Los motivos del aumento de la inflación hasta el 0,2% en julio son debidos especialmente al mayor aumento de los precios del componente alimentario (del 0,9% interanual en junio al 1,4% interanual en julio) y, en menor medida, al mayor avance del precio del componente servicios (del 1,1% interanual en junio al 1,2% interanual en julio).
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El crecimiento de la eurozona se desaceleró tres décimas, según lo esperado, y continúa con una recuperación gradual tras un 1T 2016 que había sorprendido al alza.
El incremento de la inflación se debe a una menor disminución de los precios del componente energético (del –5,7% interanual en agosto al –3% interanual en septiembre), un avance ligeramente superior del precio del componente servicios (del 1,1% interanual en agosto al 1,2% interanual en septiembre) y la estabilidad del componente de alimentos procesados, alcohol y tabaco (0,5% interanual en agosto y septiembre).
El incremento de la inflación general se debió a una menor disminución de los precios del componente energético (del –3,0% interanual en septiembre al –0,9% en octubre), que más que compensó la desaceleración del componente de alimentos no procesados (del 1,1% interanual en septiembre al 0,2% en octubre).
A falta de conocer la composición del PIB y el detalle para todos los países, los datos disponibles hasta la fecha apuntan a que la demanda interna sigue siendo el principal sostén del crecimiento de la eurozona.
El incremento de la inflación general se debió a una aceleración de los precios del componente de alimentos, alcohol y tabaco (del 0,4% interanual en octubre al 0,7% en noviembre), que más que compensó una disminución ligeramente mayor del componente energético (del -0,9% interanual en octubre al -1,1% en noviembre).
El incremento de la inflación general se debió, principalmente, al incremento de los precios del componente energético (2,5% interanual, primera variación en positivo desde junio de 2014) y de los alimentos no procesados (del 0,7% interanual en noviembre al 2,1% en diciembre).
La recuperación de la eurozona se afianza, con un ligero aumento del ritmo de crecimiento en términos intertrimestrales (0,5% frente al 0,4% en el trimestre anterior).
El incremento de la inflación general se debió, principalmente, al incremento de los precios del componente energético (8,1% interanual respecto al 2,6% en diciembre) y de los alimentos no procesados (del 2,1% interanual en diciembre al 3,3% en enero).
El incremento de la inflación general se debió al componente energético (9,2% en febrero respecto al 8,1% en enero) y al de alimentos no procesados (5,2% en febrero respecto al 3,5% en enero).
La reducción de la inflación general se debió a una menor contribución del componente energético (7,3% en marzo respecto al 9,3% en febrero) y del de alimentos no procesados (3,0% en marzo respecto al 5,3% del mes anterior), así como una desaceleración de la inflación subyacente.
El BCE mantuvo el tipo refi en el 0,00%, así como el tipo de interés de la facilidad marginal de crédito y la remuneración de la facilidad de depósito en el 0,25% y el –0,40%, respectivamente.
El aumento de la inflación general se debió a una mayor contribución de los servicios (1,8% en abril respecto al 1,0% en marzo), en parte contrarrestado por un menor avance de los precios de los alimentos no procesados (0,9 p. p. inferior al mes de marzo).
El crecimiento de la eurozona se afianza, tras registrar el mismo ritmo de crecimiento en términos intertrimestrales que en el trimestre anterior (0,5%).
La moderación de la inflación general se debió a una menor contribución de los servicios (1,3% en mayo respecto al 1,8% en abril) y al menor crecimiento de los precios energéticos y de los alimentos no procesados (3,0 p. p. y 0,6 p. p. inferior al mes de abril respectivamente).
La moderación de la inflación general se debió a una menor contribución del componente energético (1,9% en junio respecto al 4,5% en mayo) y de los alimentos no procesados (0,6 p. p. inferior al mes de anterior).
La estabilidad de la inflación general en julio (1,3%) proviene de una aceleración en el componente energético en términos interanuales (del 1,9% en junio al 2,2% en julio) y en el de bienes industriales no energéticos (0,1 p. p. superior al del mes anterior), que quedó compensada por la ralentización en el avance del componente de servicios (del 1,6% en junio al 1,5% en julio).
El crecimiento de la eurozona se afianza, tras registrar en el 2T una aceleración en la tasa de avance del PIB hasta el 0,6% intertrimestral (0,5% en el 1T).
El avance de la inflación general se debió a una mayor contribución del componente energético (crecimiento interanual del 4,0% en agosto respecto al 2,2% en julio) y servicios (1,6%, el mismo ritmo que en julio).
El avance del IPCA fue debido en su mayor parte al crecimiento de los precios del componente energético (crecimiento interanual del 3,9% en septiembre respecto al 4,0% en agosto) y del de alimentos, alcohol y tabaco (1,9% interanual, 0,5 p. p. superior al registro de agosto).