El Banco de Japón juega sus cartas mientras el resto se da mus

En una semana cargada de reuniones de bancos centrales, ha predominado el tono hacia el endurecimiento por la persistencia de los precios energéticos elevados. El Banco de Japón (BoJ) nos sorprendió con la subida de 25 p. b. hasta el 1%, su nivel más alto en décadas, mientras que el resto optó por mantener los tipos. El Banco de Inglaterra (BoE) lo dejó en el 3,75% con un tono prudente, el Banco Nacional Suizo (SNB) prolongó su pausa en el 0% anticipando estabilidad, y tanto el Riksbank como el Norges Bank los mantuvieron en el 1,75% y el 4,25%, respectivamente, aunque con sesgo hacia un eventual endurecimiento.

La Fed de Warsh mantiene los tipos, endurece su sesgo y reduce la orientación futura

La nueva Fed de Warsh mantuvo los tipos de interés sin cambios, pero endureció el mensaje al retirar el sesgo acomodaticio y enfatizar su compromiso con la estabilidad de precios. El nuevo escenario macro contempla una inflación más elevada y persistente hasta 2028, una senda de tipos más restrictiva que en marzo y una revisión menor en actividad y empleo, que la Fed sigue considerando sólidos. Warsh, además, inauguró un cambio de estrategia comunicativa: recortó el comunicado y usó un lenguaje menos técnico y más directo, eliminó la orientación futura de tipos (el forward guidance), no participó en el dot plot y anunció una revisión de las prácticas de comunicación.

18 junio 2026