El recorrido del crecimiento del empleo en España

El empleo en España ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años. La tasa de paro también se ha reducido de forma notable, pero sigue siendo una de las más elevadas de la eurozona. ¿Tiene capacidad el mercado laboral para seguir apoyando el crecimiento de la economía española?

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8 de julio de 2026

Es de sobra conocido que el empleo en España ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años. La tasa de paro también se ha reducido de forma notable, situándose en 2025 en el 10,5%, el mejor registro desde 2008 y casi 4 p. p. por debajo del dato de 2019. Sin embargo, sigue siendo una de las más elevadas de la eurozona. Además, el número de puestos de trabajo vacantes en 2025 fue casi un 50% superior al de 2019; el 40% del empleo creado fue ocupado por trabajadores nacidos en el extranjero, y en el 2T 2026 más del 40% de las empresas declaró estar condicionada por la disponibilidad de mano de obra.1 A tenor de estas cifras, cabe preguntarse si el mercado laboral podrá seguir apoyando el crecimiento de la economía española.

Una parte importante del desempleo se concentra en colectivos con dificultades de inserción laboral, entre los que destacan los parados de larga duración. En los años previos a la crisis financiera de 2008, solo el 25% de los desempleados llevaba más de un año buscando empleo, un colectivo que superó el 50% en el periodo de recuperación posterior y que se ha mantenido alrededor del 40% en los últimos años (35% en el 1T 2026).

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    Encuesta EBAE del Banco de España.

A este factor se suma un aumento del desempleo entre los trabajadores de mayor edad. El peso de los parados de 55 años o más se ha incrementado de forma sustancial desde la crisis financiera y, en el ciclo actual, prácticamente duplica el nivel previo a 2008. La formación también desempeña un papel determinante: alrededor de la mitad de los desempleados tiene un nivel formativo bajo.2 Estos tres factores –larga duración, edad avanzada y baja formación– configuran una bolsa de paro de difícil reabsorción.

Los colectivos con mayor empleabilidad presentan una tasa de paro más reducida. Por ejemplo, la tasa de paro de las personas de entre 25 y 49 años con menos de un año en situación de desempleo se sitúa en torno al 6%, un nivel considerablemente inferior al del conjunto de la población, aunque todavía superior al 4% de la eurozona.

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    Nivel formativo bajo: haber cursado como máximo la primera etapa de educación secundaria.


     

Por sectores de actividad, la tasa de desempleo se sitúa por debajo del 5% en la mitad de las ramas, las mismas que concentran el 40% de la ocupación. A su vez, las ramas con menores tasas de desempleo suelen presentar niveles salariales más elevados.

El mercado laboral español todavía presenta un nivel de holgura relativamente amplio a nivel agregado, por lo que debería poder seguir apoyando el crecimiento económico. Pero para ello es fundamental reforzar los mecanismos que incentivan y facilitan la inserción laboral de las personas con más dificultades para encontrar empleo. Las políticas activas de empleo son una pieza clave, en particular aquellas enfocadas en la formación en sectores y profesiones con mayores dificultades para encontrar mano de obra.