Portugal: la industria del automóvil lidera las exportaciones de bienes

Contenido disponible en
11 de enero de 2019

La importancia de las exportaciones automovilísticas1

En los últimos años, el clúster del automóvil en Portugal ha adquirido mayor peso económico en términos de generación de PIB. Hoy en día, el sector automovilístico es responsable de cerca del 8,5% de la producción de la industria portuguesa y del 2,1% de la producción del conjunto de la economía lusa. Supone, además, un 0,7% del empleo total y un 4,8% de la ocupación en la industria manufacturera.2 Además, según la Asociación del Automóvil de Portugal (ACAP, por sus siglas en portugués), en 2017 se fabricaron 176.000 automóviles (un incremento interanual del 22,7%) y, de estos, AutoEuropa (del grupo Volkswagen) se encargó de más del 60%.3 Por último, el sector tiene una fuerte orientación exportadora, como lo demuestra que, según la ACAP, en 2017, cerca del 96% de la producción de automóviles se destinó a la exportación, una cifra que se elevó hasta el 99% en lo que respecta a la categoría de vehículos ligeros.

Con estas cifras, no es de extrañar que el sector del automóvil juegue un papel clave en el desempeño de las exportaciones de bienes de Portugal. Como muestra el primer gráfico, en el último tramo de 2018 las exportaciones de la industria del automóvil alcanzaron un 13,0% del total de las exportaciones de bienes (el valor más alto desde finales de 2004) y un 3,7% del PIB (un máximo histórico). Además, como se observa en el segundo gráfico, en octubre de 2018 las exportaciones del sector registraron un crecimiento del 39,4% interanual (hasta alcanzar los 7.500 millones de euros en el acumulado de 12 meses). Así, si combinamos estas cifras con el hecho de que las exportaciones de bienes del conjunto de la economía crecieron un 6,5%, obtenemos que el sector automovilístico explicó más del 70% del avance de las exportaciones totales el pasado octubre.

¿Cómo compara esta fotografía de la industria automovilística portuguesa con otras economías? Si miramos países de tamaño similar en términos de PIB, en economías como República Checa o Hungría el sector del automóvil tiene un peso mayor. En concreto, según datos de 2017, las exportaciones del sector representan cerca del 21% y el 18% de las exportaciones totales, respectivamente. En cambio, en países con economías más desarrolladas, pero de tamaño poblacional parecido al de Portugal, como Bélgica y Austria, la industria del automóvil representa una fracción de la economía parecida a la del caso portugués. Así, en 2017 las exportaciones del sector representaron cerca del 11% de las exportaciones totales en Bélgica, mientras que en Austria la cifra se situó en el 9%.

Por subsectores, la industria del automóvil se divide en tres grandes grupos: vehículos automóviles para todas las finalidades, incluidos los tractores; piezas de automóviles y accesorios, y chasis, carrocerías, remolques y semirremolques. Los datos hasta octubre de 2018 (acumulado de 12 meses) muestran que el primer subsector representa el 59% de las exportaciones; el segundo, cerca del 40%, y el tercero, poco más del 1%. Hace un año, los dos principales subsectores estaban a la par, con valores cercanos al 49%, pero en 2018 se ha producido una significativa recuperación de la venta de vehículos automóviles, como consecuencia de una mayor apuesta por su producción.

Por regiones, el área metropolitana de Lisboa (AML) lidera las exportaciones del sector del automóvil con una cuota del 42%, ya que incluye el distrito de Setúbal, donde se encuentra AutoEuropa (del grupo Volkswagen); le sigue la región Norte, que representa el 36% de las exportaciones del sector, y en la que destacan un gran conjunto de empresas centradas en piezas de automóviles y accesorios. En tercera posición, otra gran parte de las exportaciones proceden de la región Centro, con un peso del 19%, a través de las unidades PSA Peugeot Citroën de Mangualde y Renault de Cacia.

Por último, a pesar del dinamismo exportador del sector del automóvil en su conjunto, en términos netos la balanza comercial del sector mantiene un saldo negativo. Sin embargo, esta situación ha mejorado sensiblemente en el último año: en octubre de 2018, el saldo de la balanza del sector del automóvil fue de –1.300 millones de euros, frente a los –2.700 millones de euros de octubre de 2017. Además, los diferentes subsectores presentan situaciones diversas: gran parte del déficit procede del subsector de los vehículos automóviles, ya que la demanda doméstica de automóviles se satisface, prácticamente en exclusiva, con elevadas importaciones del extranjero (como hemos visto, la práctica totalidad de la producción doméstica se destina a la exportación). En cambio, el subsector de las piezas de vehículos automóviles y accesorios arroja un superávit desde finales de 2015, dado que en los últimos años se ha expandido más allá del suministro para clientes internos (concretamente, a empresas de montaje y exportación de vehículos, función con la que se desarrolló inicialmente el subsector) y se ha lanzado a la exportación con el suministro a fábricas del exterior del país.

Perspectivas futuras

El automóvil es un bien de consumo duradero y, como tal, su compra requiere un elevado desembolso inicial por parte de las familias: por esta razón, la industria automovilística es, tradicionalmente, muy sensible a la evolución del ciclo económico. En el caso de Portugal, dado que el sector tiene una fuerte orientación exportadora, ello significa que la industria deberá hacer frente a un entorno internacional condicionado por los posibles repuntes de las tensiones geopolíticas y el endurecimiento de las condiciones financieras. Además, en este sentido, cabe destacar que, actualmente, las exportaciones automovilísticas de Portugal están concentradas en un número de países relativamente pequeño. En concreto, con datos de octubre de 2018, España lidera las compras de los productos de la industria del automóvil lusa, con un 22,1%, seguida de Alemania y Francia con un 18,5% y un 18,4%, respectivamente, y el Reino Unido con un 8,8%. Es decir, estos cuatro países en su conjunto absorbieron el 67,8% de las exportaciones totales de la industria del automóvil portuguesa.

Por último, el sector también se enfrenta a importantes retos a medio y largo plazo, como son las nuevas exigencias a causa del mayor control de los gases contaminantes y la consiguiente introducción de alternativas a los motores alimentados con combustibles de origen fósil, que podrían generar una readaptación del sector. Ante estos y otros retos, la industria del automóvil nacional ha realizado importantes inversiones a través de programas de aumento de la competitividad nacional en sectores de intensidad tecnológica media-alta. De acuerdo con el Ministerio de Economía, desde la puesta en marcha de estos programas operativos4 la inversión total alcanza los 211 millones de euros, de los cuales el 80,5% corresponden a la industria de componentes para automóviles. Asimismo, existen inversiones en I+D, en su mayoría financiadas por fondos propios de las empresas del sector.5

En definitiva, la industria del automóvil ha aumentado su capacidad productiva a través de la innovación y la tecnología, así como con mejoras en la calificación de la mano de obra, en la competitividad y en la internacionalización de las empresas, con el objetivo de desarrollar este sector considerado estratégico en la economía portuguesa.

1. Las cifras que se comentan engloban todos los vehículos automóviles y tractores, chasis y carrocerías, piezas de automóviles y accesorios, y remolques y semirremolques incluidos en la nomenclatura combinada NC8.

2. Véase Gabinete de Estrategia y Estudios del Ministerio de Economía de Portugal (2018), «La industria del automóvil en la economía portuguesa», Temas Económicos, n.º 61, noviembre.

3. La mayoría de los vehículos producidos en Portugal son ligeros, principalmente turismos (72% de la producción total).

4. De 2014 a agosto de 2018.

5. Véase nota 2 a pie de página.

    im_1901_f4_02_es_fmt.png
    im_1901_f4_01_es_fmt.png