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Sector agroalimentario en Portugal (parte I): notable recuperación en la pospandemia

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Teresa Gil Pinheiro
8 de febrero de 2022
Latas de sardinas en una tienda lisboeta

La producción del sector agroalimentario1 representa prácticamente el 8% de la producción nacional, entre la que destaca la industria alimentaria que representa el 4,3% total, es decir, más de la mitad de la producción del sector.

Del mismo modo que en otros sectores de actividad, el agroalimentario ha sufrido las consecuencias de la pandemia, pero se ha apreciado un movimiento de recuperación positivo.

Así, empezando por el sector primario, la pérdida de VAB del año 2020, de prácticamente el 6%, ya se había recuperado en los tres primeros trimestres de 2021, mostrando un mejor desempeño que el conjunto de la economía, que en 2020 se contrajo un 8,4% y que en septiembre de 2021 permanecía todavía un 5,1% por debajo del nivel de septiembre de 2019. Este buen desempeño también se refleja en los datos de producción agrícola (que incluye la producción de la agricultura y la ganadería), que según estimaciones del INE registró una subida del 6,7% en 2020 a precios constantes, después de que en 2020 se hubiera prácticamente estancado. A este comportamiento contribuyen especialmente los productos de origen vegetal que, representando cerca del 61% de la producción agrícola, crecieron un 10%. Dentro de este epígrafe destaca la producción de fruta, de productos hortícolas y vinícolas, que, con el 22%, el 12% y el 10% de la producción agrícola, respectivamente, registran tasas de crecimiento del 14,5%, el 14% y el 5% en 2021. En la producción animal (34% de la producción agrícola) destaca la cría de reses bovinas y porcinas y la producción de leche.

  • 1. Incluye agricultura, producción alimentaria, caza y servicios relacionados, y la industria agroalimentaria, que comprende las ramas de alimentación, bebidas y tabaco.
Portugal: VAB del sector primario

La producción en la industria agroalimentaria (que representa un 10% del sector manufacturero) presenta un movimiento de recuperación más acentuado en la rama de la alimentación que en las bebidas. Hasta noviembre, la producción de bebidas aún estaba un 9% por debajo de la producción de 2019, mientras que en la producción de alimentos estaba solamente un 1% por debajo (5% en el caso de la industria manufacturera total). La evolución de la facturación presenta un patrón semejante, pero menos benigno: la de la rama de la alimentación hasta noviembre ya excedía en un 2,1% la de 2019, mientras que la facturación en las bebidas aún estaba un 1,8% por debajo.

Portugal: producción de la industria de alimentos y bebidas

El empleo continúa por debajo de los niveles previos a la COVID en ambas ramas manufactureras: un 6% por debajo en el caso de la industria alimentaria y un 2,5% en el de las bebidas (3% por debajo en la industria manufacturera). En el sector primario, a pesar del aumento estimado de la producción, el empleo se mantuvo, en 2021, un 1,3% por debajo del nivel de 2019, lo que refleja la caída del 2% del empleo no asalariado y un ligerísimo aumento del asalariado.

Portugal: productividad agraria (kg/ha)

Esta tendencia en el sector primario refleja alteraciones estructurales, especialmente la mayor presencia de empresas. Entre 2009 y 2019, el nú­­mero de empresas se multiplicó por más de dos (+115,5%) as­­cendiendo a 14.604, de las cuales un 48% tienen unas dimensiones superiores a las 20 hectáreas. Y, naturalmente, la profesionalización del sector se traduce en mejoras en la producción, a través del aumento de la mecanización de la actividad agrícola, sobre todo la uti­­­­­­lización de tecnologías avanzadas de agricultura de precisión,2 y en la reducción de la mano de obra (–14,4% entre 2009 y 2019), lo que está dando lugar a un aumento significativo de la productividad. En los últimos cinco años este aumento destaca en el girasol, la granada, la almendra o las bayas, especialmente las moras y los arándanos.

  • 2. Recurso a datos georreferenciados (por satélite, de drones, de sensores y otros) que permiten intervenciones dirigidas y diferenciadas por zonas (aplicación de fertilizantes o fitosanitarios, riegos, siembras/plantaciones, etc.). Aunque su utilización sea aún una realidad marginal, ya que solo el 0,3% de las explotaciones afirma que recurre a ellas, las superficies y los efectivos asociados a esas explotaciones (y potencialmente beneficiados por estas tecnologías) son más importantes: el 4,2% de la SAU y el 1,6% de las unidades de ganado pertenecen a las explotaciones con disponibilidad de estos datos (un 2,3% y un 0,8% de los cuales, respectivamente, indican su uso para definir operaciones de cultivo). (INE, censo agrario 2021).
Exportaciones agroalimentarias
Vino, aceite y productos hortícolas ganan impulso en la pospandemia

El buen desempeño del sector agroalimentario es especialmente perceptible en el comercio internacional. Después de que en 2020 se exportara un 2,3% más que en 2019, en los 11 primeros meses de 2021 el valor exportado excedía en casi un 14% los niveles previos a la pandemia, una evolución muy por encima de la registrada en la exportación total de bienes (5,2%). Las importaciones también aumentaron, pero de forma más moderada (un 4,7% acumulado hasta noviembre), lo que permitió una reducción del déficit comercial del sector en cerca de 400 millones de euros, hasta los 31.000 millones.

El principal destino de las exportaciones agroalimentarias es España (35% del total exportado), seguido de Francia (11%), Italia (6,5%) y Brasil (5%); y prácticamente la mitad (47,4%) son exportaciones de las industrias alimentarias y las bebidas, seguida de las de animales vivos (22%) y de las de productos agrícolas (19,5%).

Con 2021 casi terminado, prácticamente todos los productos del sector agroalimentario superaban los niveles previos a la pandemia y entre ellos destacan, por su peso en el total exportado, el vino, el aceite y los productos hor­­tícolas. Asimismo, cabe destacar la evolución muy positiva en las exportaciones de bienes como la leche y sus derivados, la carne (sobre todo de cerdo) y los animales vivos. Del mismo modo, las exportaciones de productos alimentarios procesados registraron incrementos significativos en 2021.

En resumen, 2021 fue un buen año para el sector agroalimentario y lo situó mejor para hacer frente a los desafíos que se le avecinan, sobre todo en lo que respecta al cumplimiento de los objetivos incluidos en el Pacto Verde Europeo, tema que abordaremos en un próximo artículo.

Teresa Gil Pinheiro
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