Las bolsas europeas cerraron la sesión con leves recortes en una jornada de más a menos.
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La OPEP decidió prorrogar, hasta marzo de 2018, los recortes de producción de petróleo que se acordaron inicialmente en noviembre de 2016.
Las bolsas terminaron la semana con nuevos recortes. La debilidad en el precio del petróleo y los últimos datos de inflación continuaron pesando sobre las perspectivas de los tipos de interés, frenando las cotizaciones del sector financiero europeo.
Recortes en las bolsas europeas arrastradas por sectores como el tecnológico y el automovilístico, y a pesar del tirón del financiero.
La OPEP y sus socios han acordado extender el acuerdo de recortes a la producción de petróleo hasta marzo de 2020, con el objetivo de sostener el precio del crudo ante una moderación del crecimiento económico mundial.
En abril, la OPEP y sus aliados (OPEP+) decidieron recortar la producción de crudo en 9,7 mbd durante mayo y junio, en 7,7 mbd entre julio y diciembre de 2020 y en 5,8 mbd desde enero de 2021 hasta abril de 2022.
En los últimos años, la economía de Argelia ha sufrido el lastre de los recortes de producción de la OPEP de 2023-2024 y la moderación del precio del petróleo en 2025, y la actividad económica se ha desacelerado por su dependencia del sector de los hidrocarburos (representa algo más de un 10% del PIB, casi el 50% de los ingresos públicos y más del 90% del valor de las exportaciones).
Monthly analysis of Portugal’s economic and financial outlook and its long-term prospects. Available in English.
Monthly analysis of Spain’s economic and financial outlook and its long-term prospects.
Reunión de transición del BCE, sin cambios en ningún instrumento de política monetaria y con ajustes en la comunicación oficial más bien marginales. El BCE reiteró la intención de sostener sus tipos de interés en los niveles actuales tanto tiempo como sea necesario, y Christine Lagarde precisó que todavía es pronto para discutir sobre recortes de tipos. De hecho, Lagarde rehuyó hablar de un calendario y recordó que siguen una estrategia de dependencia de los datos. En este sentido, antes de mover ficha el BCE necesita más datos y más confianza en la vuelta de la inflación al objetivo. Por su parte, los mercados reforzaron sus expectativas de recortes de tipos tras la reunión y, con un BCE no luchó explícitamente contra lo cotizado por los inversores, reaccionaron asignando una probabilidad cercana al 90% para una primera bajada de 25 p. b. en abril.
Recortes de tipos de interés en Suecia, Suiza (los deja en el 0% y, por ahora, no los lleva a terreno negativo) y Noruega, que ha sorprendido al mercado (que esperaba que los mantuviera), iniciando así su ciclo relajación monetaria. El Banco de Inglaterra mantuvo el tipo de interés de referencia en el 4,25% y mantiene la necesidad de un “enfoque gradual y cauteloso” en la flexibilización monetaria.
Aumenta la divergencia en la política monetaria de los bancos centrales europeos. Así, tras el recorte del BCE, en la última semana el Banco de Inglaterra bajó los tipos de interés, así como el Riksbank sueco, que no obstante podría haber terminado con este ciclo de recortes, mientras que el Norgesbank iniciará con mucha probabilidad su ciclo de bajadas en marzo. El Banco de Inglaterra justificó su recorte de tipos, que siguen en territorio restrictivo, tanto en la mejoría de la desinflación como en la debilidad cíclica de la economía en los últimos dos meses. Pese a la unanimidad en el seno del Comité de Política Monetaria, hasta dos de sus nueve miembros hubieran preferido un recorte de 50 p. b.
El Banco de Inglaterra ha recortado los tipos de interés en 25 p.b. como esperaba el mercado, y revisado al alza sus perspectivas de inflación para los próximos años por los últimos presupuestos del Gobierno, que acarrearán un aumento del déficit. El BoE continuará con su enfoque progresivo en la relajación monetaria, lo que ha hecho que el mercado disminuya sus expectativas de recorte de tipos el año que viene. Por otro lado, el Banco de Suecia recortó los tipos de intervención en 50 p.b. buscando incentivar la actividad económica, mientras que el Banco de Noruega los mantuvo sin cambios.
Reunión de continuidad para el BCE, tanto a efectos de política monetaria (sin cambios en los instrumentos ni preanuncios de que vaya a haberlos en abril) como en términos de visión sobre el escenario macroeconómico (pese a rebajar las proyecciones de PIB e inflación general, no hubo un cambio de visión sobre las perspectivas de la eurozona). Antes de bajar tipos, el BCE necesita más confianza en que la vuelta de la inflación al 2% es sostenida, y esta mayor confianza requiere más datos. Así, Lagarde reconoció el inicio de discusiones para una futura relajación de la política monetaria, pero gestionó las expectativas al remarcar que en abril tendrán “unos pocos datos más” y en junio dispondrán de “muchos datos más”. Nuestra previsión es de un primer recorte de tipos (-25 p. b.) en junio, una visión compartida por los mercados financieros (lo cotizan con un 90% de probabilidad).
En la reunión de la semana que viene pensamos que la Reserva Federal mantendrá, por cuarta reunión consecutiva, los tipos de interés en el intervalo 5,25%-5,50% y que posiblemente ofrecerá algunas pistas sobre cómo espera acometer los recortes de los tipos de interés en 2024. Pensamos, también, que la Fed querrá moderar la expectativa de recortes de tipos que descuentan los mercados financieros (hasta –150 p. b. en el conjunto de 2024) y explicará que todavía no hay suficiente convicción en que la inflación se vaya a situar pronto y de forma sostenida en el 2%. En un contexto en el cual la actividad económica no da signos de moderación inminente, el mercado laboral se mantiene tensionado y a la inflación le cuesta bajar del 3%, la Fed tiene argumentos para, al menos, ser prudente sobre el momento de acometer las bajadas de tipos.