La demanda interna mantiene la velocidad de crucero, ¿hasta cuándo?

El PIB de EE. UU. creció un 0,4% trimestral en el 2T 2026 según la segunda estimación de la BEA, la misma cifra que en el avance y 1 décima menos que en el 1T 2026. La actividad se apoyó en la notable expansión del consumo privado y en la fortaleza de la inversión productiva, impulsada por el ciclo inversor de la IA y por una mayor demanda de maquinaria y equipamiento industrial. La fortaleza de la demanda doméstica se tradujo en un nuevo impulso de las importaciones, especialmente de bienes. De cara a los próximos trimestres, nuestro escenario central contempla un crecimiento anualizado en torno al 2%, aunque con riesgos a la baja por la pérdida de dinamismo del mercado laboral, la persistencia del conflicto en Oriente Próximo y la mayor incertidumbre política y fiscal.

La inflación de la eurozona se aceleró levemente en julio por el repunte de la energía y la resistencia del componente núcleo

La inflación de la eurozona se aceleró una décima en julio hasta el 2,9%, en línea con lo esperado, tanto por el aumento de la componente energética, como por la resistencia de la componente núcleo (2,5%). El dato de la general resultó en línea con el consenso, y no supone una aceleración de la inercia que traía la inflación en los últimos meses. Con todo, la resistencia de la inflación núcleo fue generalizada por componentes, y el aumento en el precio de los servicios apunta a que las presiones inflacionistas se están desacelerando más gradualmente que en junio. Aunque este dato no aclara por sí solo la decisión que tomará el BCE a la vuelta del verano respecto a los tipos de interés, en particular en vista de la volátil situación en el estrecho de Ormuz, sí deja a este en una posición menos cómoda. Los mercados continuaron descontando una subida de tipos en septiembre en torno al 85% de probabilidad. 

31 julio 2026