A pesar del empeoramiento del contexto económico, el sector inmobiliario muestra una marcada tendencia alcista, con una demanda muy fuerte y un notable repunte en los precios. Por su parte, la oferta de vivienda nueva se está viendo afectada por la guerra en Ucrania, en forma de un encarecimiento adicional de los costes de construcción y del agravamiento de los problemas de abastecimiento de materiales a causa de los cuellos de botella en las cadenas de valor global. Esto está acentuando el desajuste entre la demanda y la oferta de vivienda, y hace prever que la tendencia alcista del precio de la vivienda tenga una cierta continuidad. Sin embargo, hay varios factores de signo contrario que deberían contribuir a moderar el avance de la demanda y de los precios a medio plazo, entre los que destacan el impacto de la inflación sobre la renta real de los hogares y el aumento de los tipos de interés por parte del BCE.
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El estallido de la guerra en Ucrania ha eclipsado las positivas perspectivas que preveíamos para la economía española en este 2022. Si bien a finales del año pasado ya habían aparecido en escena algunos factores que restaron dinamismo a la recuperación económica, el conflicto armado ha pasado a ser el principal foco de atención y el mayor condicionante de la evolución económica a corto plazo.
Tras analizar mediante nuestro indicador de consumo los datos del gasto en gasolineras con tarjeta bancaria de los clientes de CaixaBank, observamos que, nuevamente, no todos los consumidores reaccionaron igual a la subida del precio de los carburantes.
En 2022 todos los hogares tuvieron que destinar un mayor porcentaje de sus ingresos a pagar las facturas de la luz y el gas. Sin embargo, el esfuerzo adicional para pagar el consumo energético no fue el mismo para todos. En este artículo, estimamos dicho esfuerzo a partir de los datos internos de CaixaBank.
Según los datos internos de CaixaBank, el consumo creció un 2,2% en España durante el 2T 2022, pese al descenso de la confianza de los consumidores por las presiones inflacionistas y la incertidumbre económica.
Con la desinflación bien encarrilada y algunos signos de desaceleración de la actividad y enfriamiento del mercado laboral, la política monetaria está cambiando de marcha para pasar a una fase de distensión: de restrictiva a neutral. El BCE y la Fed, además de otros grandes bancos centrales, han iniciado esta distensión con bajadas de tipos de interés, y se espera que continuarán haciéndolo en 2025. A partir de ahí, buscaremos aclarar los factores que guiarán esta nueva fase de política monetaria.
El Gobierno ha presentado un segundo plan de choque para amortiguar el impacto económico de la elevada inflación. Este segundo paquete implicará, según estimaciones del propio Ejecutivo, un esfuerzo presupuestario de más de 9.000 millones de euros (0,7% del PIB) que se descompone en 5.500 millones más de gasto y 3.600 en reducción de ingresos por rebajas fiscales en los impuestos de la electricidad.
Analizamos el poder de compra del stock de activos financieros de las familias españolas en el actual contexto de elevada inflación.
La crisis energética ha provocado un encarecimiento de los precios de la energía que no afecta a todos los hogares de la misma manera, puesto que los recursos y la situación de partida inicial no son los mismos.
¿Cómo ha evolucionado el gasto en agua, luz y gas en los últimos cinco años? Analizamos de manera anonimizada los recibos domiciliados en las cuentas bancarias de CaixaBank y su principal partida, los suministros básicos, para entender el esfuerzo que han tenido que hacer los hogares españoles para pagar la factura energética.
Hemos desarrollado un indicador a tiempo real a partir de las nóminas que se cobran en cuentas de CaixaBank para analizar la evolución de los salarios en España. El indicador permite obtener una información de las dinámicas salariales muy actualizada y con un gran nivel de granularidad a nivel geográfico y sectorial.
Una de las grandes preguntas del momento es si el aumento de precios se trasladará a los salarios. Para responderla analizamos cómo se están comportando las dinámicas salariales en la eurozona y cuál podría ser su evolución futura.