Fed: sin cambios en el escenario, sin cambios en los tipos
La Reserva Federal mantendrá el tipo de los fed funds en el rango del 3,50%-3,75% en su próxima reunión, reforzando el mensaje de que, a los niveles actuales, la política monetaria está bien posicionada para «esperar y observar» la evolución de los datos y del balance de riesgos. Se trata de una estrategia ya adoptada en la reunión anterior y que sigue siendo coherente con un escenario macroeconómico que apenas ha cambiado desde entonces. El principal foco de incertidumbre sigue siendo el conflicto en Oriente Próximo, cuyo impacto se ha concentrado por ahora en un fuerte repunte de los precios energéticos. Al mismo tiempo, la inflación núcleo continúa mostrando persistencias, especialmente en los servicios y en los bienes afectados por aranceles, y el mercado laboral sigue en un equilibrio frágil, con muy baja creación de empleo, pero sin un aumento claro de los despidos y una tasa de paro estable. Sin nuevas previsiones macro, la atención se centrará en los mensajes de Powell, en un contexto marcado, además, por la incertidumbre sobre su relevo al frente de la institución.
Reunión del 29 y 30 de abril de 2026: ¿qué esperamos?
- La Reserva Federal mantendrá el tipo de los fed funds en el rango del 3,50%-3,75%. A estos niveles, la Fed considera que la política monetaria está bien posicionada para «esperar y observar» la evolución de los datos, de las previsiones y del equilibrio de riesgos.
- Se trata de una estrategia ya adoptada en la reunión anterior y que, desde entonces, no encuentra motivos suficientes para ser revisada. En particular, el escenario macroeconómico no ha cambiado de forma significativa como para justificar un ajuste de los tipos:
- El conflicto en Oriente Próximo continúa sin claridad sobre su duración ni sobre el alcance final de las disrupciones. Por ahora, su impacto se ha materializado fundamentalmente en un repunte intenso de los precios energéticos (en torno al 12,5% interanual en marzo). Sin embargo, no se observa un traspaso generalizado al resto de componentes de la cesta de consumo, más allá de algunos servicios de transporte (como las aerolíneas), ni tampoco un enfriamiento apreciable del consumo. En este contexto, es previsible que la Fed no responda con cambios en los tipos al shock energético.
- Del lado de la inflación, los riesgos están sesgados al alza. La inflación núcleo se ha moderado desde noviembre y los últimos registros apuntan más a una estabilización que a un nuevo descenso. En particular, la inflación de los servicios se mantiene estancada en torno al 3%, mientras que la de bienes sigue elevada, sin una evidencia clara y sostenida de moderación, en parte por el impacto de los aranceles. Powell ya había señalado que, antes de volver a mover ficha, la Fed necesitaría ver avances en la inflación de bienes, algo que, por ahora, no se confirma en los datos. Al mismo tiempo, tampoco se observa un repunte adicional de las presiones inflacionistas, lo que reduce la urgencia de subir tipos.
- El mercado laboral sigue en un equilibrio que Powell califica como «extraño»: muy baja creación de empleo y contrataciones, pero sin un repunte significativo de los despidos y una tasa de paro estable. A falta de un debilitamiento más evidente, y en un entorno de inflación aún elevada, este equilibrio no empuja a la Fed a modificar su estrategia actual, por incómodo que resulte.
- En esta ocasión no se publicarán nuevas proyecciones macroeconómicas ni el cuadro de tipos, por lo que la atención se centrará en los mensajes de Powell durante la rueda de prensa, en particular sobre cómo evalúa el equilibrio de riesgos y la lectura del shock energético.
- En el plano institucional, esta podría ser la última reunión de Jerome Powell como chairman del FOMC, dado que su mandato expira en mayo. El candidato nominado por el presidente Trump, Kevin Warsh, ha comparecido ya ante la Comisión Bancaria del Senado, pero su nominación está siendo bloqueada por el senador republicano Tillis, quien ve favorable la candidatura de Warsh, pero condiciona su apoyo a la retirada de la investigación judicial contra Powell. Si el proceso se retrasa, Powell ha anunciado que podría permanecer como chairman interino, una opción que abriría un debate político, dado que el presidente se ha mostrado abiertamente contrario a esta posibilidad. Sobre su continuidad o no como gobernador, Powell no se ha pronunciado, limitándose a señalar que su decisión se basará en lo que considere mejor para la institución.
Condiciones económicas y financieras
- La energía tensiona la inflación. La inflación general repuntó en marzo hasta situarse en el 3,3% interanual, impulsada por el componente energético, que registró un aumento del 12,5% interanual, el mayor registrado desde 2022. El resto de los componentes muestran dinámicas más contenidas, aunque todavía persistentes, especialmente en servicios, lo que mantiene la inflación núcleo por encima del objetivo de la Fed (en 2,6%). La inflación de bienes se mantiene por encima del 1% debido a los aranceles y, aunque ha remitido desde los máximos del 1,5% de septiembre de 2025, la tendencia bajista no es lo suficientemente consistente como para afianzar la idea de que el efecto de los aranceles se haya disipado por completo.
- Un mercado laboral poco dinámico. En marzo se crearon 178.000 empleos, tras la destrucción de 133.000 en el mes anterior. Más allá de la volatilidad mensual, los datos confirman un enfriamiento claro del mercado laboral, con una creación media de apenas 22.000 empleos en los últimos seis meses, una tasa de paro estable entre el 4,3% y el 4,4%, y un mercado caracterizado por bajas contrataciones y bajos despidos. Además, el empleo sigue concentrándose en un número reducido de sectores.
- Actividad sólida antes del impacto pleno del conflicto. Los nowcasts de la Fed apuntan a un crecimiento del PIB del 1T en torno al 0,5% intertrimestral, con riesgos al alza si se revierte parcialmente el efecto del shutdown del 4T (el avance se publica el próximo 30 de abril). Los indicadores de consumo, ventas minoristas y producción industrial sugieren un trimestre dinámico. De cara al 2T, las encuestas empresariales de abril apuntan a una aceleración de la actividad, tanto en servicios como en manufacturas.
- Los mercados financieros descuentan una relajación de las tensiones energéticas a final de año. Los futuros del crudo cotizan un barril en torno a los 80 dólares para finales de 2026, claramente por debajo de los niveles actuales, próximos a los 100 dólares. En consonancia con ello, las bolsas estadounidenses cotizan cerca de máximos históricos, los tipos soberanos han retrocedido desde los picos recientes y el dólar ha cedido un 1,5% en las últimas tres semanas.
- Las expectativas de política monetaria reflejan una Fed en pausa prolongada. Los mercados anticipan tipos sin cambios durante el resto de 2026, con la reanudación de los recortes a partir de mediados de 2027.
Mensajes recientes de la Fed
- Los mensajes recientes del FOMC han reforzado el tono de cautela defendido por Powell en la reunión de marzo, con un mayor consenso en torno a los riesgos inflacionistas.
- Incluso miembros tradicionalmente acomodaticios han adoptado un tono más prudente. Así, el gobernador Waller señaló recientemente que un aumento prolongado de los precios energéticos podría retrasar nuevos recortes de tipos si «los riesgos para la inflación superan a los del mercado laboral». En la misma línea, el gobernador Miran destacó que, ya antes del conflicto, la composición de la inflación se había vuelto algo menos favorable, complicando el panorama inflacionista.
- Al mismo tiempo, la mayoría de los participantes reconoce que los riesgos a la baja para el mercado laboral siguen presentes, aunque varios compartieron la visión del gobernador Barr, según la cual los bajos niveles de creación de empleo y la escasa expansión de la fuerza laboral se han compensado mutuamente, manteniendo un equilibrio frágil pero estable.
Perspectivas a medio plazo de la Fed
- Previo al estallido del conflicto en Oriente Próximo, nuestro escenario base contemplaba dos recortes de tipos de 25 p. b. este año, empezando en junio. Sin embargo, creemos que, ante el repunte de los precios energéticos, la Fed favorecerá mantener los tipos sin cambios hasta que no haya pasado el shock energético. Así, a medida que el conflicto se extienda y los precios energéticos se mantengan tensionados, crece la probabilidad de una Fed en pausa durante el resto de 2026. Bajo este escenario, la Fed podría volver a bajar los tipos a partir de 2027 para llevarlos a niveles neutrales, que estimamos en el rango del 3,00%-3,25%.




