Medidas contundentes para luchar contra el impacto de la COVID-19
El Congreso está en proceso de aprobación de un paquete económico de gran tamaño y con una repercusión amplia sobre los múltiples actores económicos del país.
El Congreso está en proceso de aprobación de un paquete económico de gran tamaño y con una repercusión amplia sobre los múltiples actores económicos del país.
La Unión Europea (UE) y las autoridades nacionales de los Estados miembros han anunciado una serie de medidas para contrarrestar el impacto del COVID-19.
Ayer por la noche, el BCE lanzó un programa de compras contra el COVID-19 (PEPP, Pandemic Emergency Purchase Programme) tras una reunión de urgencia.
El Gobierno ha anunciado un paquete de ayudas directas valoradas en 17.000 millones (1,4% del PIB), una línea de avales de hasta 100.000 millones y una moratoria para deudores hipotecarios especialmente vulnerables que hayan perdido ingresos entre otras medidas.
De nuevo, la Fed se reunió de urgencia y decidió recortar los tipos de interés en 100 puntos básicos (p. b.) hasta el intervalo 0,00%-0,25% para hacer frente al impacto que el coronavirus está teniendo sobre la economía
La inflación se situó en el 0,7% en febrero, una décima menos que el dato adelantado por el INE el pasado 27 de febrero y 4 décimas menos que en enero. Así, la inflación general vuelve a situarse por debajo de la inflación subyacente (1,1%) por los precios energéticos.
Tras haber reducido los tipos en 50 puntos básicos (p. b.) en una reunión de urgencia la pasada semana, creemos que la Fed continuará ofreciendo estímulos monetarios y en la próxima reunión probablemente vuelva a recortar el tipo de interés en 50 p. b. para llevarlo hasta el intervalo 0,50%-0,75%.
El BCE lanzó un nuevo paquete de estímulo para hacer frente al impacto económico del coronavirus
La eclosión del coronavirus COVID-19 en Europa ha dado un vuelco al escenario
Con el fin de intentar dar respuesta a la caída de demanda de crudo por el impacto del coronavirus, la OPEP decidió el pasado jueves ampliar los recortes a la producción en 1,5 millones de barriles diarios (mb/d) repartidos en 1 mb/d entre sus miembros y 0,5 mb/d entre sus aliados (liderados por Rusia).