Italia

El PIB de Italia creció en 2022 un 3,9%, porcentaje superior a la media de la eurozona (3,4%) y claramente por encima de sus principales socios europeos, Alemania, que creció un 1,9%, y Francia, un 2,6%, en el mismo periodo.

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24 de febrero de 2023
Italia
Perspectivas

 

Previsión

 

Prom.
11-15

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

Crecimiento del PIB (%)

-0,7

1,4

1,7

0,8

0,5

-9,1

6,7

3,9

0,5

Inflación IPC (%)*

1,6

-0,1

1,3

1,2

0,6

-0,2

1,9

8,7

5,9

Saldo fiscal (% del PIB)

-3,0

-2,4

-2,4

-2,2

-1,5

-9,5

-7,3

-5,6(e)

-4,9

Saldo fiscal primario (% del PIB)

1,7

1,5

1,4

1,5

1,9

-6,0

-3,6

-2,1

-0,8

Deuda pública (% del PIB)

125,8

134,8

134,2

134,4

134,1

155,0

150,3

145,4(e)

142,7

Tipo de interés de referencia (%)*

0,6

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,6

3,7

Saldo corriente (% del PIB)

0,3

2,6

2,7

2,6

3,4

3,8

3,0

-0,5(e)

-0,2

Notas: * Promedio anual. (e): estimación. Previsión de CaixaBank Research para PIB, IPC y tipos de interés.

Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos de AMECO, de Oxford Economics, del BCE (vía Refinitiv) y del Gobierno italiano.

  • El PIB de Italia creció en 2022 un 3,9%, porcentaje superior a la media de la eurozona (3,4%) y claramente por encima de sus principales socios europeos, Alemania, que creció un 1,9%, y Francia, un 2,6%, en el mismo periodo. No obstante, y a pesar del buen dato del agregado anual, en el 4T 2022 su economía cedió 1 décima intertrimestral.
  • Uno de los aspectos claves del buen comportamiento de la economía italiana ha sido el elevado nivel de reservas de gas natural que ha logrado mantener durante gran parte del año. En enero, el porcentaje de las reservas se situó en el 78% (frente al 67% de la media del mismo mes en los últimos cinco años) gracias al invierno más cálido de lo habitual y al flujo de importaciones de gas natural de Argelia, que redujeron notablemente el riesgo de posibles episodios de racionamiento energético durante el invierno. Este factor ha condicionado la favorable evolución de los principales indicadores de oferta y de demanda agregada, al tiempo que la recuperación de los indicadores de confianza y clima empresarial alejan el fantasma de una recesión profunda y prolongada en Italia.
  • De cara a 2023, las perspectivas son relativamente favorables, pese a que el PIB podría volver a caer en el 1T 2023. No obstante, confiamos en que la actividad económica inicie una modesta senda de recuperación a partir del 2T que permitiría al país crecer cerca de un 0,5% de media en el año. Por su parte, la inflación podría tocar techo en el 1T 2023 para luego iniciar una senda descendente hasta en torno del 4,0% a finales de año.
  • En este contexto, es factible que se puedan dar pasos para comenzar a normalizar las condiciones fiscales. El Gobierno de Giorgia Meloni ha elaborado un plan presupuestario para 2023 que da bastante continuidad a las directrices marcadas por su predecesor, Mario Draghi. Casi dos terceras partes del presupuesto consisten en medidas para refinanciar el déficit fiscal en el que se incurrió para compensar a empresas y familias de la fuerte subida de la inflación. Además, el Gobierno plantea un objetivo de déficit fiscal en torno al 4,9% del PIB en 2023 y que prosiga su reducción hasta el 3,0% en 2025. Esta evolución de las cuentas públicas permitiría una modesta reducción de las ratios de deuda desde más del 145% del PIB en 2022 hasta en torno del 140% en 2025.
  • El compromiso mostrado hasta la fecha por el Gobierno de Meloni respecto a la disciplina fiscal, que se aleja de su discurso populista y de confrontación con Bruselas, ha permitidola reducción de la prima de riesgo del país frente a Alemania, desde el pico alcanzado en octubre del año pasado, hasta situarse alrededor de los 180 p. b. en enero, referencia en torno a la cual creemos que podría mantenerse el diferencial, al menos, durante la primera mitad de 2023.