La economía española sorteó con éxito en 2025 las tensiones comerciales y geopolíticas del entorno global y creció un 2,8%, una cifra que mejora claramente tanto nuestra previsión en el arranque del año, que era del 2,3%, como el crecimiento de la eurozona, que se situó en el 1,5%. El incremento del PIB se fundamentó en el empuje de la demanda interna, que contrarrestó el deterioro de la externa, derivado del tirón de las importaciones.
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El buen desempeño de la economía española en 2025 se explica principalmente por el vigor de la demanda interna, impulsada por un mercado laboral dinámico, la bajada de los tipos de interés, los flujos migratorios y los fondos europeos. Estos factores han compensado con creces el impacto negativo del incremento de los aranceles sobre nuestras exportaciones de bienes hacia EE. UU.
La volatilidad de los principales activos siguió disminuyendo en diciembre, a la vez que mejoró la liquidez en EE. UU. y se relajaron las condiciones financieras más laxas, aunque persisten riesgos ligados a la geopolítica y a la IA. Los principales índices bursátiles prolongaron el rally iniciado en noviembre, mientras que los tipos soberanos a largo repuntaron. El euro consolidó su apreciación en el año, el petróleo cerró a la baja a mínimos de cuatro años por la sobreoferta y por la lectura inversora a medio plazo de la situación de Venezuela. Los metales preciosos vivieron un rally histórico no exento de baches.
En los últimos años, la discusión sobre materias primas críticas ha emergido como un elemento central en el replanteamiento de las relaciones económicas a nivel global, en un entorno de tensiones geopolíticas persistentes. Los llamados minerales críticos (tierras raras, cobre, litio, etc.) son insumos clave para la industria global y, en concreto, para los sectores más vinculados a la transición verde y digital. La demanda de estas materias primas ha crecido con fuerza en los últimos años, al igual que la oferta, impulsada por los mayores productores a nivel global de muchos de estos minerales, como China, Indonesia o la República Democrática del Congo.
Pese a que el BCE ha endurecido las condiciones para realizar una subida de los tipos de interés, ahora existen más elementos sobre los que apoyar la idea de que la inflación a medio plazo se sitúe en el 2% y el BCE pueda, tras más de una década sin hacerlo, subir los tipos de interés.
La situación sanitaria y los confinamientos hicieron de 2020 un annus horribilis para el sector turístico portugués: los beneficios totales generados en los establecimientos de alojamiento turístico registraron una caída de casi 3.000 millones de euros y el número total de huéspedes se redujo un 61%.
Analizamos los peligros que entrañaría una espiral salarios-precios en EE. UU. y en la eurozona, en el contexto actual de presiones inflacionistas.
La economía global mostró una notable resiliencia durante 2025, ofreciendo un buen punto de partida de cara a 2026, de tal forma que la economía mundial podría seguir creciendo a ritmos del 3% y con una inflación globalmente estable. Sin embargo, los riesgos sobre los escenarios globales centrales han aumentado significativamente tras el ataque conjunto de EE. UU. e Israel a Irán, que ha provocado una fuerte subida de los precios del crudo y el gas, e importantes turbulencias en los mercados financieros.
El inicio del nuevo curso económico viene marcado por la sensación de que podemos estar afrontando un punto de inflexión en el comportamiento de la economía.
La economía global mantiene el pulso, pero los focos de inestabilidad no desaparecen. EE. UU. afronta el impacto del shutdown’ más largo de su historia; la eurozona resiste, pero le falta impulso, y China acentúa su enfriamiento en el final del año.
El mapa de riesgos es exigente y, además de la prevalencia de disrupciones geopolíticas, los mercados financieros han mostrado sensibilidad a las promesas, las dudas y las transformaciones de la inteligencia artificial (IA) y a la sostenibilidad de la deuda pública.
Utilizamos datos internos de CaixaBank, debidamente anonimizados, para realizar un análisis exploratorio sobre cómo se modifica el consumo tras la jubilación para el caso español. La utilización de estos datos permite conocer los ingresos, el consumo y el ahorro de los individuos con precisión, así como identificar el momento de la jubilación.
¿En qué consiste el quantitative tightening (QT) que la Fed va a llevar a cabo en su proceso de normalización de la política monetaria? ¿Cuál puede ser su impacto en los mercados financieros?
La primera cohorte de baby boomers cumple 65 años en 2023, y en los próximos años toda esta generación se irá jubilando en masa. En este artículo, vamos a estudiar en qué situación se acerca la generación del baby boom a la jubilación en España, tanto desde el punto de vista financiero como desde el punto de vista emocional y de salud.
Hasta no hace mucho, los mercados financieros parecían digerir sin mucha pesadez la contundente dosis de endurecimiento monetario que han puesto en marcha los bancos centrales para controlar la inflación. Sin embargo, con los tipos de interés adentrándose cada vez más en terreno restrictivo, es decir, en niveles que deberían enfriar la economía, aumenta el riesgo de eventos de estrés y turbulencias financieras.