La competitividad es un factor clave de la prosperidad económica de un país. Los avatares propios del ciclo económico pueden influir en menor o mayor grado en el crecimiento económico, pero, a largo plazo, el elemento fundamental que determina la capacidad de una economía de generar riqueza y prosperidad en un entorno globalizado es la competitividad.
Resultados de la búsqueda
Después de un mes de septiembre cargado de anuncios, la siguiente reunión del BCE (el 24 de octubre) será de transición, al menos en un sentido: el 31 de octubre de 2019 se pondrá fin al mandato de Mario Draghi, el presidente más carismático de la historia de la institución.
La comunicación es una de las herramientas más potentes de la política monetaria. Por ello, CaixaBank Research ha desarrollado un índice que mide el sentimiento de las comunicaciones del BCE.
El crecimiento de la eurozona en los próximos años será inferior al del anterior ciclo expansivo: existen factores estructurales (baja productividad, envejecimiento y desajustes en el mercado laboral) que limitarán las perspectivas económicas a medio plazo. Los buffers de la eurozona han mejorado después de la crisis, pero la persistencia de algunos desequilibrios dificultará su reconstrucción plena.
La crisis financiera de 2008 y las recientes olas migratorias son dos de los factores coyunturales que han favorecido el aumento de la polarización política en Europa. La incidencia de la primera se estima más relevante que la segunda. Las políticas de cohesión social podrían explicar que la influencia de la inmigración en la polarización sea menor.
La sociedad se ha polarizado de forma notable en los últimos años. En EE. UU., la polarización se manifiesta a través de una mayor distancia entre las opiniones de los votantes republicanos y demócratas. En Europa, en un aumento de los desacuerdos en torno a temas fundamentales como inmigración o la integración europea. Los partidos políticos de las economías avanzadas también se han polarizado de forma especialmente pronunciada en la última década.
Analizamos la evolución de las clases medias en los países avanzados en las últimas décadas, haciendo hincapié en las dinámicas de la clase media española en el último decenio.
Los países del norte de Europa suelen tener fama de ser los países más felices del mundo. En 2017, el Índice de Felicidad publicado por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas situó a Noruega como el país más feliz del mundo, y quitó el trono a otro país nórdico, Dinamarca, que había encabezado el ranking desde 2012, año en que se publicó por primera vez dicho índice.