Colombia

Colombia tuvo uno de los confinamientos más estrictos de Latinoamérica y, como resultado, una de las tasas de mortalidad más bajas de la región.

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1 de diciembre de 2020
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Perspectivas

 

Previsiones

 

Prom.
10-14

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

Crecimiento del PIB (%)

5,0

3,0

2,1

1,4

2,5

3,3

-6,5

4,5

3,3

Inflación IPC (%)*

2,8

5,0

7,5

4,3

3,2

3,5

2,4

3,0

3,0

Saldo fiscal (% del PIB)

-2,4

-3,1

-3,8

-3,3

-3,1

-2,2

-8,7

-5,1

-3,3

Deuda pública (% del PIB)

37,4

50,4

49,8

49,4

53,7

52,3

68,2

68,1

67,3

Tipo de interés de referencia (%)*

3,9

4,6

7,1

6,1

4,3

4,2

2,8

2,0

2,7

Tipo de cambio (COP/USD)*

1.883,1

2.749,1

3.051,8

2.952,1

2.958,1

3.282,6

3.710,2

3.422,6

3.314,5

Saldo corriente (% del PIB)

-3,5

-6,3

-4,3

-3,3

-3,9

-4,2

-4,0

-3,9

-3,8

Deuda externa (% del PIB)

23,7

39,1

43,1

40,8

40,5

45,0

59,8

55,0

49,9

Nota: * Promedio anual.

Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos de organismos nacionales de estadística y FMI.

  • Colombia tuvo uno de los confinamientos más estrictos de Latinoamérica y, como resultado, una de las tasas de mortalidad más bajas de la región. A pesar de las fuertes medidas de aislamiento, la contracción económica en el 2T estuvo cercana a la media regional. Si bien el relajamiento de estas medidas ha generado un mayor dinamismo de la economía, la recuperación sigue siendo incierta y dependerá en gran medida de la evolución de la pandemia. A pesar de que el gasto fiscal durante la COVID-19 ha sido modesto frente al de otros países, el panorama fiscal en los próximos tiempos resulta desafiante y se requerirá de una reforma fiscal para mantener el grado de inversión (actualmente, a un notch de perderlo). Por otro lado, la pandemia ha incrementado la impopularidad del Gobierno actual, por lo que existe riesgo de que el malestar social y las grandes manifestaciones sigan dándose en 2021.
  • Shock real de la COVID-19 y estrategia sanitaria. Si bien cada ciudad tiene la potestad de implementar sus propias medidas de aislamiento, la estrategia de confinamiento general fue una de las más estrictas en América Latina, lo que evitó en un comienzo una propagación acelerada del virus y un colapso en el sistema de salud. De esta forma, el número total de casos y fallecidos por millón de habitantes se encuentra por debajo de la media de la región. En el 3T 2020 la flexibilización de las medidas de confinamiento y la reapertura de más sectores productivos permitieron que la actividad económica recuperara dinamismo. Como resultado, la caída anual del PIB se moderó desde un –15,8% interanual en el 2T hasta un –9,0% en el 3T (8,7% intertrimestral), con un repunte tanto en el consumo privado como en la inversión. El proceso de recuperación seguirá siendo incierto y disparejo entre los diferentes sectores de la economía, y dependerá en gran medida de la forma en la que la pandemia evolucione.
  • Respuesta de la política económica
    • Política monetaria. En este año, el banco central redujo el tipo de referencia 250 p. b., situándolo en el 1,75%, y fortaleció su esquema de provisión de liquidez al ampliar los plazos e incluir nuevos participantes del sistema financiero en las operaciones de liquidez (repos). Además, ha intervenido en el mercado cambiario por medio de la venta de dólares con contratos forward de cumplimiento financiero a tasas de mercado. Si bien el banco mantiene su preocupación por el desempleo elevado y los posibles efectos de una segunda ola de contagios en el país, creemos que este ha dado fin al ciclo de recortes de la tasa de interés. A su vez, el banco central considera adecuados los actuales niveles de inflación, a pesar de encontrarse algo por debajo del umbral mínimo del objetivo (el rango es 2%-4%).
    • Política fiscal. El apoyo fiscal para la crisis por la pandemia ha sido más modesto, en términos relativos, al del realizado en otros países de la región. Para afrontar el choque sobre las finanzas públicas, a mediados de junio el Gobierno decidió suspender en 2020 y 2021 la Regla Fiscal, la cual dicta las metas de déficit fiscal. En este contexto, las perspectivas fiscales son exigentes, ya que, cuando el shock de la pandemia remita, será imperioso incrementar la recaudación (se estima que será necesario, a partir de 2022, obtener ingresos adicionales equivalentes al 2% del PIB). Con este objetivo, el Gobierno se ha comprometido a realizar una reforma fiscal el próximo año. De no conseguirse, supondría un riesgo para el mantenimiento de la calificación de grado de inversión, que fue ratificada recientemente por Fitch y S&P.
  • Dinámica de la deuda soberana. Ante las mayores necesidades de gasto para afrontar la pandemia, los menores ingresos tributarios y la desaceleración económica se espera que el déficit fiscal llegue al 8,7% del PIB en 2020 (–2,2% en 2019) y, por lo tanto, la deuda pública aumentaría hasta el 68,2% del PIB (52,3% en 2019). Debido a las dificultades que podría implicar acceder a los mercados de deuda pública, y para no presionar a los mercados en momentos de alta incertidumbre, el Gobierno decidió optimizar sus recursos, aprovechando los activos financieros de los que dispone. Es así como hará uso de ahorros que el Gobierno ha venido realizando en múltiples fondos públicos, acudiendo de manera parcial a los recursos disponibles en cada uno y con carácter de préstamo. Ahora bien, el aumento de deuda pública no necesariamente implicará un incremento en su costo.
  • Evolución del tipo de cambio. El peso colombiano ha presentado una alta volatilidad durante el 2020 debido a la incertidumbre sobre el coronavirus, la desaceleración global y la caída en los precios del petróleo. A medio plazo, cabe esperar una apreciación moderada de la moneda, a medida que los precios del petróleo suban gradualmente, la economía se recupere y se reduzca la aversión hacia los mercados emergentes.
Principales riesgos

El balance de riesgos está claramente sesgado a la baja. En concreto, estos se plantean en varias vertientes:

  • Riesgo macrofinanciero. La senda de ajuste fiscal es incierta más allá del compromiso del Gobierno por adelantar una reforma fiscal. En caso de que esta no se apruebe, o sus resultados recaudatorios sean menores de lo esperado, existe un riesgo real de reducción en la calificación y pérdida del grado de inversión. Con todo, cabe recordar que, ante un aumento de volatilidad financiera, Colombia cuenta con unas reservas internacionales estimadas de cerca del 145% del nivel estimado como apropiado. Asimismo, la Línea de Crédito Flexible (aproximadamente 17,2 millones de dólares) otorgada por el Fondo Monetario Internacional refuerza el perfil externo del país. De sumar estos recursos a las reservas internacionales, la protección financiera rondaría el 175% de la estimación de reservas adecuadas.
  • Riesgo político. La estabilidad política podría deteriorarse gradualmente durante el resto del mandato del presidente, Iván Duque. Los desafíos de gobernabilidad regresarán como consecuencia de la alta desaprobación que ha tenido su Administración y cuando aumente la polarización en el periodo previo a las elecciones presidenciales y legislativas de 2022. En consecuencia, se reduciría el alcance del diálogo entre partidos sobre la agenda de recuperación económica posterior a la pandemia.

 

 

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Última modificación

Perspectiva

Última modificación

 

BBB-

11/12/17

Negativa

26/03/20

 

Baa2

28/07/14

Estable

23/05/19

 

BBB-

01/04/20

Negativa

14/11/18

     Indica que el país tiene “grado de inversión”.

     Indica que el país no tiene “grado de inversión”.