La economía española mantiene el pulso, pero la inflación gana protagonismo
La economía española llega al tramo final de 2026 con un crecimiento sólido y una demanda interna que ha ganado protagonismo, aunque el repunte de la inflación y la mayor incertidumbre en torno al conflicto del golfo Pérsico aconsejan mantener la cautela. En su revisión habitual, el INE confirmó el buen tono de la economía en el 2T y reforzó la lectura de un crecimiento apoyado principalmente en sus motores domésticos. A las puertas del cierre del 3T, los indicadores apuntan a que la actividad mantiene un buen ritmo de avance, impulsada por el dinamismo del mercado laboral y de los servicios. Sin embargo, el encarecimiento de la energía ha situado la inflación cerca del 5% y podría moderar la capacidad de consumo de los hogares en los próximos meses.









