Desplome del PIB estadounidense en el 2T 2020 (-9,5% intertrimestral) ante el impacto de la COVID-19

En el 2T 2020, el PIB de EE. UU. cayó un 9,5% intertrimestral (-32,9% intertrimestral anualizado).

Notas breves sobre Estados Unidos
Dato
  • En el 2T 2020, el PIB de EE. UU. cayó un 9,5% intertrimestral (-32,9% intertrimestral anualizado)
  • La tasa de variación interanual se situó en el -9,5% en el 2T 2020, lejos del +2,3% con que finalizó 2019.
Valoración
  • El PIB de EE. UU. se contrajo un fuerte 9,5% en el 2T 2020 respecto al 1T 2020 (-32,9% intertrimestral anualizado), tras una caída del 1,3% intertrimestral ya en el trimestre anterior (-5,0% intertrimestral anualizado). Se trata de la mayor caída intertrimestral desde la Gran Depresión, y muy por encima de la mayor contracción sufrida durante la crisis financiera (del -2,2% intertrimestral en el 4T 2008). Con este retroceso, la caída interanual se emplazó en el 9,5%.
  • Las importantes medidas de confinamiento durante los meses de abril y mayo ante el avance de la pandemia del coronavirus se han visto reflejadas en el dato del PIB. Algo que ya apuntaban los indicadores de actividad de más alta frecuencia que se han ido publicando a lo largo de las últimas semanas. A pesar de la enorme contracción de la actividad económica estadounidense, debe mencionarse que esta probablemente será inferior a la de otras economías avanzadas, ante unas medidas de confinamiento que, aunque considerables, fueron menos duras que en otros países, como en España, por ejemplo.
  • Por componentes de demanda, la contracción fue generalizada, aunque destacó en negativo el enorme retroceso del consumo privado, el principal componente del PIB y uno de los más estables, que también se vio fuertemente afectado por las importantes restricciones a la movilidad ocurridas en el país. Por otro lado, también fue destacable la contracción de las exportaciones, aunque como ya ocurriera el trimestre anterior, la gran caída de las importaciones comportó una pequeña contribución positiva del sector exterior. De forma similar, el gasto público también contribuyó en positivo al PIB. Sin embargo, ambos elementos estuvieron lejos de compensar las enormes caídas en el resto de componentes.
  • En este contexto, las medidas fiscales y monetarias de apoyo a la economía han sido de las más contundentes entre las economías avanzadas. En concreto, estimamos que las medidas hasta ahora aprobadas de gasto directo podrían superar los 1,7 billones de dólares (~9% del PIB), mientras que los avales y otras medidas de liquidez podrían superar el billón de dólares (~6% del PIB). Asimismo, nuevas propuestas de ayudas (por valor de 1 billón de dólares) están en marcha en el Congreso del país. Por su parte, la Fed ha rebajado los tipos de interés en 150pb hasta el intervalo 0,00%-0,25%, está llevando a cabo compras de activos masivas (está realizando compras de Treasuries y MBS a un ritmo de 80.000 millones de dólares al mes), y está apoyando a las empresas y los hogares a través de programas como el Main Street Lending (véase Nota Breve).
  • De cara al 3T y 4T del año esperamos un rebote de la actividad económica, ante el levantamiento de las medidas más estrictas de confinamiento durante el pico de la pandemia, y ante el estímulo económico proporcionado por el Congreso y por la Fed. De hecho, los indicadores de más alta frecuencia ya nos empiezan a mostrar esta clara tendencia de mejora. Con todo, el rebote de los próximos meses no será suficiente para compensar el fuerte retroceso de la primera mitad del año. Asimismo, se trata de una recuperación muy frágil, y que podría verse fácilmente interrumpida por los nuevos brotes de coronavirus que está sufriendo el país, y que han obligado a numerosos Estados a imponer nuevamente medidas de distanciamiento social.
  • Tras la publicación del PIB del 2T 2020, los riesgos sobre nuestra previsión del crecimiento estadounidense en 2020 (-6,1% actualmente) están equilibrados. Aunque el dato haya sido ligeramente mejor a nuestra previsión (a pesar de la histórica caída), la fragilidad en la recuperación en estos próximos meses nos obliga a ser especialmente prudentes en cualquier mejora de previsiones. De hecho, en un contexto como el actual, la incertidumbre alrededor de las estimaciones de crecimiento es más elevada que nunca.