3% interanual, 1 décima por debajo del registro del mes anterior.
  • En términos intermensuales (con la serie ajustada estacionalmente), el IPC general avanzó un sólido 0,4%, pero el avance del índice subyacente fue mucho más contenido (+0,1%).
Valoración
  • El incremento de la inflación general en febrero no ha sido una sorpresa. De hecho, en los próximos meses es de esperar un aumento de la inflación general hasta cotas que podrían superar el 3%, como consecuencia de un efecto base importante. Recuérdese que el índice de precios al consumo (el IPC) cayó de forma sustancial durante la primavera de 2020 como consecuencia de la COVID-19.
  • En concreto, la inflación general se ha emplazado en el 1,7% (frente al 1,6% previsto por Caixabank Research). Por su parte, la subyacente, se ha situado exactamente en el 1,3% previsto por CaixaBank Research, aunque algo por debajo de lo esperado por el consenso de analistas.
  • En términos intermensuales, el índice general ha aumentado un sólido 0,4%, tras el +0,3% del mes anterior. Con todo, el incremento del índice general se ha debido, en gran medida, al aumento en el precio de la gasolina (+6,4% intermensual), puesto que el índice subyacente ha avanzado de forma más contenida (+0,1%). Entre los componentes subyacentes se han observado tanto avances (alquileres imputados o servicios médicos, por ejemplo), como retrocesos (venta de vehículos de segunda mano o ropa). En los próximos meses, sin embargo, esperamos un mayor dinamismo de este índice subyacente.
  • Con los nuevos datos y con los más recientes acontecimientos en términos de política fiscal (nuevo paquete fiscal de ayuda contra la pandemia), revisaremos ligeramente al alza nuestra previsión de inflación para 2021 (que en febrero se situaba en el 2,3% en el promedio del año).
Debate sobre los riesgos inflacionistas
  • En este contexto de tendencia creciente de la inflación, con una recuperación relativamente sólida de la economía estadounidense y con la aprobación del nuevo paquete fiscal de ayuda contra la pandemia (por valor de 1,9 billones de dólares, c. 9% del PIB), el debate sobre los posibles riesgos inflacionistas en el país se ha acentuado. De hecho, los mercados financieros ya empiezan a cotizar esta idea, con repuntes en el tramo largo de la curva de tipos.
  • ¿Cuál es nuestra opinión en este debate?
    • La inflación (IPC) seguirá repuntando en el 2T 2021 de la mano del efecto base. Asimismo, si tenemos en cuenta el nuevo paquete fiscal y según nuestro modelo basado en la Curva de Phillips, esta se situará alrededor del 2,7% durante unos meses tras el repunte en el 2T 2021. Ello quiere decir que la inflación de la cesta del Gasto de Consumo Personal (Personal Consumption Expenditure, PCE por sus siglas en inglés), que es la que se mira la Fed con más detenimiento, se situará algo por debajo del 2,5%.
    • Esta trayectoria de inflación no debería comportar un cambio en la hoja de ruta de la Fed,1 puesto que, bajo su nueva estrategia, la institución monetaria está dispuesta a tolerar tasas de inflación moderadamente superiores a su objetivo (del 2%) de forma temporal.
    • Con todo, es cierto que el balance de riesgos hacia un escenario de mayor inflación ha aumentado, en buena parte, por el propio paquete fiscal (muy contundente y con medidas importantes de gasto directo), pero también de la mano de una demanda embalsada que podría sorprender al alza, o de posibles cuellos de botella.
    • En este contexto, el entorno podría ser proclive a turbulencias financieras. Una mayor persistencia de las presiones inflacionistas podría seguir alimentando el repunte de tipos de interés en los mercados y, aunque la Fed tiene munición para frenar un tensionamiento no deseado de las condiciones financieras, en un escenario de mayor inflación podrían surgir dudas sobre la conveniencia de utilizar esta munición.
  • 1. Desde CaixaBank Research, no esperamos que reduzca las compras de activos hasta finales de 2021. Respecto a los tipos de referencia, esperamos que se mantengan en los mínimos actuales (0,00%-0,25%) en todo nuestro horizonte de previsión (2021-2022).