Débil crecimiento del PIB en el 1T 2026, ante el reto del nuevo shock energético

El PIB de la eurozona creció un 0,1% intertrimestral, tras el 0,2% anterior, situando el avance interanual en el 0,8%. Este resultado está sesgado a la baja por el dato de Irlanda, que registró un retroceso del 2,0% intertrimestral, tras el –3,8% anterior. Si se excluyese Irlanda, el crecimiento de la eurozona alcanzaría casi un 0,2%, (tras el 0,4% del 4T 2025), un ritmo de crecimiento todavía débil para hacer frente a los retos que afronta la región por el nuevo shock energético.

Contingut disponible en
30 de abril de 2026

Dato

  • El PIB de la eurozona creció un 0,1% intertrimestral en el 1T 2026, tras el 0,2% registrado en el 4T 2025, situando el avance interanual en el 0,8%. Sin Irlanda, el crecimiento habría sido del 0,2% intertrimestral y del 1,0% interanual.

Valoración

  • El PIB de la eurozona creció un 0,1% intertrimestral, tras el 0,2% anterior, situando el avance interanual en el 0,8%. Este resultado está sesgado a la baja por el dato de Irlanda, que registró un retroceso del 2,0% intertrimestral, tras el –3,8% anterior. Si se excluyese Irlanda, el crecimiento de la eurozona alcanzaría casi un 0,2%, (tras el 0,4% del 4T 2025), un ritmo de crecimiento todavía débil para hacer frente a los retos que afronta la región por el nuevo shock energético. Entre las principales economías, podemos destacar:
  • Alemania alcanzó un crecimiento del 0,3% intertrimestral (0,2% anterior, revisado 0,1 p. p. a la baja), gracias al mayor gasto (tanto de las familias como del Gobierno) y al avance de las exportaciones. Italia, por su parte, creció un 0,2% (0,3% en el 4T 2025), gracias al empuje de las exportaciones. En ambos casos, las respectivas oficinas de estadísticas comentan las tendencias, pero no las cuantifican en la primera estimación. 
  • Francia se estancó en el 1T 2026 (0,0% vs. 0,2% intertrimestral en el 4T 2025), con una composición por componentes que muestra que solo los inventarios han tenido una aportación significativa al crecimiento (+0,8 p. p. vs. –0,7 p. p. del 4T 2025). Además, el sector exterior acusa el deterioro del contexto internacional con un retroceso de las exportaciones del 3,8% intertrimestral, lo que provoca que la demanda externa reste 0,7 p. p. al avance del PIB.

La eurozona es especialmente vulnerable en el contexto actual

  • Europa sigue teniendo una elevada dependencia de combustibles fósiles (representan casi el 70% de toda la energía consumida), especialmente en transporte, mientras que el sistema marginalista de fijación de precios eléctricos potencialmente puede amplificar el impacto del encarecimiento del gas, con importantes consecuencias para la industria y los hogares. Para tratar de paliar el impacto de la subida de los precios de la energía, las principales economías de la eurozona han adoptado una serie de medidas temporales, con un enfoque más focalizado (ayudas directas a hogares vulnerables, reducción de impuesto a carburantes, etc.) y menos costoso para las arcas públicas que las medidas implementadas durante la crisis energética de 2022-2023. La Comisión también ha desarrollado un plan de actuación basado en tres ejes: medidas de emergencia coordinadas (almacenamiento de gas, liberación de reservas y protección a hogares y sectores vulnerables), refuerzo del marco temporal de ayudas de Estado para compensar el encarecimiento energético y apoyo directo a empresas intensivas en energía.
  • No obstante, las diferencias entre países son notables. Alemania presenta una elevada exposición industrial y energética; Italia sería otra de las economías más vulnerables por su fuerte dependencia del gas y menor desarrollo de las renovables; Francia presenta mayor resiliencia gracias a la energía nuclear y a un menor peso de la industria, y España dispone de cierto colchón por la mayor presencia de renovable y nuclear en la generación de electricidad. 
    • El impacto del shock energético en Alemania limitará el impulso de la implementación del Fondo de Infraestructuras (SVIK) y el aumento del gasto en defensa. Además, parece que a la inversión en infraestructuras le está costando despegar. Hasta marzo, las inversiones en activos fijos del Gobierno son cerca de un 14% inferiores a las acometidas en igual periodo del pasado. Algo más de impulso parece que está mostrando el gasto en defensa, que hasta marzo crece más de un 35% respecto a hace un año, si bien el objetivo para 2026 es que el gasto en defensa se amplíe en un 50%. La confianza de los empresarios ha caído sustancialmente desde el inicio del conflicto (el Ifo cayó en abril hasta mínimos desde junio de 2009) y pocos parecen confiar ya en una reactivación sustancial de la actividad en los próximos meses. Incluso el Gobierno alemán se muestra más cauto y recorta a la mitad su previsión de crecimiento para 2026, hasta el 0,5%. 
    • Italia afronta unas perspectivas delicadas, dada su elevada dependencia de energías fósiles: representan casi el 50% de la generación de electricidad. Además, se puede dar por concluido el programa de incentivos fiscales a la construcción Superbonus, una de las claves del crecimiento económico del país desde que se implementara en 2022: casi la mitad del crecimiento acumulado desde el 1T 2022 se explica por la construcción. La presión que estos créditos fiscales ha supuesto para la balanza fiscal desaconseja la implementación de nuevos estímulos fiscales de calado. 
    • En Francia, el impacto de la guerra en Oriente Próximo se dejará sentir con mayor intensidad en los trimestres centrales del año: los principales indicadores de clima empresarial ya apuntan a un escenario de caídas de actividad, tanto en industria como en servicios, en el inicio del 2T. Tampoco cabe esperar un estímulo fiscal significativo, dada la delicada situación de sus cuentas públicas 
      (–4,8% del PIB estimado para 2026, tras el –5,1% de 2025).
    • Los datos muestran que la eurozona ya arrancaba el año desde un punto de partida débil para afrontar el impacto del nuevo shock energético en el que nos encontramos. Todo apunta a que los precios de la energía, tanto el gas como el crudo, se situarán a medio plazo claramente por encima de donde cotizaban antes del conflicto. Pese a las medidas adoptadas a nivel nacional y a nivel europeo para contrarrestar el impacto de la subida de los precios de la energía, los riesgos para el escenario se concentran a la baja y la intensidad del shock dependerá de la duración del conflicto.

Eurozona: PIB. Abril 2026

Última actualització: 30 abril 2026 - 12:14