El Norges Bank sorprende con una subida, mientras que el resto de bancos centrales siguen a la espera
Tras más de dos meses desde el inicio del conflicto de Oriente Próximo, los bancos centrales ya disponen de más información para tomar sus decisiones respecto a la política monetaria. El Banco de Inglaterra (BoE) mantuvo el tipo en el 3,75% y también el tono alcista. A su vez, el Banco de Japón (BoJ) también alargó su pausa en el 0,75% y revisó sus previsiones de crecimiento a la baja y de inflación al alza. En Escandinavia, el Norges Bank sorprendió con una subida hasta el 4,25% por la persistencia de la inflación por encima del objetivo, mientras que el Riksbank dejó el tipo intacto en el 1,75%.