El crecimiento se frena en el 3T, pero resiste al 'shock' energético
El crecimiento del 3T se situó por encima de lo esperado por el consenso de analistas (+0,2% intertrimestral, +1,1% interanual), si bien el resultado vuelve a estar condicionado por el dato de Irlanda, que registró un avance del 5,5% intertrimestral (vs. 10,2% en el 2T).
30 de octubre de 2026
Dato
- El PIB de la eurozona creció un 0,4% intertrimestral en el 3T 2026, tras el 0,6% registrado en el 2T, y sitúa el avance interanual en el 1,3% (vs. 1,2% anterior). Sin Irlanda, el crecimiento hubiese sido del 0,2% intertrimestral, frente a un 0,3% en el 2T. En términos interanuales, el crecimiento sin Irlanda se hubiera situado en el 1,2% (vs. 1,3% anterior).
Valoración
- El crecimiento del 3T se situó por encima de lo esperado por el consenso de analistas (+0,2% intertrimestral, +1,1% interanual), si bien el resultado vuelve a estar condicionado por el dato de Irlanda, que registró un avance del 5,5% intertrimestral (vs. 10,2% en el 2T).
- El ritmo de crecimiento fue débil, pero muestra que la economía europea sigue resistiendo frente al shock causado por el conflicto en Oriente Próximo y la disrupción que ha causado sobre los mercados energéticos a lo largo de este año.
- El dato del 3T apunta a una moderación generalizada del crecimiento en la eurozona, aunque la lectura por países muestra dinámicas heterogéneas. Entre las principales economías, podemos destacar:
- Francia se contrajo un 0,1% intertrimestral (vs. 0,0% en el 2T), con una composición que muestra una aceleración del consumo privado (+0,4% vs. +0,2% anterior), mientras que la formación bruta de capital fijo se sigue contrayendo con fuerza (–0,6% vs. –0,5% anterior), incluida una caída intensa de la inversión residencial. En conjunto, la demanda interna contribuyó nuevamente con un +0,1 p. p. al crecimiento intertrimestral, ampliamente compensado por el drenaje de las exportaciones netas (–0,6 p. p. vs. +0,6 p. p. anterior). Destacó la caída de las exportaciones (–1,7% intertrimestral vs. +2,8% anterior), sobre todo de material de transporte aeronáutico (un componente habitualmente volátil), bienes de equipo y productos agroalimentarios.
- Alemania moderó ligeramente su crecimiento hasta el 0,2% intertrimestral (vs. 0,3% en el 2T): la inversión se contrajo y las exportaciones desaceleraron su crecimiento, mientras que el consumo privado mantuvo una evolución positiva. Italia se estancó este trimestre (0,0% vs. +0,2% anterior), sin detalle disponible sobre la composición.
- En la parte más positiva, España creció un 0,6% intertrimestral (vs. 0,7% anterior), y sigue destacándose como el principal motor de crecimiento entre las grandes economías de la eurozona (véase la Nota Breve). Los Países Bajos sorprendieron en positivo y registraron un crecimiento del 0,6% intertrimestral (0,3% esperado por el consenso de los analistas; vs. 0,6% en el 2T).
- Tras un primer semestre mejor de lo esperado, aunque condicionado por la volatilidad que han introducido las cifras de crecimiento de Irlanda, la tendencia de fondo para la economía de la eurozona apunta a una ralentización en la parte final del año, ante un escenario energético todavía adverso, que condiciona la persistencia de presiones inflacionistas y un endurecimiento de las condiciones monetarias. Los datos del 3T sugieren que el impacto sobre la actividad se está transmitiendo sobre todo por la ralentización de la inversión y de las exportaciones, mientras que el consumo ha seguido aguantando, apoyado todavía por tasas de ahorro históricamente elevadas y a pesar de una respuesta limitada de la política fiscal. Los datos de encuestas ya disponibles para el 4T apuntan a una panorámica heterogénea, con una clara tendencia de deterioro en Francia, mientras que en Alemania los PMI apuntan a un inicio de trimestre positivo. En balance, el escenario central sigue siendo de una desaceleración este año, con perspectivas de recuperación gradual durante 2027 a medida que se disipan los efectos del shock energético, si bien los riesgos sobre el escenario macroeconómico se mantienen sesgados a la baja.
- Respecto a las grandes economías de la región, las perspectivas son algo dispares y destacan el mayor dinamismo de la economía española, la mejora de perspectivas en Alemania gracias al impulso fiscal y el deterioro del entorno macroeconómico en Italia y Francia, en el último caso marcado sobre todo por la debilidad de su posición fiscal.
- La economía francesa atraviesa una fase de particular debilidad, y se ha ralentizado este año (crecimiento interanual promedio del 0,4% hasta el 3T vs. 0,9% en 2025), sobre todo por la flaqueza de la inversión, mientras que el consumo se ha acelerado en los últimos trimestres y las exportaciones netas deberían seguir apoyadas por una menor exposición al shock energético y las ventas de material de aeronáutica y defensa. A corto plazo, se espera un crecimiento moderado y se mantienen las dudas sobre la evolución futura del consumo, en un entorno del aumento del coste de vida y de deterioro del mercado laboral. De hecho, la actividad en Francia dio señales de enfriamiento en octubre, tanto del lado de los servicios como de la industria. La posición fiscal constituye el principal foco de vulnerabilidad, en un entorno de repunte de los tipos soberanos, que agrava el desequilibrio fiscal ya existente, y de tensión social y fragmentación política, que dificultan la consecución de reformas fiscales más ambiciosas. El déficit primario (neto de intereses) se sitúa cerca del 3%, mientras que el déficit público debería cerrar el año en el 5,4% (frente a cerca del 1,5% y 3%, respectivamente, en 2015-2019). En este sentido, el Gobierno pretende reducir el déficit al 5% del PIB el próximo año, aunque las elecciones presidenciales de 2027 traen todavía más incertidumbre al rumbo de la política económica y fiscal a medio plazo. Asimismo, el FMI proyecta que la deuda pública seguirá aumentando, superando el 120% ya en 2027.
- La economía alemana ha dejado atrás el estancamiento y mantiene una recuperación moderada, con crecimiento sostenido en el último año (crecimiento interanual promedio del 0,9% hasta el 3T vs. 0,3% en 2025). A corto plazo, el impulso fiscal seguirá apoyando la inversión en infraestructuras y defensa, mientras que las exportaciones y el sector de la construcción muestran cierta mejora en lo que va de año. Sin embargo, las perspectivas siguen condicionadas por importantes debilidades estructurales, como los elevados costes energéticos y la pérdida de competitividad en sectores clave, como la automoción y la maquinaria. En este contexto, a pesar de que la inflación ha repuntado en los últimos meses, las presiones salariales se mantienen moderadas y limitan los riesgos de persistencia.
- La economía italiana mantiene un crecimiento modesto, apoyado por el consumo y la inversión (crecimiento interanual promedio del 0,9% hasta el 3T vs. 0,7% en 2025), aunque condicionado por su elevada dependencia energética. El fin del NGEU reducirá uno de los principales motores de crecimiento los últimos años, mientras que las cuentas públicas han seguido mejorando, con menor déficit y superávit primario, y la deuda pública se mantiene por debajo del umbral del 140% del PIB. Ante el repunte de los tipos soberanos en la eurozona, de cara a 2027, año electoral en Italia, los riesgos fiscales podrían volver al centro de las atenciones.
- En conjunto, la publicación del dato del 3T reduce los riesgos bajistas más inmediatos sobre el crecimiento de la eurozona, pero no modifica sustancialmente la panorámica de fondo. La economía europea sigue creciendo a ritmos moderados y, aunque haya resistido mejor de lo esperado frente a una sucesión de shocks y a un entorno geoeconómico con elevado grado de complejidad, los indicadores recientes de actividad apuntan a ritmos de expansión modestos. En este contexto, el BCE ha reforzado en su última reunión su estrategia de mantener un ritmo «controlado» de subidas de tipos, con una próxima subida esperada en diciembre, y el dato publicado hoy no debería alterar de forma sustancial su valoración sobre la senda futura de los tipos de interés. El foco principal seguirá estando en la evolución del grado de trasmisión de las tensiones energéticas a las dinámicas de inflación subyacentes. Los mercados cotizan actualmente dos subidas más en 2027 (véase la Nota Breve).
Última actualización: 30 octubre 2026 - 11:23




