La inflación de la eurozona se aceleró levemente en julio por el repunte de la energía y la resistencia del componente núcleo

La inflación de la eurozona se aceleró una décima en julio hasta el 2,9%, en línea con lo esperado, tanto por el aumento de la componente energética, como por la resistencia de la componente núcleo (2,5%). El dato de la general resultó en línea con el consenso, y no supone una aceleración de la inercia que traía la inflación en los últimos meses. Con todo, la resistencia de la inflación núcleo fue generalizada por componentes, y el aumento en el precio de los servicios apunta a que las presiones inflacionistas se están desacelerando más gradualmente que en junio. Aunque este dato no aclara por sí solo la decisión que tomará el BCE a la vuelta del verano respecto a los tipos de interés, en particular en vista de la volátil situación en el estrecho de Ormuz, sí deja a este en una posición menos cómoda. Los mercados continuaron descontando una subida de tipos en septiembre en torno al 85% de probabilidad. 

31 julio 2026

El PIB de la eurozona resiste mejor de lo previsto en el 2T, aunque su crecimiento sigue siendo moderado

El PIB de la eurozona sorprendió al alza en el 2T26 (0,4% intertrimestral) y confirmó una capacidad de resistencia superior a la prevista en un trimestre marcado por el encarecimiento energético y la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, la mejora apunta más a resiliencia que a una reaceleración generalizada del ciclo: una vez depurada la volatilidad de Irlanda, el crecimiento siguió siendo moderado. Con todo, la eurozona excluyendo Irlanda, así como el agregado de las cuatro grandes economías, avanzaron un 0,3%, señal de una mejora relativamente amplia. El dato reduce los riesgos bajistas más inmediatos sobre la actividad, aunque sin alterar sustancialmente la lectura de un crecimiento todavía contenido.

 

31 julio 2026