La temporada alta vuelve a atraer al turista internacional a España
El sector turístico español ha vuelto a pisar el acelerador. Tras los años de intensa recuperación pospandemia, en 2025 empezó a aligerar el paso, pero los datos de la temporada alta de 2026 confirman un nuevo cambio de tendencia.
El sector turístico español se ha beneficiado del redireccionamiento de los flujos turísticos que, tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, han encontrado en España un lugar seguro e igualmente atractivo.1
Esta temporada alta, España recibió 1,8 millones de turistas internacionales más que el año pasado (+5,7% interanual entre junio y agosto), lo que situó el crecimiento acumulado desde enero en el 5,4%. El Reino Unido sigue siendo el principal mercado emisor de turistas y, en 2026, mostró un avance significativo, en un contexto de recuperación tras varios ejercicios de crecimiento muy discreto. También mostraron un notable dinamismo los países de Europa del Este, EE. UU., Suiza e Italia, cuyos flujos crecieron con fuerza y continuaron ganando peso dentro de la demanda internacional. Destaca también el mercado del Resto de América, que incluye América Latina, el más dinámico en lo que llevamos de 2026, si bien moderó su ritmo de crecimiento en los meses estivales. En contraste, Alemania y Francia, dos de los principales mercados para el sector español, registraron una evolución más débil de lo esperado.
El gasto del turista extranjero también mantuvo un tono dinámico durante la temporada alta, con un avance del 8,3% interanual. Este crecimiento estuvo respaldado tanto por el aumento de las llegadas como por la elevada inflación turística (cerca del 4% en el mismo periodo). Por su parte, el gasto medio por turista aumentó un 2,4% entre junio y agosto, un ritmo inferior al de los precios turísticos y al registrado un año antes (+3,8%). Por mercados emisores, los datos del INE de gasto medio por turista apuntan a una evolución especialmente positiva de los turistas alemanes, que compensó con creces la debilidad observada entre los turistas británicos. Por categorías, nuestro indicador de gasto total de turistas internacionales2 muestra un comportamiento especialmente favorable en restauración, con un crecimiento del 15,9%, mientras que el gasto en comercio y ocio avanzó a tasas cercanas a las del agregado y el alojamiento registró un crecimiento más moderado (véase el segundo gráfico).
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En este artículo, todos los indicadores analizados se refieren a una temporada alta que va desde junio hasta agosto.
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El indicador de gasto turístico internacional en España recoge pagos presenciales y retiradas de efectivo realizados por los turistas internacionales en España. Se consideran como gasto de turistas internacionales los pagos efectuados en España en TPV de CaixaBank con las tarjetas emitidas por entidades extranjeras.
En este contexto de renovado dinamismo de la demanda internacional, el sector hotelero ha vuelto a registrar una temporada alta positiva con una ocupación que alcanzó el 76,9% por habitación disponible, frente al 76,5% de un año antes. Esta mejora se ha visto acompañada de un sólido avance de la rentabilidad, del 6,0% interanual.
La evolución territorial confirma, además, la tendencia observada tras la pandemia hacia una mayor fortaleza de los destinos del norte peninsular, tradicionalmente menos atractivos para el turista. Cantabria, Asturias y Galicia han vuelto a mejorar sus niveles de ocupación y rentabilidad, si bien Asturias aún presenta margen de mejora en términos de ingresos por habitación disponible. En contraste, Madrid y Canarias destacan por una evolución menos favorable, con descensos en la ocupación respecto a 2025 y avances de la rentabilidad inferiores a la media.








