El BCE, entre el ruido y la furia
El BCE dejará el tipo depo en el 2,00%, como cotizan los mercados (probabilidad del 98%). Los datos dibujan una eurozona sin cambios destacables, con la inflación en el objetivo del 2% y una actividad moderadamente dinámica, pero la geopolítica añade dos novedades. La sentencia sobre los aranceles del Supremo de EE. UU. no altera el escenario de fondo de la eurozona, que deberá seguir lidiando con un nivel de aranceles parecido. El conflicto en Oriente Próximo es un shock de oferta que puede ir desde un reajuste de algunas décimas en las proyecciones macroeconómicas de la eurozona a un nuevo escenario estanflacionista: todo dependerá de la duración e intensidad del conflicto. El conflicto ha sacudido al mercado con “furia”, y el reto es destilar las consecuencias persistentes del “ruido” que han sufrido las cotizaciones. La inestabilidad actual de los futuros energéticos favorece que el BCE se mantenga en espera en el más corto plazo.









