El BCE sube tipos y exhibe un tono 'hawkish'

El BCE subió los tipos de interés en 25 p. b. (depo al 2,50%) ante la prolongación del conflicto de Oriente Próximo y al riesgo de que el encarecimiento de la energía (shock directo) se filtre al resto de precios (efecto indirecto) y provoque un repunte más persistente de la inflación. La resiliencia observada en la actividad económica y el mercado laboral en los últimos meses también ha reforzado la decisión de subir tipos. A la vez, el BCE volvió a evitar cualquier tipo de orientación futura sobre los tipos de interés. Lagarde explicó que hoy no se discutió ninguna hoja de ruta para las siguientes reuniones y, dada la rapidez con la que la geopolítica puede modificar el escenario, defendió la necesidad de mantener una toma de decisiones ágil y según evolucionen los datos y los acontecimientos. Tras la reunión, los mercados dan un 100% de probabilidad a que el depo suba al 2,75% en diciembre.

10 de septiembre de 2026

Puntos clave

  • El BCE subió los tipos de interés en 25 p. b. (depo al 2,50%) en una decisión que la presidente Lagarde describió como “de cajón” (no brainer).
  • El incremento responde a la prolongación del conflicto de Oriente Próximo y al riesgo de que el encarecimiento de la energía (shock directo) se filtre al resto de precios (efecto indirecto) y provoque un repunte más persistente de la inflación. La resiliencia observada en la actividad económica y el mercado laboral en los últimos meses también ha reforzado la decisión de subir tipos.
  • Lagarde reconoció que de momento no hay indicios de estos efectos indirectos en los datos (ni de presiones de segunda ronda sobre los salarios), pero también recordó que cuanto más dure el conflicto más probable es que las inercias de precios terminen materializándose.
  • De hecho, Lagarde apuntó que “la subida de tipos al 2,50% es un movimiento robusto [adecuado] en todo un abanico de escenarios”, desde los más suaves a los más adversos. Este mensaje, sumado a una inflación que no consigue bajar y estabilizarse en el 2,0% en todo el horizonte 2026-2028, manda una señal hawkish y refuerza la apuesta por más subidas de tipos que están defendiendo los mercados.
  • Sin embargo, el BCE volvió a evitar cualquier tipo de orientación futura sobre los tipos de interés. Lagarde explicó que hoy no se discutió ninguna hoja de ruta para las siguientes reuniones y, dada la rapidez con la que la geopolítica puede modificar el escenario, defendió la necesidad de mantener una toma de decisiones ágil y según evolucionen los datos y los acontecimientos.
  • Los mercados dan un 100% de probabilidad a que el depo suba al 2,75% en diciembre y también descuentan al 100% dos incrementos más en 2027 (depo al 3,00% en marzo y al 3,25% en el 2T 2027).

Escenario económico

  • El BCE presentó una visión mixta de la economía, con un tono más positivo para la actividad, pero destilando mayor preocupación por la inflación.
  • En una proyección que descansa en un petróleo en los $89,5 y $78,0 en 2026-2027 (gas en €51 y €43,3) y que implícitamente incorpora un tipo depo que podría alcanzar el 2,75% o 3,00% en 2027,1 el BCE espera que el PIB mantenga crecimientos del 0,3%-0,4% intertrimestral en lo que queda de 2026 y a lo largo de 2027,2 apoyado en la resiliencia del consumo de los hogares, la fortaleza del mercado laboral y una mayor solidez de la inversión.
  • Respecto a la inflación, el BCE la sitúa cerca del 3,5% en los próximos meses, empujada esencialmente por la energía. Aunque los efectos indirectos sobre la inflación de los alimentos y del resto de productos son limitados hasta el momento, las proyecciones del BCE asumen que se materializaran algo más en 2027 y dificultarán que la inflación se ancle en el 2,0% de manera sostenida en 2027-2028.
  • Por componentes, la persistencia de la inflación que prevé el BCE se debe a los bienes no energéticos y los alimentos,3 mientras sigue proyectando una desinflación gradual de los servicios. Asimismo, el BCE apenas ha modificado sus previsiones de crecimiento salarial (estable levemente por encima del 3%) y de los márgenes empresariales (con una ligera aceleración, pero siempre en cotas cercanas al 2%).
  • El BCE ha vuelto a publicar tres escenarios alternativos para recoger la incertidumbre del entorno:
    • El escenario “suave” asume una resolución muy rápida del conflicto en Oriente Próximo y unos precios del petróleo Brent y el gas TTF que bajan a los $75 y €50 en el 4T 2026.
    • En el “adverso” se proyecta un conflicto más prolongado, con el petróleo en $100 y gas en €75 en el 4T (cerca de $90 y €50 en 2027).
    • El “severo” dibuja un petróleo y un gas en los $130 y €130, respectivamente, en el 4T 2026 y con tensiones más persistentes (en 2027 petróleo por encima de $120 y gas entre €70 y €80).
  • 1

    Las proyecciones de petróleo, gas y tipos de interés se basan en precios de mercado. En la fecha de corte (19 de agosto), los mercados descontaban al 100% tanto la subida de hoy al 2,50% como otra más a principios de 2027 (2,75%), y daban cerca de un 50% de probabilidad a un último incremento hasta el 3,00%.

  • 2

    Las proyecciones no incorporan la última revisión estadística del PIB de Eurostat, en la que elevó el crecimiento estimado en el 2T del 0,4% intertrimestral al 0,6%. Lagarde destaca que incorporando esa revisión la previsión para 2026 sería superior al 0,9%.

  • 3

    En la rueda de prensa, Lagarde desarrolló el análisis de la inflación alimentaria. En concreto, explicó que hasta el momento ha sido inferior a lo esperado por: 1) condiciones meteorológicas de la primera parte del año favorables a la producción de los alimentos no elaborados, 2) efectos indirectos limitados de la energía sobre los costes de producción del sector, y 3) un estado de la demanda que ha dificultado que los productores trasladen a precio final los incrementos de costes.

Política monetaria

  • El BCE subió el depo al 2,50%, el refi al 2,65% y el MLF al 2,90%, en el segundo movimiento desde junio de 2025.
  • Respecto al notable incremento que han sufrido los tipos de interés soberanos a lo largo del verano (cercano a los 50 p. b. en la eurozona), Lagarde lo describió como un fenómeno global (es decir, no causado por condiciones idiosincráticas de la eurozona) provocado por fuerzas como las necesidades de financiación derivadas del ciclo inversor de la IA y spillovers procedentes de EE. UU. En cambio, Lagarde rechazó entrar a discutir la ampliación de la prima de riesgo francesa de las últimas semanas.

Reacción de los mercados

Los mercados hicieron una lectura hawkish de la reunión del BCE y respondieron con un nuevo aumento de los tipos soberanos, más marcado en el tramo corto de la curva que en el largo (en Alemania, el tipo a 2 años subía unos 10 p. b. mientras el 10 años lo hacía en 5 p. b.) y con una modesta ampliación de las primas de riesgo periféricas (entre 1 p. b. y 2 p. b.). En EE. UU., los tipos soberanos también subían ante una mayor confianza de los inversores sobre los incrementos de tipos de la Fed, con lo que el tipo de cambio del euro se mantuvo relativamente estable alrededor de los 1,16 dólares. Por último, en una sesión con nuevos repuntes del petróleo Brent y el gas TTF (tocando los $105 y €80, respectivamente), las bolsas europeas sufrieron retrocesos generalizados (aunque algo más marcados en las economías del núcleo), siguiendo el tono general de los mercados mundiales.