Contundente victoria demócrata en las 'midterms', bloqueo a la vista
El vuelco electoral en las midterms de EE. UU. devuelve a los demócratas el control de ambas cámaras del Congreso a partir de enero. La nueva mayoría reforzará el contrapeso a la Administración, pero la capacidad de veto presidencial anticipa dos años de bloqueo político, especialmente delicados ante la situación fiscal y la proximidad del techo de deuda. Trump conservará, no obstante, un amplio margen de actuación en política comercial, migratoria y exterior, mientras que el resultado abre ya la carrera presidencial de 2028.
Resultados provisionales
- Los demócratas recuperan el control de la Cámara de Representantes y conquistan también el Senado. Con 370 escaños de la Cámara ya asignados y 65 pendientes, los resultados provisionales otorgan 231 representantes al Partido Demócrata y 139 al Republicano, frente a los 214 y 218 de la composición actual, respectivamente. En el Senado, el bloque demócrata asegura 54 escaños y el republicano, 44, con dos contiendas pendientes, frente a los 47 (incluidos dos independientes) y 53 actuales. Los demócratas no ceden, por el momento, ninguno de los escaños que defendían en ambas cámaras.
Valoración
- La ola demócrata penetra con fuerza en territorios que habían respaldado a Trump en 2024, con victorias en estados y distritos donde los republicanos habían ganado incluso por márgenes de dos dígitos:
- Cámara de Representantes: avances destacados en Carolina del Norte, Pensilvania, Iowa, Nebraska, Kentucky, Colorado, Indiana, Wisconsin, Texas y California. Los republicanos conservan buena parte de los distritos en Florida y Texas, así como numerosos escaños del interior y del sur.
- Senado: los demócratas han ganado el escaño en disputa en Texas, Kansas (el primero desde 1932), Iowa, Ohio, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Maine, y conservan Georgia y Michigan, dos estados ganados por Trump en 2024. La resistencia republicana se concentra en Florida y en estados como Kentucky, Luisiana, Montana y Virginia Occidental. Alaska y Misisipi siguen pendientes.
- La doble mayoría demócrata impone un fuerte contrapeso a la Administración, pero no permite desarrollar una agenda alternativa. Los demócratas podrán bloquear nuevas iniciativas republicanas, condicionar la financiación federal y reforzar la supervisión del Ejecutivo. El control del Senado les permitirá también frenar la confirmación de jueces federales, altos cargos de la Administración y miembros de la Reserva Federal. Sin embargo, Trump podrá vetar las leyes aprobadas por el Congreso y los demócratas carecen de la mayoría cualificada necesaria en ambas cámaras para levantar ese veto. También podrían iniciar un nuevo proceso de impeachment por mayoría simple en la Cámara, pero no cuentan con los dos tercios del Senado necesarios para destituir al presidente. Se abre así un escenario de veto mutuo, que solo acuerdos puntuales permitirían desbloquear. Trump conservará, no obstante, un amplio margen de actuación en las políticas comercial, migratoria y exterior, así como en los ámbitos energético y regulatorio, mediante órdenes ejecutivas y competencias ya delegadas en la Administración.
- El bloqueo político marcará la política económica durante los dos próximos años, con una situación fiscal comprometida. La nueva mayoría dificultará la aprobación y financiación de medidas económicas y podría intentar revisar algunos recortes de gasto de la One Big Beautiful Budget Act (OBBBA) o impedir la prórroga de sus disposiciones temporales, equivalentes en conjunto al 0,5-0,7% del PIB. Sin embargo, el veto presidencial y la ausencia de mayorías cualificadas hacen improbable un cambio sustancial sin acuerdos bipartidistas. El FMI estima que el déficit del conjunto de las Administraciones públicas alcanzará el 8,5% del PIB en 2026 y la deuda pública bruta consolidada, el 126,8%. La proximidad del techo de deuda, que podría alcanzarse en primavera, abre además otro frente de negociación, pues su ampliación requerirá el acuerdo del Congreso demócrata y la Administración republicana. La aplicación estricta del límite impediría al Tesoro emitir nueva deuda para atender obligaciones ya aprobadas, aunque podría recurrir durante unos meses a medidas extraordinarias y a su liquidez disponible para evitar retrasos en los pagos. En conjunto, la nueva distribución del poder reduce el margen para corregir los desequilibrios fiscales y eleva el riesgo de cierres parciales de la Administración, como el shutdown de noviembre de 2025, y de episodios de tensión asociados al techo de deuda. A su vez, la parálisis legislativa podría llevar a Trump a concentrar su actuación en las políticas comercial, migratoria y exterior, donde dispone de mayor autonomía.
- El resultado abre ya la carrera presidencial y aumenta la incertidumbre hasta 2028. Trump no podrá optar a un tercer mandato y los republicanos deberán resolver su sucesión mientras emergen nuevas figuras demócratas de cara a la candidatura presidencial. Hasta entonces, el final de mandato podría elevar los riesgos en política comercial y exterior, ámbitos en los que Trump conserva mayor autonomía. A partir de 2029, un eventual control demócrata de la Casa Blanca y del Congreso podría facilitar la revisión de algunos recortes tributarios, la recuperación de incentivos a las energías limpias y una mayor regulación de la IA y los centros de datos, incluidas mayores restricciones sobre los permisos de construcción y medioambientales, el consumo de agua y el acceso a la red eléctrica. Su alcance dependería, en todo caso, de las mayorías obtenidas, del equilibrio entre las distintas sensibilidades demócratas y del margen presupuestario.
- La reacción inicial de los mercados es contenida. Tras unas caídas más pronunciadas durante la madrugada, los futuros del S&P 500 y del Nasdaq moderan sus descensos hasta alrededor del 0,3% y el 0,4%, respectivamente. La rentabilidad del treasury a 10 años retrocede levemente, hasta el entorno del 4,93%, y el dólar cede cerca de un 0,4% frente al euro, hasta los 1,123 dólares por euro. En conjunto, los movimientos son reducidos y sugieren que los mercados ya descontaban un avance demócrata, aunque no necesariamente de esta magnitud.
La composición de las cámaras podría quedar aclarada durante los próximos días, aunque el escrutinio y la certificación oficial seguirán calendarios distintos en cada estado y, en algunos casos, se prolongarán hasta diciembre. Los nuevos representantes y senadores asumirán sus cargos con el inicio del 120.º Congreso, el 3 de enero de 2027.




