El BCE se guarda las balas por si el escenario se tuerce
Todo apunta a que el BCE mantendrá los tipos de interés en su reunión del próximo 5 de febrero (tipo depo en el 2,00%). El BCE cuenta con el beneficio de una inflación en el objetivo, una actividad resiliente y una calibración «neutral» de la política monetaria (es decir, unos tipos de interés que ni estimulan ni restringen la economía). La combinación de estos tres pilares con un entorno internacional incierto (en particular en el plano geopolítico) apoya una estrategia de «esperar y ver», más teniendo en cuenta que el balance de riesgos presenta un mayor equilibrio entre las amenazas desinflacionistas y las inflacionistas. Mientras estos riesgos no decanten el escenario, la eurozona puede encarar un año 2026 con perspectivas algo más positivas y facilitar que el BCE mantenga una política monetaria estable. Los mercados cotizan que el BCE sostenga el tipo depo en el 2,00% a lo largo de 2026, si bien conservan cierto sesgo bajista (dan entre un 15% y un 25% de probabilidad a un recorte de 25 p. b. en el segundo semestre).