Luís es economista en el Departamento de Economías y Mercados Internacionales. Doctor en Economía por la Cardiff University y Máster en Economía Internacional y Estudios Europeos por la Universidade de Lisboa. Antes de incorporarse a CaixaBank trabajó como profesor asociado de Economía y Sector público en la Universidad Pompeu Fabra, y como investigador postdoctoral en la Barcelona Graduate School of Economics y en el Centre de Recerca en Economia i Salut (CRES-UPF). Sus áreas de estudio comprenden la economía pública y la macroeconomía, con énfasis en la política fiscal internacional, y es especialista en el seguimiento de China y la Unión Europea.
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Ariadna es lead economist en el Departamento de Planificación Estratégica. Máster en Economía y Finanzas por la Barcelona Graduate School of Economics, antes de incorporarse en el Departamento de Estrategia bancaria trabajó como economista en el Departamento de Macroeconomía de la misma Área y, anteriormente, como asistente de investigación en el Departamento de Relaciones Internacionales y Europeas, División de Análisis de Política Internacional, en el Banco Central Europeo. Sus áreas de estudio comprenden, principalmente, el sistema bancario español y portugués, con foco en los volúmenes de negocio.
Léopold es analista en el Departamento de Planificación Estratégica. Graduado del programa Analysis and Policy in Economics de la Paris School of Economics, tras haber estudiado en las universidades de Panthéon-Sorbonne y de Toronto. Antes de incorporase a CaixaBank, Léopold tuvo varias experiencias tanto en Europa como en América Latina: fue periodista económico en el diario financiero francés Les Echos y trabajó como economista en la embajada de Francia en Buenos Aires y como economista de Europa del Sur del Grupo Crédit Agricole. En Madrid, ha coordinado el seguimiento macrofinanciero latinoamericano en Telefónica y, más recientemente, en Mutua Madrileña, donde también se encargaba del análisis de la política monetaria y del sector financiero español. Dentro del equipo de Planificación Estratégica, sus principales áreas de estudios comprenden el seguimiento del escenario macrofinanciero español y de las tendencias que pueden afectar a la oferta y la demanda de servicios financieros.
La demanda de vivienda por parte de extranjeros en España ha tenido un comportamiento excepcional después de la pandemia. En 2022, los extranjeros compraron 90.000 viviendas en España, un 46% más que en 2021. En consonancia con esta buena evolución, el número de hipotecas contratadas por extranjeros también aumentó y alcanzó las 30.000 en 2022, de modo que uno de cada tres compradores extranjeros contrató una hipoteca en España el año pasado. Los extranjeros residentes suelen comprar viviendas y contratar hipotecas por un importe similar al de los españoles. En cambio, los extranjeros no residentes suelen decantarse por viviendas más caras y, en consecuencia, el importe hipotecario promedio de los extranjeros es más elevado, si bien existen notables diferencias según la nacionalidad y las comunidades autónomas. Por su elevado importe, destacan las hipotecas de extranjeros en las Baleares, y en cuanto a la nacionalidad, los suecos y los estadounidenses son los que suelen endeudarse más.
Los activos inmobiliarios comerciales han tenido un excelente comportamiento en la primera mitad del año 2022. Pero esta situación está cambiando rápidamente a raíz del fuerte aumento de los tipos de interés que está llevando a cabo el BCE para frenar el avance de la inflación. Todo parece indicar que las oficinas serán los activos que pueden sufrir un mayor ajuste de valoración, al contar con unas rentabilidades más estrechas. El retail, cuyas valoraciones acumulan varios años de intenso ajuste, podría tener ahora un comportamiento más estable que el resto de los segmentos. En cambio, los activos logísticos, el producto estrella en los últimos tiempos por el auge del e-commerce, podría mostrar una mayor sensibilidad al deterioro del entorno macroeconómico. Finalmente, ponemos el foco en el segmento co-living, que está despertando mucho interés inversor recientemente en España, especialmente en el caso del senior living, un segmento con perspectivas muy positivas teniendo en cuenta las perspectivas demográficas que apoyarán a la demanda a medio y largo plazo y la escasa oferta actual.
La economía española continúa sorprendiendo al alza en 2025, con un crecimiento sólido y equilibrado impulsado por la inversión y el consumo privado. Ese dinamismo también se observa con claridad en sus sectores de actividad: del total de los 22 analizados en este informe, 16 se sitúan en 2025 en plena fase expansiva, frente a los solamente dos de 2023. Entre ellos destaca por su vigor la industria, cuyo crecimiento es liderado por sus ramas extractiva, química, farmacéutica y refinería, gracias a una elevada inversión, ganancias de productividad y adaptación a la transición energética. También destacan positivamente la construcción y las actividades inmobiliarias, impulsadas por la demanda residencial. Aunque algunos sectores como la industria textil o la maderera enfrentan retos estructurales, el conjunto de la economía avanza hacia una fase de crecimiento más sostenible y diversificada. Este entorno, marcado por el buen tono del mercado laboral, la bajada de tipos de interés y el impulso de los fondos europeos, refuerza la resiliencia del tejido productivo español ante un marco internacional plagado de desafíos.
El sector agroalimentario sigue sufriendo la fuerte alza de los costes de producción y el impacto de la sequía. El descenso de los precios de las materias primas agrícolas y de la energía en los mercados internacionales desde los máximos alcanzados en 2022 debería ayudar a contener los costes de producción agrarios y, con ello, moderar las presiones inflacionistas sobre los alimentos. Sin embargo, la fuerte sequía que está castigando a la península ibérica desde el año pasado ha reducido la producción de muchos cultivos, como los cereales o las frutas, lo que ha repercutido tanto en los precios (al alza) como en el volumen de exportaciones (a la baja). Con todo, las exportaciones agroalimentarias en términos de valor siguieron avanzando a buen ritmo en el 1S 2023 debido al aumento de los precios, lo que refleja la elevada competitividad del sector agroalimentario español a pesar de la coyuntura adversa.
La escasez de oferta de vivienda en un contexto de fuerte demanda seguirá siendo uno de los principales retos del mercado inmobiliario español en 2025, aunque no se encuentra entre los más sobrevalorados de la Unión Europea.
Una de las consecuencias del estallido de la crisis sanitaria por la COVID-19 ha sido la mayor concienciación de la población y, por extensión, de la clase política, sobre la necesidad de introducir criterios de sostenibilidad en las políticas económicas, con el fin de impulsar una reactivación de la economía de forma más sostenible y resiliente. El sector turístico no es ajeno a estas tendencias porque, en primer lugar, su propia actividad se puede ver perjudicada por las consecuencias del cambio climático y, en segundo lugar, existe un amplio margen para que la actividad turística sea más sostenible. Este artículo trata de responder qué entendemos por sostenibilidad en el sector turístico, cómo se puede medir, en qué punto se encuentra el sector turístico español y hacia dónde se dirige.
El lanzamiento de libra por parte de Facebook y otras 27 empresas ha vuelto a poner sobre la mesa el debate acerca de las criptomonedas y el funcionamiento de los sistemas de pagos actuales. Tras la caída de valor de bitcoin y la puesta en entredicho de su capacidad para funcionar como dinero, muchos ven en las stablecoins una alternativa con mayor potencial de adopción.
Las finanzas son un sector clave para la economía. Por ello, cualquier innovación de calado en este campo merece ser analizada con cautela, y sus implicaciones, ser bien entendidas. Esto es lo que trataremos de hacer en este artículo con el proyecto libra.
Entre finales de septiembre y finales de febrero, el dólar estadounidense se depreció un 6% en términos nominales efectivos y un 10% frente al euro, cotizando cerca del 1,07, un nivel no visto desde hace casi un año. Exploramos a qué se debe este cambio de tendencia y si tendrá continuidad.