En marzo, la inflación general de la eurozona disminuyó hasta el 2,4% interanual y la núcleo bajó hasta el 2,9%. Los datos fueron algo mejores de lo esperado por el consenso de analistas, especialmente a la luz de un efecto de calendario de las vacaciones de Pascua que presiona puntualmente al alza la inflación en marzo. Por componentes, destacó la estabilidad de los servicios en el 4,0% (componente más sensible al efecto calendario de Pascua) y la fuerte desinflación de bienes y alimentos, mientras que los efectos base negativos de la energía prácticamente ya se han desvanecido. Con todo ello, los datos son acordes con una inflación que se acerca al 2% de manera gradual y, en un contexto de solidez en el mercado laboral, nuestra visión es que el BCE querrá esperar a junio para empezar a recortar tipos.
Resultats de la cerca
El dato de inflación de marzo confirmó que las presiones inflacionistas en EE. UU. no están cerca de donde la Reserva Federal desearía verlas para poder empezar a recortar los tipos de interés.
La inflación general aumentó hasta el 3,2% en marzo, una subida de 0,4 p. p. respecto a febrero. El INE confirma los datos avanzados a finales del mes pasado tanto para la inflación general como para la subyacente.
- En la reunión de la semana que viene pensamos que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés en el intervalo 5,25%-5,50% y que ajustará el tono para mostrarse menos favorable a suavizar pronto la política monetaria.
- Desde diciembre, la Fed destaca el notable avance de la desinflación y explica que desea tener una «mayor confianza» en que la inflación avanza de forma sostenida hasta el 2% antes de recortar los tipos de interés. Sin embargo, los datos de inflación publicados en 2024 no han ido en la dirección que la Fed, ni nosotros, esperábamos y pensamos que ello podría propiciar un cambio en su tono.
La inflación general subió 1 décima en abril hasta situarse en el 3,3%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. Por otro lado, la inflación subyacente (que excluye energía y alimentos no elaborados) se moderó sustancialmente y se situó en el 2,9% (3,3% en marzo). El dato de inflación general se ha situado en el rango esperado por CaixaBank Research, mientras que la inflación subyacente ha sorprendido a la baja.
El PIB de la eurozona creció un 0,3% intertrimestral en el 1T 2024, mientras que la inflación general se mantuvo estable en el 2,4% en abril de 2024 y la núcleo descendió 2 décimas hasta el 2,7%. Los datos publicados hoy son acordes con una inflación que se acerca cada vez más al 2%, con un descenso más progresivo pero también positivo de las presiones subyacentes, y en un contexto de actividad que viene de unos trimestres frágiles pero empieza a dar indicios de recuperación. Así, estas cifras refuerzan nuestra expectativa de que el BCE realice un primer recorte de 25 p. b. en sus tipos de interés el próximo 6 de junio.
La inflación general aumentó hasta el 3,3% en abril, una subida de 0,1 p. p. respecto a marzo.
La inflación general de EE. UU. retomó la senda bajista en abril tras dos meses ligeramente al alza. El descenso de 1 décima hasta el 3,4% fue en línea con lo esperado por el consenso de analistas. Especialmente alentadora fue la moderación del índice núcleo (desde el 3,8% de marzo al 3,6% en abril), ya que había mostrado una notable persistencia desde finales del año pasado. Si bien estos datos nos permiten ser optimistas sobre el progreso de la inflación, los servicios todavía muestran dinámicas inflacionistas elevadas, creciendo un 5,3% en términos interanuales, y el shelter se mantiene persistentemente más elevado de lo necesario para observar la inflación en 2%.
La inflación general subió 3 décimas en mayo hasta situarse en el 3,6%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. Por otro lado, la inflación subyacente (que excluye energía y alimentos no elaborados) aumentó ligeramente y se situó en el 3,0% (2,9% en abril). El dato de inflación general se ha situado ligeramente por debajo del rango esperado por CaixaBank Research, mientras que el de la inflación subyacente está en línea con nuestras previsiones.
En mayo, la inflación de la eurozona aumentó 0,2 p. p. hasta el 2,6% interanual (IPCA general) y el 2,9% (IPCA núcleo). El incremento era esperado, tanto por el desvanecimiento de la desinflación energética como por el fin de los efectos de calendario de Semana Santa, y no comprometerá la expectativa de un primer recorte de tipos del BCE el próximo 6 de junio.
La inflación general subió 1 décima en febrero hasta situarse en el 3,0% y la inflación subyacente cayó 3 décimas hasta el 2,1%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. La subida de la inflación general responde al aumento de los precios de la electricidad. Por otro lado, los precios de los carburantes habrían contribuido a la baja. Tanto el dato de inflación general como el de inflación subyacente se encuentran por debajo del rango esperado por CaixaBank Research.
La inflación general de la eurozona (IPCA) disminuyó 0,1 p. p. hasta el 2,4% interanual en febrero y también la núcleo se redujo en 1 décima hasta el 2,6%, tras cinco meses consecutivos estancada en el 2,7%. Los datos fueron, en general, acordes con lo previsto, dado que se esperaba una reducción de la inflación hacia el objetivo del 2%, si bien la reducción fue algo menos intensa de lo que preveía el consenso de analistas. La moderación en los precios de los servicios impulsó la caída de la inflación, en un desempeño que será bienvenido por el BCE.
La inflación general de EE. UU. disminuyó 0,2 p. p. en febrero hasta el 2,8%, y la inflación núcleo cayó hasta el 3,1%. El dato de febrero muestra un panorama más alentador del que se observó el mes anterior, especialmente porque la moderación de la inflación se dio en gran parte por los servicios, el componente más persistente de la cesta de consumo. Sin embargo, no consideramos que este buen dato sea suficiente para convencer a la Fed de bajar los tipos en su próxima reunión de marzo. En primer lugar, porque los miembros del FOMC han sido claros en que se necesitan varios meses de buenos datos, y el de febrero es apenas el primero de ellos en cinco meses. Y, en segundo lugar, porque los riesgos alcistas de inflación siguen latentes, especialmente en un contexto de elevadas tensiones comerciales. Los mercados financieros esperan que la Fed continúe en pausa durante la primera mitad del año, para luego empezar a bajar tipos en verano.
El INE confirma el dato de inflación general de febrero del 3,0% interanual (0,1 p. p. más que en enero), pero revisa 1 décima al alza el de inflación subyacente hasta el 2,2% (0,2 p. p. menos que en enero). El dato de febrero supuso la quinta subida de la inflación desde septiembre, aunque esta se limitó a los componentes no subyacentes. El dato de inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no procesados, supone el registro más bajo de este indicador desde diciembre de 2021.
Los datos publicados hoy fueron en general acordes con lo previsto (el consenso de Bloomberg esperaba una tasa de inflación general del 2,2% y una núcleo del 2,5%, por lo que esta última se habría reducido 1 décima más de lo esperado).
La inflación general de EE. UU. disminuyó -0,4 p. p. en marzo hasta el 2,4%, y la inflación núcleo, que excluye alimentos y energía, cayó -0,3 p. p. hasta el 2,8%, situándose por debajo de 3% por primer vez desde 2021. El desglose por componentes muestra cómo la caída de los precios energéticos, especialmente los de la gasolina, y la moderación de la inflación de los servicios, explican el descenso de la inflación. Si bien el dato de marzo es positivo, los riesgos están sesgados al alza por la entrada en vigor de los nuevos aranceles.
El INE confirma tanto el dato de inflación general de marzo del 2,3% (0,7 p. p. menos que en febrero) como el de inflación subyacente del 2,0% (0,2 p. p. menos que en febrero). El dato de marzo supuso el primer retroceso de la inflación general después de cinco meses de subidas marcadas por el precio de la energía. Durante este mismo periodo, la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no procesados, ha mantenido su tendencia a la baja y acumula 0,4 p. p. de caídas desde septiembre.
La inflación general cayó 1 décima en abril hasta situarse en el 2,2% y la inflación subyacente subió 4 décimas hasta el 2,4%, según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. Esta caída de la inflación general responde al descenso de los precios de la electricidad y de los carburantes. En sentido contrario, el aumento en los precios del ocio y la cultura habrían contribuido al alza. Tanto el dato de inflación general como el de inflación subyacente se encuentran en el rango esperado por CaixaBank Research.
Los datos publicados se situaron algo por encima de lo esperado, ya que el consenso de Bloomberg esperaba una tasa de inflación general del 2,1% interanual y una núcleo del 2,5%.
- La inflación general de EE. UU. disminuyó 0,1 p. p. en abril hasta el 2,3% interanual, y la inflación núcleo, que excluye alimentos y energía, se mantuvo en el 2,8%. El desglose por componentes repite el patrón de los meses anteriores: la caída de los precios energéticos (-3,7% interanual) y la moderación en la inflación de los servicios (del 3,7% al 3,6% interanual) explican el leve descenso de la inflación general. Por ahora, el ligero repunte de los precios de los bienes no energéticos se concentra en un par de categorías, mientras que los precios de los vehículos, partes de motores y ropa se moderaron, reflejando que, por ahora, el efecto de los aranceles sobre el índice general de precios es limitado.