La adopción de la inteligencia artificial (IA) en la empresa española se ha acelerado en los últimos años, pero de manera incompleta y heterogénea. Este artículo analiza el grado de penetración de la IA atendiendo a cuatro dimensiones clave: el tamaño de la empresa, las diferencias sectoriales, los usos concretos dentro de la organización y las principales barreras que frenan su despliegue, así como una comparativa con el resto de Europa. Entender cómo y dónde se está incorporando la IA resulta especialmente relevante desde una perspectiva empresarial y macroeconómica, ya que su adopción condiciona las ganancias de eficiencia y productividad y puede ampliar brechas entre empresas, sectores y trabajadores en un tejido productivo como el español, dominado por pymes y microempresas.
Resultados de la búsqueda
Hasta no hace mucho, los mercados financieros parecían digerir sin mucha pesadez la contundente dosis de endurecimiento monetario que han puesto en marcha los bancos centrales para controlar la inflación. Sin embargo, con los tipos de interés adentrándose cada vez más en terreno restrictivo, es decir, en niveles que deberían enfriar la economía, aumenta el riesgo de eventos de estrés y turbulencias financieras.
La inflación de la eurozona ha estado disminuyendo de forma sostenida por una razón clara: la distensión de la energía. Ahora la duda es si seguirá cayendo con fuerza hacia el 2% o si encontrará nuevos escollos que le dificulten seguir suavizándose.
El inicio del nuevo curso económico viene marcado por la sensación de que podemos estar afrontando un punto de inflexión en el comportamiento de la economía.
Tras un desempeño mejor de lo esperado en el 1S 2023, la actividad mundial ha sufrido un enfriamiento a lo largo del 3T, fruto de dinámicas dispares entre las grandes economías. En este artículo repasamos las perspectivas del entorno económico internacional.
En este segundo artículo dedicado a la globalización, analizamos la creciente fragmentación de la economía mundial en los últimos tiempos, centrándonos en la desconexión entre EE. UU. y China, y en sus efectos.
El repunte de las rentabilidades de la deuda a escala global ha vuelto a poner la situación fiscal en el foco. El caso de Europa reviste un interés especial, ya que en 2024 las reglas fiscales se volverán a activar, tras suspenderse desde 2019 por la pandemia y el inicio de la guerra en Ucrania. ¿Qué plantea el nuevo marco fiscal? El plan propuesto, ¿es más o menos estricto que el vigente?
Tras la experiencia de los últimos años, ya sabemos cómo el riesgo político puede alterar el comportamiento de hipótesis clave en los escenarios de previsión económica.
Tras casi dos años incrementando los tipos de interés, en 2023 los principales bancos centrales alcanzaron la cima y reajustaron su estrategia: en vez de subir más los tipos oficiales, el endurecimiento monetario se iba a vehicular sosteniendo esa cima por un buen tiempo. Sin embargo, ya en otoño los mercados financieros se cuestionaban esta narrativa. ¿Por qué?
La crisis financiera de 2008 y las recientes olas migratorias son dos de los factores coyunturales que han favorecido el aumento de la polarización política en Europa. La incidencia de la primera se estima más relevante que la segunda. Las políticas de cohesión social podrían explicar que la influencia de la inmigración en la polarización sea menor.
Después de un mes de septiembre cargado de anuncios, la siguiente reunión del BCE (el 24 de octubre) será de transición, al menos en un sentido: el 31 de octubre de 2019 se pondrá fin al mandato de Mario Draghi, el presidente más carismático de la historia de la institución.
Una de las cuestiones que más debate suscita en torno a los acuerdos de paz, parciales o totales, y al proceso de reconstrucción de Ucrania es qué ocurrirá con el escenario energético europeo. ¿Volverá Europa a ser cliente principal de la energía rusa?
Pese a que la desconexión energética de Rusia en los últimos años ha sido notable, todavía persisten desafíos importantes para que Europa posea un sistema energético sostenible, seguro y competitivo.
La comunicación es una de las herramientas más potentes de la política monetaria. Por ello, CaixaBank Research ha desarrollado un índice que mide el sentimiento de las comunicaciones del BCE.