Junto con una menor previsión de inflación, M. Draghi anunció un recorte de 10 p. b. en la facilidad de depósito, hasta el -0,30%.
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Mario Draghi reiteró ante el Parlamento Europeo la disposición del BCE "para actuar" en caso de que las turbulencias financieras o el descenso de los precios energéticos intensifiquen los riesgos bajistas sobre la inflación.
El dato final de inflación de la eurozona para el mes de enero se revisa a la baja desde el 0,4% interanual inicial hasta el 0,3% (dic.: 0,2%).
Junto con una menor previsión de inflación, M. Draghi anunció un recorte de 5 p.b. en el tipo refi y la facilidad marginal de crédito, hasta el 0,00% y el 0,25% respectivamente.
Tal y como se anticipaba, la Fed mantiene el tipo de interés oficial sin cambios y sigue atenta a la evolución de la inflación y del entorno global.
La tasa de inflación de la eurozona sorprendió ligeramente al alza y volvió a territorio positivo en junio con un avance del 0,1% interanual (mayo: -0,1%).
Jornada de importantes subidas con los datos de inflación y los resultados empresariales como principales protagonistas.
La Fed no movió ficha y se mantiene a la espera de disponer de "algo más de evidencia" sobre la consecución del objetivo de inflación antes de efectuar una nueva subida de tipos.
Prosigue la dinámica de repuntes de los tipos a largo plazo de la deuda pública y de las expectativas de inflación en los mercados desarrollados.
Datos de inflación por debajo de lo esperado en Alemania y en España, en parte debidos a la caída de los precios energéticos en el mes de marzo, y buen dato de PIB en EE. UU.
Los mercados vivieron una semana convulsa en la que un mal dato de inflación en EE. UU., las tensiones geopolíticas y los sondeos electorales en Francia reactivaron la búsqueda de activos refugio.
Las bolsas terminaron la semana con nuevos recortes. La debilidad en el precio del petróleo y los últimos datos de inflación continuaron pesando sobre las perspectivas de los tipos de interés, frenando las cotizaciones del sector financiero europeo.
Signo mixto en las bolsas desarrolladas, que pusieron la atención en el dato de inflación en EE. UU.
Escasos movimientos en los mercados con las principales referencias macroeconómicas de un dato de PIB en China ligeramente por encima de lo esperado, y un dato de inflación en la eurozona según lo previsto.
Tras los últimos datos de inflación, el BCE ha decidido mantener sus parámetros de política monetaria, con el tipo de referencia en el 0,0% y la tasa de depósitos en el -0,4%.
La inflación general subió hasta el 4,0% en septiembre (3,3% en agosto), su nivel más alto desde septiembre de 2008, en buena parte por el aumento del precio de la electricidad. El dato se situó 6 décimas por encima de la previsión de CaixaBank Research (3,4%). La inflación subyacente subió por su parte hasta el 1,0% (0,7% en agosto).
La inflación en la eurozona registró en septiembre un máximo no visto desde 2008, debido, principalmente, al aumento del componente energético (+17,4% interanual). Asimismo, los componentes subyacentes de la cesta también contribuyeron a este repunte: aunque el precio de los bienes industriales se ha moderado 0,5 p. p. con respecto al dato de agosto, se mantiene en niveles elevados (2,1%), mientras que el de los servicios ha aumentado 0,6 p. p., hasta el 1,7%.
Tras la ligera moderación del mes pasado, nuevamente, la inflación estadounidense ascendió en septiembre, y lo hizo por encima de lo previsto. Más allá del fuerte aumento en el precio de los alimentos y de la energía (componentes muy volátiles), preocupa el incremento en componentes más estables, como los alquileres.
La inflación subió en septiembre hasta el 4,0%, como adelantó el INE el pasado día 29 de septiembre, un nuevo máximo desde 2008. Este aumento de los precios se explica principalmente por el aumento del componente energético, destacándose la nueva subida del precio de la electricidad, a pesar del recorte de impuestos y cargos anunciados por el Gobierno a mediados del mes pasado. Por otro lado, subieron también ligeramente los precios de los carburantes y de los alimentos elaborados. La inflación subyacente (general sin energía y alimentos frescos) subió hasta el 1,0%, empujada por aumentos de precios de servicios y de bienes industriales, que registraron tasas de inflación del 0,9% y del 0,7%, respectivamente (vs. 0,6% en agosto, en ambos componentes). Con este dato, se agudiza el rebote observado en la inflación general este año, mientras la inflación subyacente mantiene una trayectoria de recuperación moderada, tras tocar un mínimo del 0,0% en abril de este año. La publicación del dato de septiembre se situó por encima de la previsión anterior de CaixaBank Research (3,4%), lo que implicará riesgos al alza a la previsión de inflación para el conjunto del año (2,4%), esencialmente por la evolución de los precios de la electricidad.
La inflación general subió hasta el 5,5% en octubre (4,0% en septiembre), en buena parte por los aumentos de precios de la energía. Por su parte, la inflación subyacente alcanzó el 1,4% (1,0% en septiembre). Con este dato, la inflación general alcanza su nivel más alto desde septiembre de 1992 y, a su vez, se trata de la máxima diferencia con la inflación subyacente en este periodo.