El BCE aguanta los tipos y endurece el tono

El BCE mantuvo los tipos de interés (depo en el 2,00%) pero traslució preocupación por el potencial estanflacionario del conflicto en Oriente Próximo, con un incremento de la inflación esperada y una rebaja en la previsión del crecimiento económico. Lagarde describió un escenario cambiante, ante un shock “importante” y “severo” que “está desplegándose” y en el que la respuesta dependerá de la intensidad y la duración de las tensiones y la propagación de sus efectos económicos. Los escenarios presentados por el BCE muestran que el conflicto puede ir desde un cambio de décimas en las perspectivas de la eurozona a un repunte inflacionario relevante. Todo ello refuerza el cambio de expectativas de los mercados, que tras la reunión cotizan plenamente dos subidas de tipos en 2026 (la primera entre abril y junio, la segunda entre julio y septiembre) y valoran un tercer incremento (depo en el 2,75% en diciembre con un 75% de probabilidad).

La Fed pausa y espera

Sin sorpresas, la Reserva Federal mantuvo el tipo fed funds en el rango 3,50%-3,75%. En general, el tono de la Fed fue claramente más restrictivo y cauto: se revisaron al alza las previsiones de la inflación general y núcleo, las proyecciones de tipos de interés en el dot plot giraron hacia menos recortes y la orientación futura sobre las bajadas se condicionó en un mayor avance de la inflación hacia el objetivo. En cuanto a los impactos sobre el conflicto en Oriente Próximo, se valoró que son «inciertos» y dependerán de la intensidad y duración del conflicto. Powell remarcó que la teoría estándar aboga mirar más allá de shocks temporales de energía, siempre y cuando las expectativas de inflación permanezcan ancladas y el contexto inflacionista general lo permita. Así, la estrategia, por ahora, será de pausar y esperar para evaluar la evolución de la economía y los hechos. Tras la reunión, los mercados financieros han retrasado la expectativa de la próxima bajada de tipos hacia mediados de 2027.