La inflación estadounidense cerró el año en el 7%, máximo en 40 años

La inflación estadounidense volvió a aumentar en diciembre: hasta el 7,0% interanual la general y hasta el 5,5% la subyacente. Nuevamente, se incrementaron los precios de gran parte de los componentes que conforman el índice de precios al consumo (IPC), incluso aquellos que muestran una mayor persistencia. La escasez de suministros, ante las disrupciones en las cadenas de producción mundial, y los incrementos salariales siguieron ejerciendo una presión considerable sobre el IPC, a pesar de que parece que han remitido levemente, según las más recientes encuestas empresariales. Aun así, es de esperar que estos factores perdurarán hasta bien entrado 2022.

Notas breves sobre Estados Unidos
Dato
  • El IPC general de EE. UU. avanzó un 7,0% interanual en diciembre, en línea con las expectativas del consenso, pero de nuevo por encima del mes anterior (6,8%) y el máximo nivel desde mediados de 1982.
  • La inflación subyacente también ascendió, hasta el 5,5% (4,9% en noviembre).
  • En términos intermensuales (con la serie ajustada estacionalmente), tanto el IPC general como el subyacente volvieron a avanzar de forma sólida: 0,5% y 0,6%, respectivamente.
Valoración
  • La inflación estadounidense volvió a aumentar en diciembre: hasta el 7,0% interanual la general y hasta el 5,5% la subyacente. Nuevamente, se incrementaron los precios de gran parte de los componentes que conforman el índice de precios al consumo (IPC), incluso aquellos que muestran una mayor persistencia. La escasez de suministros, ante las disrupciones en las cadenas de producción mundial, y los incrementos salariales siguieron ejerciendo una presión considerable sobre el IPC, a pesar de que parece que han remitido levemente, según las más recientes encuestas empresariales. Aun así, es de esperar que estos factores perdurarán hasta bien entrado 2022.
  • El dato de diciembre se ha situado en línea por lo previsto por el consenso de analistas y por CaixaBank Research. En concreto, y en términos intermensuales y ajustado estacionalmente, el avance del índice general fue del 0,5%, una cifra inferior al mes anterior (0,8%), pero aún superior al 0,2% promedio en los 5 años previos al estallido de la pandemia. Por su parte, el IPC subyacente avanzó un sólido 0,6% (0,5% en noviembre y 0,2% también en promedio histórico pre-pandemia).
  • Por componentes, y en términos intermensuales, hay que destacar el nuevo aumento en algunas partidas que tienen un carácter mucho más persistente y que además tienen un peso elevado en la cesta del consumo, como los alquileres y los alquileres imputados (shelter en inglés): +0,4% en ambos casos. Asimismo, también volvieron a aumentar sustancialmente los precios de los coches usados y de los nuevos (+3,5% y 1,0%, respectivamente), indicativo de los cuellos de botella que todavía afectan al sector automovilístico. Por su parte, el componente energético (mucho más volátil) restó al avance intermensual por primera vez desde el mes de abril (−0,4%), algo que ya preveíamos el mes pasado, ante la caída del precio del petróleo y del gas ocurrida en el tramo final del año.
  • De cara a los próximos meses, nuestro escenario central proyecta que la inflación general oscilará en torno a este 7%, pero la subyacente seguirá aumentando hasta cotas alrededor del 6% a finales del 1T22. En la segunda mitad del año, no obstante, deberíamos observar una moderación considerable de la inflación hacia niveles en torno al 3%, de modo que en el cómputo anual de 2022 la inflación general se sitúe en torno al 5% y la subyacente en el 4,5%. Con todo, los riesgos hacia una mayor persistencia de la inflación no son despreciables, especialmente ante el impacto que ómicron puede tener en la producción (con cierres en fábricas en el este asiático y dificultades en cubrir puestos de trabajo).
  • Esta persistencia en las presiones inflacionistas durante la primera mitad de año es una visión compartida por la Fed, tal y como mencionó ayer mismo su presidente, Jerome Powell, en su comparecencia ante el Senado. Asimismo, apoya el giro más hawkish que ha tomado el banco central estadounidense desde su última reunión en diciembre, en la que se anunció una aceleración del tapering y se señalaron tres subidas en 2022 y tres más en 2023.
  • La publicación del dato de inflación fue recibido de forma positiva en los mercados, que resaltaban que, a pesar del nuevo ascenso, no hubo sorpresas respecto a lo esperado por el consenso. De este modo, las rentabilidades en la deuda soberana descendieron (−3 p. b. hasta el 1,71 para el bono a 10 años), mientras los futuros de los índices bursátiles apuntaban a subidas. Por su parte, el dólar se debilitó respecto a las principales monedas, y llegó a superar 1,14 en su cruce con el euro.

EE. UU.: IPC

Última actualización: 16 mayo 2022 - 09:59