Oriente Próximo remueve la inflación de la eurozona
La inflación general de la eurozona subió al 2,5% en marzo, en un rebote previsible ante el encarecimiento de los precios energéticos derivado del conflicto en Oriente Próximo, mientras que la núcleo bajó al 2,3%. Este dato todavía es demasiado prematuro para alterar la hoja de ruta del BCE y decantar una posible subida de tipos en la reunión del próximo 30 de abril. La clave es la propagación del encarecimiento de la energía al resto de precios de la cesta. La incertidumbre es muy elevada y favorece una actitud de «espera en alerta» por parte del BCE, con los riesgos sesgados hacia alguna subida de tipos, pero a la expectativa de acumular información sobre la propagación del shock energético. Los mercados cotizan subidas de tipos graduales en 2026 (+75 p. b. casi al 100%), pero sin urgencias (la probabilidad de un incremento de 25 p. b. en abril es del 50%).