Léopold es analista en el Departamento de Planificación Estratégica. Graduado del programa Analysis and Policy in Economics de la Paris School of Economics, tras haber estudiado en las universidades de Panthéon-Sorbonne y de Toronto. Antes de incorporase a CaixaBank, Léopold tuvo varias experiencias tanto en Europa como en América Latina: fue periodista económico en el diario financiero francés Les Echos y trabajó como economista en la embajada de Francia en Buenos Aires y como economista de Europa del Sur del Grupo Crédit Agricole. En Madrid, ha coordinado el seguimiento macrofinanciero latinoamericano en Telefónica y, más recientemente, en Mutua Madrileña, donde también se encargaba del análisis de la política monetaria y del sector financiero español. Dentro del equipo de Planificación Estratégica, sus principales áreas de estudios comprenden el seguimiento del escenario macrofinanciero español y de las tendencias que pueden afectar a la oferta y la demanda de servicios financieros.
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Las exportaciones agroalimentarias han exhibido un gran dinamismo durante la pandemia en un contexto en el que el comercio internacional ha sufrido con especial dureza el impacto de la crisis. La carne de porcino, las frutas y algunas verduras frescas han sido los productos con mayor demanda, y el País Vasco y sobre todo Aragón, las regiones con los mayores crecimientos de las exportaciones entre enero y julio de 2020. A pesar de este comportamiento favorable hasta la fecha, el sector sigue atentamente la evolución de las tensiones comerciales globales, especialmente entre EE. UU. y la UE, y las negociaciones sobre el brexit.
La inversión es un determinante clave del crecimiento económico a largo plazo, tanto por su contribución directa a la demanda agregada como por su impacto sobre la competitividad y la productividad. En los últimos años, la inversión empresarial en España ha mostrado una elevada heterogeneidad sectorial y territorial, así como un cambio relevante en su composición, con un protagonismo creciente de los activos intangibles (I+D, software, propiedad intelectual, etc.), especialmente en los servicios avanzados y en las empresas de mayor tamaño. Ello pone de manifiesto el papel central de la digitalización en la transformación del tejido productivo y en acercar la economía española a los países líderes en innovación.
La industria de la automoción es un importante motor de crecimiento y prosperidad a nivel mundial, por su contribución social, al facilitar la movilidad de las personas de forma eficiente, segura y asequible, y económica, como motor de innovación, generador de empleo de calidad y pilar del comercio internacional. En el caso de España, se ha convertido en un puntal de nuestra industria y un referente a escala mundial, gracias a una gran capacidad de producción y una elevada productividad, derivada de una mano de obra cualificada y un alto nivel de automatización de las plantas. La crisis económica generada por la pandemia ha hecho mella en un sector que se encuentra en plena transformación tecnológica hacia la electrificación. Una transición necesaria y que contará con un importante apoyo de los fondos Next Generation EU (NGEU).
En EE. UU. se han lanzado dos grandes planes económicos de inversiones y modernización económica en los últimos años que representan un modelo muy distinto del europeo al contener un enfoque más proteccionista. Estos esfuerzos transformadores de energía y tecnología no surgieron de la necesidad de impulsar la economía tras la COVID, como en la eurozona con los fondos europeos NGEU, sino de la necesidad de reforzar la autonomía y posición estratégica de EE. UU.
La crisis energética ha supuesto en el seno de la UE un acicate para impulsar fuentes de energía más respetuosas con el medio ambiente y menos dependientes de los combustibles fósiles, pero su pleno desarrollo se presenta como una empresa a medio plazo.
Los fondos NGEU y los programas nacionales de inversiones en Alemania y Francia son el resultado de un largo proceso de cambios en los grandes bloques económicos, acelerado por la COVID y la guerra en Ucrania. Estos esfuerzos buscan redefinir y adaptar los modelos productivos a la transición energética y la digitalización en un contexto de incertidumbre y nuevas dinámicas geopolíticas.