El déficit de las AA.PP. se sitúa en el 1,9% del PIB en el primer semestre, igual que hace un año
La ejecución presupuestaria del primer semestre está en línea con nuestra previsión de un déficit público del 2,3% del PIB en 2026, ligeramente inferior al 2,4% registrado en 2025. La resiliencia de la economía y la buena marcha del mercado laboral están impulsando la recaudación tributaria y las cotizaciones sociales. Así, los ingresos públicos aumentaron un 8,4% interanual, ligeramente por encima del 8,2% del gasto, pese al menor dinamismo de los impuestos indirectos por las rebajas fiscales vinculadas a la crisis de Irán. Parte del elevado crecimiento del gasto responde, además, a efectos base en la remuneración de los asalariados públicos que deberían moderarse a finales de año.
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September 14th, 2026
Dato
- Hasta junio, el déficit del conjunto de las Administraciones Públicas (AA.PP.), excluyendo las corporaciones locales (CC.LL.), se situó en el 1,89% del PIB (1,88 % en junio de 2025).
Valoración
- La ejecución presupuestaria del primer semestre está en línea con nuestra previsión de un déficit público del 2,3% del PIB en 2026, ligeramente inferior al 2,4% registrado en 2025. La resiliencia de la economía y la buena marcha del mercado laboral están impulsando la recaudación tributaria y las cotizaciones sociales. Así, los ingresos públicos aumentaron un 8,4% interanual, ligeramente por encima del 8,2% del gasto, pese al menor dinamismo de los impuestos indirectos por las rebajas fiscales vinculadas a la crisis de Irán. Parte del elevado crecimiento del gasto responde, además, a efectos base en la remuneración de los asalariados públicos que deberían moderarse a finales de año.
- En el conjunto del año, el coste de las medidas adoptadas por la crisis de Irán, cercano al 0,3% del PIB, y de las tormentas de febrero, de entre el 0,2% y el 0,3%, se verá más que compensado por diversos factores. Entre ellos destacan la mayor recaudación fiscal asociada al repunte de la inflación, el aumento de los ingresos por cotizaciones sociales derivado de la reforma de pensiones y la regularización extraordinaria de inmigrantes, así como la finalización del gasto asociado a la DANA, que ascendió al 0,2% del PIB en 2025.
Detalles del dato: ingresos y gastos
- Los datos de ejecución presupuestaria hasta junio reflejan que los ingresos públicos continuaron creciendo de forma dinámica, apoyados en la recaudación fiscal. En particular, los ingresos públicos consolidados aumentaron un 8,4% interanual, ligeramente por encima del crecimiento del gasto. Destaca especialmente el fuerte avance de los impuestos directos, cuya recaudación creció un 12,3% interanual, impulsada por el crecimiento del empleo, los salarios y los beneficios empresariales, así como por la no actualización del IRPF a la inflación. Las cotizaciones sociales también avanzaron con fuerza, un 7,1%, favorecidas por el dinamismo del mercado laboral y las subidas en los tipos de cotización aprobados en la reforma de pensiones. En cambio, los impuestos indirectos aumentaron un 4,4% interanual, una clara desaceleración si lo comparamos con el 7,0% de hace un año, debido al impacto de las rebajas fiscales adoptadas para mitigar el encarecimiento de la energía y los carburantes derivado de la crisis de Irán.
- El gasto público consolidado de las AA. PP. aumentó un elevado 8,2% interanual hasta junio, ligeramente por debajo del crecimiento de los ingresos. A pesar de la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, el gasto de determinadas partidas, como las pensiones y los salarios públicos, puede aumentar mediante reales decretos-leyes. Las prestaciones sociales crecieron un 6,4% interanual, impulsadas en buena medida por un aumento del gasto en pensiones de jubilación del 6,3% interanual, al que contribuyen su revalorización del 2,7%, la incorporación de nuevos pensionistas y el efecto sustitución de las nuevas pensiones respecto a las que causan baja. La remuneración de los asalariados públicos aumentó un 7,3% interanual, una tasa elevada en comparación con la suma del crecimiento del empleo público que estamos observando, cercano al 3%, y la subida salarial pactada para 2026, del 1,5% con un incremento adicional del 0,5% si la inflación supera el 1,5%, una condición que previsiblemente se cumplirá. El avance responde en parte a un efecto base, ya que la subida salarial del 2,5% correspondiente a 2025 se abonó de una sola vez y con efectos retroactivos en diciembre. Este efecto debería moderarse a finales de año e introduce algunos leves riesgos a la baja sobre nuestra previsión de déficit. Por su parte, el gasto en intereses creció un 11,4% interanual, hasta los 22.000 millones de euros. El coste medio de la deuda en circulación seguirá aumentando gradualmente a medida que las nuevas emisiones y refinanciaciones se realicen a tipos superiores a los de la deuda que vence, elevando la carga por intereses. No obstante, la elevada vida media de la deuda, cercana a ocho años, amortigua y retrasa esta transmisión. Así, en porcentaje del PIB, el gasto en intereses repuntaría de forma contenida hasta el 2,5% en 2026 (2,4% en 2025).




